Don José María Rodríguez Roa, de esta vecindad, albacea de la finada doña Clara Dolores Acosta y Bravo, dijo que el 19 de octubre de 1836, con previo permiso del alcalde tercero de esta ciudad, y de acuerdo con el curador de menores don Andrés Farías y del defensor de ausentes don Rafael Velad, procedieron a la venta de una casa que quedó por bienes de dicha finada en favor de doña Ana Rafaela Acosta en precio de 850 pesos. Y el compareciente siguió diciendo que habiendo la expresada compradora cumplido con el pago de las partidas que ofreció exhibir, le ha pedido le otorgue de aquellas sumas el correspondiente recibo; y poniéndolo a ejecución, por la presente otorga que ha recibido de la señora doña Ana Rafaela Acosta la suma de 684 pesos 2 reales, descontados 165 pesos 6 reales que queda reconociendo sobre la misma finca con causa de réditos, por lo que entrega recibo a favor de dicha señora.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODon José María Rodríguez Roa, como albacea de la finada doña Clara Dolores Acosta y Bravo; don Andrés Farías curador de los menores María Gertrudis y Rafael Baizabal; don Rafael Velad defensor de los ausentes doña Guadalupe y doña María Josefa Bravo; y doña María de la Luz López por sí, vecinos de esta ciudad; dijeron que dicha difunta fue poseedora de una casa de edificio baja, ubicada en esta ciudad, al principio de la calle del Ganado con la cual hace su frente de 26 varas al oriente y del otro lado casa que hoy es de doña Manuela Espino; linde por el costado del sur con casa de los herederos de don Miguel Mejía; por el del norte con casa de don José Gamero; y por el fondo, hasta donde tiene 96 varas, con sitio de los herederos de don Manuel Ochoa y doña Mariana Guevara. Cuya deslindada casa debe venderse a fin de cubrir las atenciones de la testamentaría y han sido facultados los comparentes para efectuar la venta. Y usando de dicha facultad, los relacionantes otorgan que venden la deslindada finca a doña Ana Rafaela Acosta en precio de 850 pesos bajo las condiciones que se mencionan en la escritura.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO