Los ciudadanos Félix Lucido, Bartolo Hernández, Juan Teoba y José Martínez, apoderado y diputados del común de indígenas de esta ciudad, dijeron que necesitando de algunos reales para cercar de piedra los potreros de Macuiltepetl para sacar un fruto que hoy no dan los pastos por estar aquellos abiertos, y con el fin también de introducir a otro potrero de la comunidad el agua del río Sedeño por Sosocola, solicitaron permiso para enajenar una pequeña parte de tierra, que no les es de ningún provecho, el cual obtuvieron; por lo cual, en nombre de la comunidad que representan, otorgan que venden a don Manuel Facio, de esta vecindad, un pedazo de terreno eriazo, con 38 varas de frente, que lo hace al norte desde la esquina de la casa de Felipe y Francisca Tejeda y sigue por donde empieza el atrio de la iglesia de Señor Santiago, hasta el frente del segundo pilar de ella, tirado el cordel en la orilla del mismo atrio del lado de afuera; por el oriente en que esta la casa de madera de los Tejedas, se cuentan 45 varas, desde dicha esquina tomando la dirección al sur, que es su fondo, hasta el río que llaman de Santiago; por el poniente linda con el demás terreno del expresado común de indígenas, midiéndose desde el atrio al frente de dicho pilar y siguiendo el línea recta hasta el citado río, se encontraron 20 varas; por el sur linda con el relacionado río y del otro lado terrenos de la casa de Campo del excelentísimo señor Juan Francisco de Bárcena, gobernador actual de este departamento. Lo venden en precio de 100 pesos.
UntitledFrancisca Tejeda, Felipe e Inés Tejeda, casada y con licencia de José María Villa, vecinos todos de esta ciudad, dijeron que por fallecimiento de su padre Vicente Tejeda, heredaron un pedazo de solar en el que fabricaron una casita de madera y teja. Los comparentes en común acuerdo, venden a don Manuel Facio la expresada casa de madera y teja y el terreno en que está fabricada, el cual tiene 9 varas de frente así al norte en el confín de la calle de Santiago, junto al atrio de la iglesia de este nombre, por su fondo al sur linda con el río que llaman también de Santiago, y por el oriente y poniente con terrenos y fabrica del comprador. Cuyo deslindado terreno lo hubo su difunto padre de Manuela Hernández, y hoy venden al precio de 100 pesos.
Untitled