Luis Hernández, hijo legítimo de Ana Díaz, difunta, dueña que fue de la Venta de la Hoya, como albacea y heredero de sus bienes, arrendó la citada venta por lo que le toca y en nombre de su hermano Lázaro Francisco a Benito Martín, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, con todos sus pertrechos, casas, corrales y descargaderos, por tiempo de cuatro años, al precio de 300 pesos de oro común anuales, pagaderos por tercios del año.
Benito Martín, residente en la Venta de la Hoya, jurisdicción de Jalapa, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de la ciudad de Veracruz, 380 pesos de oro común, de esta manera: 120 pesos en 15 000 tejamaniles, a ocho pesos el millar, puestos la nueva Veracruz para dentro de un mes y medio, y los 260 pesos restantes, en reales de contado, en la fecha indicada.
Luis Hernández, residente en la Venta de la Hoya, como albacea de su madre Ana Díaz, vende a Benito Martín, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, una negra, bozal, llamada Ana, de nación Angola, de 20 años de edad, en la manera que se la vendió Francisco González Gallón, sin asegurarla de ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 390 pesos de oro común.
Luis de León, vecino del pueblo de Misantla, jurisdicción de la Antigua Veracruz, dijo que en virtud del poder que tiene conferido del Bachiller Joseph [José] de Eredia [Heredia], beneficiado por Su Majestad en el partido de dicha jurisdicción, otorga que vende a Juan de Piña, vecino de esta villa, un mulato cocho nombrado Benito Martín que será de edad de veintidós años, poco más o menos, que lo hubo y compró de Pedro Gómez de Selis [Celis]. Lo vende por tal esclavo, sujeto a servidumbre y cautiverio, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación. Sin asegurarlo de ningún vicio, tacha ni defecto, al precio de 300 pesos de oro común que tiene recibidos de contado.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOBenito Martín, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, residente en la Venta de la Hoya, se obligó a pagar a Luis Hernández y a Lázaro Francisco, su hermano, vecinos de esta provincia, 390 pesos de oro común, precio de una negra llamada Ana, de Angola, para fin del mes de octubre del presente año.