Capítulos de la petición y decreto que siguen don Antonio de los Ángeles, indio natural y Alcalde del pueblo de San Antonio Tlaquiquistlan, Juan Hernández, Esteban de Molina y Martín Hernández, indios principales de dicho pueblo, por sí y por los demás indios de ese pueblo, contra su Corregidor, Juan de Orfanel, por deudas de maíz, salarios, vejaciones y maltrato que reciben los indios puestos a su servicio.\n
Francisco López, mayordomo y administrador de la hacienda de ovejas de los herederos de Juan García Guerra, vecino de Tariscoya [Tlalixcoyan], manifestó llevar en servicio de dichas ovejas los indios e indias siguientes: Francisco Canbalache [Cambalache] y Francisca, su mujer, y una muchacha hija suya llamada Juana y un hijo llamado Antón; Martín Hernández y Francisca, su mujer, con tres hijos nombrados Antonia, Andrés y Pedro; Melchor y María, su mujer; Juan Sinastle y María, su mujer; Joaquín y Francisca, su mujer; Francisco y Catalina, su mujer; Francisco, mulato soltero; Matías, soltero; Melchor Tehuacán, soltero; Joaquinillo, soltero; Luis, soltero; Dieguillo, criollo, soltero; Juanillo, criollo, soltero; Juan, soltero; Salvador el viejo, soltero, arriero. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme a lo dispuesto y ordenado nuevamente por Su Majestad.
Se tomó la razón de 12 pipas de vino en 72 barriles, que lleva Martín Hernández, vecino de este pueblo, para entregarlas en la Puebla a Antonio de Dueñas o a Juan de Hinojosa.\n
[Martín Hernández], vecino de esta villa, otorga que vende a [Blas Benítez], vecino de esta jurisdicción, 2 suertes de tierra que posee en esta jurisdicción; linda con las 3 caballerías de tierra que Martín Álvarez posee, que se le repartieron a Martín Hernández con las dichas 2 suertes, como uno de los pobladores de esta villa. Asimismo dichas tierras lindan por la parte de abajo con las citas 3 caballería; y por otra parte con montes y tierras realengas. Declara el otorgante, que dichas 2 suertes de tierras “las vende por propias habidas [roto] dote con María de la Oliva, su mujer, por cuya razón las hubo de Martín de Álvarez, curador de los hijos menores de Martín Hernández”. Las vende en precio de 80 pesos de oro común que ya tiene recibidos.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOMartín [Álvarez], tutor y tenedor de los bienes de los hijos menores de Martín Hernández, vecino y poblador que fue de esta villa, marido de Isabel de la Oliva, otorga que vende a Blas Hernández, vecino de esta villa, marido de María de la Oliva, una de las herederas de dicho Martín Hernández, 2 suertes de tierra que tiene en esta jurisdicción; dichas tierras lindan con las 3 caballerías de tierras que le fueron señaladas al citado Martín Hernández; lindan por otra parte con montes y tierras realengas. Las vende el dicho Martín Álvarez, porque es la parte que le corresponde a María de la Oliva, de legítima paterna, al precio de 80 pesos de oro común.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOMaría de la Oliva, vecina de esta villa, otorga poder a Blas Hernández, su marido, para que en su nombre haya, reciba y cobre a su padrastro Martín Álvarez, vecino de esta jurisdicción, toda la herencia que conforme a la hijuela de partición le cupo como una de las herederas de Martín Hernández, su difunto padre, asimismo, la herencia y porción paterna que de dichos bienes le pertenecen a Joseph [José] Martín, su hermano y coheredero.
JUAN GARCÍA VALERO, JUEZ RECEPTORJuan de Granada, vecino y poblador de esta villa de Córdoba, vende en venta real y pública por juro de heredad al Alférez Juan García Valero, vecino de esta villa, Alcalde Ordinario y Alférez Mayor por Su Majestad, caballería y media de tierra y una suerte de tierra que tiene en términos de esta villa, la cual linda por la parte del oriente con tierras que fueron de Martín Hernández; por el poniente con tierras de Gonzalo Rodríguez; por el sur con tierras que fueron de Alonso Muñoz y hoy son de Gaspar González; y por el norte con baldíos y ejidos de esta villa. Dichas tierras son las mismas que le dieron y señalaron en la fundación de esta dicha villa como uno de los pobladores de ella. Las vende en precio de 281 pesos 2 tomines, cantidad que pagará dicho alférez cada que se los pida Nicolás de Cubillos, yerno del otorgante y vecino de esta villa, a quien se los da para que de ellos pague 50 pesos a Sebastián Hernández, vecino de esta jurisdicción, y los 231 pesos y 2 tomines restantes los reparta entre Leonor de Mata, Beatriz Petrona, [Bartolomé] y Ana, hijos del otorgante.
TOMÁS DE JÁUREGUI, JUEZ RECEPTORAlonso García, vecino de esta villa de Córdoba, uno de los fundadores de ella, otorga que vende a Juan Sid [Cid], vecino de esta villa, 2 suertes de tierra que tiene en términos de este lugar, que la Justicia y Cabildo de ella le repartió como a uno de los del número de su fundación; linda por la parte del poniente con cabezadas de Martín Hernández; al oriente con camino real; al sur con el potrerillo que llaman de Amatlán; al norte con suerte de tierra de Juan García. Las vende en precio de 55 pesos de oro común.
JUAN MORENO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDO