Juan López Ruiz, vecino de Jalapa, vende al capitán Juan de Lasarte, Alcalde Mayor de Jalapa, un esclavo negro llamado Sebastián, criollo, de Cabo Verde, de 14 años de edad, sujeto a servidumbre, por el precio de 400 pesos de oro común.
Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, vende a Diego Martín, carretero, un esclavo negro llamado Sebastián en 300 pesos de oro común.
El Capitán Miguel Pinto de Mota, mercader de negros, estante en este pueblo, vende a Don Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, siete piezas de negros esclavos, bozales, recién venidos de Angola, llamados Benito, Gaspar, Domingo, Juan, Diego, Manuel y Sebastián, todos angoleños, de diferentes edades, sujetos a servidumbre, habidos de buena guerra, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 410 pesos de oro común cada uno.
Lucas Martín[Ibáñez], vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Bartolomé Rodríguez, que de presente reside en la estancia de vacas nombrada Santa Lucía, jurisdicción de la vieja Veracruz, 700 pesos de oro común, precio de dos negros bozales llamados Sebastián y Simón, de nación Angola, de 20 años de edad, a 350 pesos de oro común cada uno. Lucas Martín entregaría el monto de la deuda en el mes de Septiembre de 1622.
Diego de Saucedo, vecino de Jalapa, vende a Carlos de Sámano y Quiñones un negro esclavo llamado Sebastián, de tierra Congo, entre bozal y ladino, en 400 pesos de oro común.
Pedro Hernández, con poder de Francisco López Enríquez, vende a Don Alonso García de la Torre, tres piezas de esclavos negros, dos varones y una hembra, llamados Juan y Sebastián, y la negra, Isabel; los varones de nación Angola y la negra de Los Ríos, por el precio \" el uno en 400 pesos, y el otro en 330 pesos, y la negra en 280, que todo monta 1010 pesos de oro común\".
El capitán Andrés Moreira, mercader de negros, vende a Francisco Martín Matamoros, vecino de Jalapa, un esclavo negro llamado Sebastián, de nación Angola, por el precio de 435 pesos de oro común.
Tomás Rodríguez, vecino de Jalapa, vende a Boecio Gutiérrez, clérigo, beneficiado del partido de Tlacolula, un esclavo mulato llamado Sebastián, de 10 años de edad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Sebastián Díaz, vecino de Jalapa, vende a Francisco Ruiz, de la misma vecindad, un esclavo negro llamado Sebastián, en 300 pesos de oro común.
Vicente Alemán, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, vende a Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, un negro llamado Sebastián, de 13 años de edad, de nación Angola, bozal, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 250 pesos de oro común.