Don Jerónimo Vázquez, vecino en el pueblo de Coatepec, viudo de doña Estebana Ortiz, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su hermano Diego Vázquez y a su hija mayor María de la Concepción, y como herederos designa a la citada María Concepción, Antonia Salome, Gertrudis de la Luz, Agustina de la Concepción y Manuel Antonio, sus hijos legítimos.
Nicolás Maldonado y María Luisa Maldonado, hijo y viuda respectivamente, albaceas testamentarios del difunto Nicolás Maldonado, y Diego Vázquez, marido de Efigenia Maldonado, hija del difunto, vecinos del pueblo de Coatepec, la última heredera universal, vende una casa, cubierta de tejas y un solar, en la cantidad de 500 pesos.
Diego Vázquez, vecino del pueblo de Jalapa, casado con Gertrudis Jácome, hijo legítimo de Sebastián Vázquez, difunto y de María de Ochoa, otorga su testamento donde declara tener como bienes 3 mulas aparejadas, 2 caballos, 3 yeguas, 2 yuntas de bueyes, 2 vacas, entre otros bienes menores. Declara que Gertrudis de Segura, viuda de Pedro Conde, vecina del ingenio Grande le debe 548 pesos. Declara que al tiempo de casarse su mujer trajo como dote 2 mulas aparejadas. Nombra como herederos a sus 4 hijos, como albacea a su mujer y a Domingo José de Santa María.
El Capitán de Caballería Benito Fernández de la Calleja, dueño de la hacienda de ganado mayor nombrada Tulapa; Diego Perdomo, Diego Vázquez y Andrés Lechuga, dueños de trapiches y ranchos en esta jurisdicción, otorgan poder a don Antonio José Vidaurri, Procurador de la Real Audiencia de México, para que en su nombre pida Real Provisión para que la justicia de Jalacingo no le cobre por razón de visita cada año 60, 40 y 25 pesos como ha cobrado hasta ahora y que se arregle a lo dispuesto.
Diego Vázquez, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, en voz y nombre de doña Francisca del Rey, su madre, vecina de dicha ciudad, en virtud del poder que le otorgó y de él usando, otorga que vende a Bernardo de Rojas, vecino de esta villa de Córdoba, un negro esclavo nombrado Pedro casta Congo [roto].
Don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, y Manuel Hernández, vecino de este pueblo, dieron su poder cumplido a Don Agustín de Cervantes y a Diego Vásquez, procurador en la Real Audiencia de México, a los dos juntos y a cualesquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que les debieren; y de lo recibido, en las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Pedro Ortiz, como principal y Diego Vázquez, como su fiador y principal pagador, vecinos de Coatepec, deben y se obligan a pagar a José Robledano de Cardeña, la cantidad de 970 pesos por el arrendamiento de las alcabalas de los pueblos vecinos de Ayahualulco, Ixhuacán de los Reyes, Teocelo, Xicochimalco, Coatepec y los ingenios ubicados al otro lado del río Nacastapala, desde Zoncuantla hasta las lomas, desde el río Pedernales, por el tiempo de 5 años.
Gertrudis Jácome, viuda de Diego Vázquez, vecino del pueblo de Jalapa, tenedora, tutora y curadora de sus hijos, vende a Domingo José de Santa María, de la misma vecindad, un solar de 97 varas y media de largo y 108 de ancho ubicado por el Convento de San Francisco, linda con solar que fue de Ana Bautista, por otra parte con la Calle de Santiago. El mencionado solar lo compró a su vez a María Pacheco, parda libre, mujer de Antonio de la Cruz el 17 de agosto de 1707. Dicha venta se hace en 70 pesos 4 reales de oro común, incluyendo en este valor una casa de zacate, madera y troje fabricada en el solar, cuya cantidad se da por entregada.
Don Baltazar Bello, Pedro Pérez, Francisco de Aguilera,Juan Granados, Rodrigo de Chávez, Tomás Gómez, Francisco Jiménez de Urbina, Diego Vázquez, Pablo de León y Molina, Nicolás de Cervantes, vecinos de Teziutlán, y el gobierno indígena de dicho pueblo, dieron su poder cumplido a Don Juan Álvarez de Palacios y a Don Juan Rodríguez de Tejeda, vecinos de Teziutlán, para que parezcan ante el Rey, los señores de la Real Audiencia y otros Tribunales, y defiendan a esta provincia en todos sus pleitos y causas civiles y criminales que tuviere con cualesquier personas.
María José Díaz Parraga, vecina del pueblo de Coatepec, viuda y albacea de Bernardo Gorrón, vende a Diego Vázquez, vecino de dicho pueblo, una casa de paredes y techada de teja, ubicada en el mismo pueblo, la cual linda al sur con la Calle Real y casa de Juan Miguel Rebolledo, al oriente con casa del comprador, al norte con casa de Clara Cayetana Hernández y al poniente con Sebastián Méndez, al precio de 700 pesos.