Don Luis Álvarez de Soria, Escribano de Su Majestad, vecino de la Veracruz, manifestó ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, tener ochenta mulas que trae para vender, asimismo se le notificó pague la alcabala que causa con el Alférez Agustín Sierra o con Juan Rangel, a cuyo cargo está su cobranza.
Luis Álvarez de Soria, Escribano de Su Majestad, [roto] Veracruz manifestó tener en las sabanas de [roto] noventa y cuatro mulas [roto] para vender [roto].
El Capitán Miguel de Orbaiceta, Alcalde Mayor de este partido, visitó las tiendas de este pueblo e hizo cata y cala de las mercaderías y mercerías que en cada una de ellas hay, y de acuerdo a los registros y cuadernos de su cargo, pesos, varas y medidas; encontró que a Francisco Borjes Pacheco le faltó medio cuartillo de vino y el cuartillo entero que por ser viejo le mando tuviese y trajese sellado; a Diego Macías Rangel halló ajustada; la de Benito de Madrid le mandó tuviese marco entero sellado por faltarle algunas pesas; la de Joseph [José] Tiburcio halló ajustada de medidas y manifestaciones; la de Ángel Damián halló el marco no estar cabal a algunas cosas por manifestar y se mandó manifestase y trajese marco nuevo ajustado; la de Luis [Álvarez] de Soria, halló ajustado sólo una libra de [bueno] que le faltaba media onza no pesase con ella; y la de Antón Martín halló ajustadas; y a todos y cada uno se les mandó y apercibió guardasen y cumpliesen las reales ordenanzas y tuviesen los pesos, barras y medidas y manifestasen todas las mercaderías ante escribano público, todas las cosas comestibles de azúcar y otros géneros, asimismo guarden y cumplan el auto que se mandó pregonar en la plaza pública de este pueblo el día 10 de este mes y año, y también den cuenta y razón de las mercaderías que metiesen en dichas sus tiendas donde las hubieren y compraren y las que le vendieren en este pueblo y se entregaren en él, den cuenta para que se les cobre de ellos el alcabala o la retengan en si para pagarla con las demás que debieren, la cual ajusten y parezcan ante su real merced.
Luis Álvarez de Soria, Escribano de Su Majestad, vecino de este pueblo, manifestó 140 mulas cerreras de su hierro, que tiene para vender en esta jurisdicción o en otra.\n
Luis Álvarez de Soria, Escribano de Su Majestad y vecino de la Nueva Veracruz, manifestó 128 mulas cerreras que ha traído a esta jurisdicción para venderlas. Asimismo, el corregidor le notificó acudir a pagar la alcabala que a Su Majestad pertenece.\n
Autos en razón de los bienes que quedaron por fin y muerte de Luis Álvarez de Soria, vecino que fue de este pueblo de Orizaba, Escribano del Rey, hijo legítimo de Luis Álvarez de Soria y de doña Bernardina de Salazar, difuntos.
Isabel Martín [de Castro], viuda, albacea, fide y comisaria tenedora de bienes de Juan Hernández, por la presente y con beneficio de inventario, otorga testamento del dicho su marido en la manera siguiente: Declara que debe diferentes cantidades de dinero a Sebastián de Prado, a Felipe [roto], Luis Álvarez de Soria, Escribano Real de Orizaba, y a otras personas que se mencionan en la escritura. Asimismo, señala que le son deudores Juan Martín, Jorge, Francisco Díaz y otros.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDO