Hernando Esteban Abad, vecino de esta jurisdicción, dijo que compró unas suertes de tierra a Mariana Galván, viuda y mujer que fue de Juan Moreno de Alarcón, por escritura con fecha de 20 de este presente mes y año ante el Alférez Mayor Juan García Valero, por lo cual declara que dicha compra la hizo en nombre y con principal de dicho alférez, siendo éste dueño de dichas tierras.
FRANCISCO GONZÁLEZ DE BELILLA [VELILLA], JUEZ RECEPTORHernando Esteban Abad, vecino de esta villa, declara que vendió al Alférez Juan García Valero, 4 suertes de tierra que tiene en esta jurisdicción, en el pago de la venta Vieja, que las compró por bienes de Gaspar [de los] Reyes, vecino que fue de esta villa, dichas tierras lindan por el oriente con otras 2 suertes de tierra de dicho alférez; por el poniente con baldío de esta villa; por el norte con el río de Tleapa. Las vende por precio de 100 pesos de oro común.
DIEGO DE BRITO LOMELÍN, JUEZ RECEPTORDon Hipólito del Castillo de Altra y doña Nicolasa del Monge y Mendoza, su legítima mujer, vecinos de esta villa de Córdoba, ella con licencia expresa de su marido para el otorgamiento de esta escritura, juntos de mancomún otorgan que venden a don Antonio de Leiva Esparragosa, vecino de esta villa, una hacienda de trapiche de beneficio de hacer azúcar nombrada San Francisco, en esta jurisdicción, que linda por el oriente con tierras del pueblo de Amatlán de los Reyes; por el norte con las del Alférez Mayor don Miguel Valero Grajeda; por el poniente con tierras del trapiche del Capitán don Francisco de Meza y Mendoza; por el sur con las del trapiche que fue de don Francisco de Santa Ana. Dicha hacienda es la misma que el Capitán don Gaspar del Monge y Mendoza y doña María Altamirano, padres doña Nicolasa del Monge, le dieron por dote al tiempo cuando contrajeron matrimonio. La venden con todas sus tierras, esclavos, aperos y demás bienes que se mencionan en esta escritura, en precio de 6 400 pesos de oro común, de los cuales 400 pesos que han de quedar cargados sobre sus tierras a censo redimible a favor de una capellanía que fundó Hernando Esteban Abad, difunto, y los 6 000 pesos restantes han de quedar cargados a censo sobre una hacienda hacer azúcar, propiedad de don Antonio de Leiva, en esta jurisdicción en el paraje que llaman Acatengo, nombrada Nuestra Señora de la Concepción, la cual tiene arrendada a Juan de los Santos Cubillos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan Moreno Armario, vecino de esta villa, uno de los pobladores de ella, marido de María de Caicedo, primera mujer que fue de Juan García de Lara, tutor y curador que fue de Francisco García, por poder que tiene concedido, otorga que vende a Hernando Esteban Abad, caballería y media de tierra que tiene en términos de esta villa. Dichas tierras son las mismas que se señaló a dicho García de Lara y a María por la población que hicieron de esta villa; linda por la parte del [norte] con tierras de Martín Álvarez y por la [roto] con tierras del Regidor [Antonio] de Brito; por la parte del oriente con tierras del ayudante Matías de Betanzos; por otra parte con tierras de los indios del pueblo de Amatlán de esta jurisdicción, las cuales están eriazas y despobladas. Las venden en precio de 250 pesos de oro común, 125 que le ha de pagar para fin de septiembre del presente año, y los 125 [roto].
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOMariana Galván, vecina de esta villa de Córdoba, viuda de Nicolás Gómez y antes lo fue de Juan Moreno de Alarcón, vende a Hernando Esteban Abad, vecino de esta villa, 2 suertes de tierra en esta jurisdicción, que son las que como pobladores de ella les concedieron por merced de Su Majestad a la otorgante y al dicho Juan Moreno de Alarcón, su primer marido, cuyas tierras se ubican a las orillas del río Blanco, lindando con las que fueron de Antonio Correa por la banda del norte; por el sur con suertes de tierra que fueron de Juan Martínez de Recalde y Pedro de Zamora, que unas y otras son por bajo del potrerillo que dicen del Encinal, en una hoya que hace del remate del dicho potrero; y hacia el oriente orilla del río Blanco. Las cuales vende en precio de 60 pesos de oro común, que el susodicho entregó por orden de la otorgante a Diego Íñiguez, su yerno.
JUAN GARCÍA VALERO, JUEZ RECEPTORHernando Esteban Abad dijo que tiene y posee en esta jurisdicción caballería y media de tierra en el camino que va de esta villa al pueblo de Amatlán, las cuales lindan por el oriente con las tierras de Amatlán; por el poniente con tierras de Gaspar González; por el norte con tierra del Alférez Mayor Juan García Valero; y por el sur con tierras de Nicolás Blanco. Dicha caballería y media la vende a Francisco Díaz a censo redimible, junto con un apero de nueve bueyes mansos de reata y 42 pesos en reales, que con el precio de las tierras, apero y dinero se ajusta a 400 pesos, cantidad que ha de quedar situada a censo redimible a favor de Hernando Esteban Abad, para que cada año Francisco Díaz le pague 20 pesos de réditos, que es lo que corresponde a los 400 pesos a razón de veinte mil el millar.
JUAN GARCÍA VALERO, JUEZ RECEPTORFrancisco Díaz, vecino de esta jurisdicción, declara haber recibido de Hernando Esteban de Adab, vecino de esta jurisdicción, los títulos, escrituras, cartas de pago y demás recaudos de caballería y media de tierras que dicho Hernando Esteban le vendió al otorgante a censo por escritura hecha el 26 de abril de 1659, para que estén en su poder como titular de dichas tierras. Asimismo, menciona que las tierras están en esta jurisdicción, en la loma del pueblo de Amatlán, en el camino que viene a esta villa, las cuales Hernando hubo y compró a Juan Moreno Armario y María de Caizedo [Caicedo], su mujer, como pertenecientes a la susodicha y a Juan García [de Lara], su primer marido, en cuya mitad sucedió Francisco, hijo de los susodichos, a quien como heredero se le satisfizo por dicho Hernando Esteban Abad.
JUAN GARCÍA VALERO, JUEZ RECEPTORHernando Esteban [de] Abad, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la villa de Santa Olaya en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Abad y Catalina Sánchez, sus padres ya difuntos, otorga su testamento de la manera siguiente: Declara por sus bienes un censo de 400 pesos, unas mulas y yeguas, una caja de cedro [roto]. Señala que Francisco de Aguilar y Diego Íñiguez le son deudores; asimismo, debe a Pedro Quevedo, Tomás de Jáuregui y Melchor Peredo. Nombra albacea a su primo el Alférez Mayor Juan García Valero.
JUAN GARCÍA VALERO, ALCALDE ORDINARIOAntonio Ferrera de Tévez, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la isla de San Miguel Corona de Portugal, hijo legítimo de Andrés Hernández y María de Ferrera, ya difuntos, vecinos que fueron del dicho pueblo, otorga su testamento en la manera siguiente: Señala que debe a Hernando Esteban Abad, al Bachiller Diego Núñez Centeno y a Manuel de Barba. Menciona por sus bienes un solar con su jacal y treinta y dos mulas. Declara que fue casado con Francisca de la Peña, ya difunta, de cuyo matrimonio tiene por sus hijos legítimos a Juan de Ferrera [de Tévez] y a María Ferrera, mujer de Juan Francisco Ramírez. Manda se le dé al convento de Nuestra Señora de la Merced 6 pesos de oro común, asimismo, otros 6 pesos a la cofradía del Santísimo Sacramento de la iglesia parroquial. Nombra albaceas a Juan Francisco Ramírez y a Juan de Ferrera, y como herederos a María Ferrera y al dicho Juan de Ferrera.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOLucas Navarro, vecino de esta dicha villa, declara que estuvo casado con Catalina Valero y que para sustentar el peso de las obligaciones de dicho casamiento Hernando Esteban Abad mandó en dote a la dicha su mujer 300 pesos, los cuales con efecto recibió del susodicho, por lo que al presente le pide que otorgue escritura en favor de dicha Catalina, como bienes dotales. Y para dar cumplimiento a la solicitud otorga haber recibido de dicho Hernando Esteban Abad por razón de dote de su mujer, la cantidad de pesos ya declarada, en reales y géneros que se mencionan en la escritura.
NICOLÁS BLANCO, JUEZ RECEPTOR