Pedro de Rey, vecino de la ciudad de Sevilla, oficial [Maestro] de zapatero, residente al presente en este pueblo, dio su poder cumplido a Juan Mateos de la Lima, vecino de la ciudad de Sevilla, que está presente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere y cobrare, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; especialmente, para que cobre de Francisco González, vecino de Sevilla, 50 pesos de oro común de una escritura.
El Alférez Sebastián de Flores Moreno y Gertrudis de la Gala y Thormes, su legítima mujer, albaceas que son de Juan de Thormes, hermano de esta última, encontrándose en el Convento de San Francisco con los padres Fray Pedro de Rey, su predicador, Fray Miguel Montero, discreto morador en el y Diego de la Torre Arnate, Síndico del Convento, para la obligación de pagar 48 pesos 4 reales de oro común de limosna anuales por las 10 misas rezadas que han de decir los religiosos del convento como aparece en la fundación de la capellanía.
Fray Manuel Cano, hermano mayor del hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de Jalapa, dio en arrendamiento a Pedro del Rey, vecino de Jalapa, oficial de zapatero, unas casas de morada en este pueblo, por tiempo de tres años, sin más paga que las ha de reparar de todo lo necesario para que no se lluevan ni se caigan.
Pedro de la Cruz, español, vecino de Jalapa, vende a Ana Bautista, vecina de este pueblo, viuda de Pedro del Rey, un solar que tiene frente a la iglesia del Señor San Francisco, el cual corre desde unos naranjos de la calle que va para el molino de pan moler de Juan López Ruiz Matamoros, a mano derecha, linda con calle que va a la ermita de Santiago, por el precio de 20 pesos de oro común.