Diego Jiménez de la Calle y Juan Ortuño, vecinos de Jalapa, mayordomos de la cofradía de las Ánimas de Purgatorio, se convinieron con Domingo Pérez de los Ríos, maestro dorador, residente en Jalapa, en esta manera: Domingo Pérez de los Ríos, se obligó a dorar y estofar un retablo de la Ánimas de Purgatorio que tiene hecho en blanco Juan de la Torre, para de la fecha de esta escritura en tres meses; y los dichos mayordomos se obligaron a pagarle 180 pesos de oro común.
Diego Jiménez de la Calle y Juan Arturo, mayordomos de la Cofradía de las Ánimas de Purgatorio en este pueblo, y a Juan de la Torre, maestro ensamblador, se concertaron en esta manera: Juan de la Torre se obligó a hacer un retablo de madera, en blanco, para el altar colateral que las Ánimas del Purgatorio tienen en la iglesia de San Francisco de Jalapa, cuya obra ha de dar terminada a los mayordomos Diego Jiménez de la Calle y Juan Arturo, para fin del mes de agosto del presente año, por el precio de 200 pesos de oro común.
Juan Bautista de la Cruz, español, residente en este pueblo, dio su poder cumplido a Diego Jiménez de la Calle, vecino de Jalapa, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar de cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas,esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere y cobrare, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Diego Jiménez de la Calle, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juan de Cabrera, de la misma vecindad, 650 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de junio de 1620, todos juntos en una paga.
Lucas Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego Jiménez de la Calle, mercader, vecino de Jalapa, 216 pesos de oro común del remate de cuentas que ambos tuvieron, para fin del mes de marzo de 1620.
Diego Jiménez de la Calle, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de la nueva Veracruz, 150 pesos de oro común, por razón de otros tantos que pagó por él a otras personas en la nueva ciudad de Veracruz, en esta manera: 125 pesos para fin del mes de mayo del presente año, y los 25 pesos restantes, para fin de junio de 1620.