Diego de Torres, dueño de la recua de Gaspar Hidalgo, manifestó llevar en ella 20 pipas de vino en 120 barriles para entregar a Sebastián de Castro en México, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz el 3 de este presente mes y año, cuya imposición monta 500 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Se tomó la razón de 20 barriles de vino, que lleva Pedro Moreno, vecino de Guatemala, para entregarlas en Oaxaca 12 de ellas a Diego de Torres y el resto a Simón de Quijada.\n
El Lic. Luis de Santillana Montes, presbítero, cura y vicario, del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, propiedad de Don Francisco Hernández de la Higuera, dio su poder cumplido a su padre Hernando García Santillana, vecino de la ciudad de Córdova, en los reinos de Castilla, y por su fallecimiento, lo dio a su abuela María Núñez, vecina de la Villa de Constantina, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le fueren otorgados, y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; asimismo, para que cobre todo el superávit de una capellanía que sirve el Lic. Diego de Torres en su nombre, y el dicho su padre, haga las diligencias convenientes.
Ante el corregidor compareció Diego de Torres, mayordomo de la recua de Gaspar Hidalgo, quien manifestó llevar en ella 42 pipas de vino, en virtud de tres certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 3 de este mes y año, para entregar en México a don Juan de Briones, a Francisco de Castro y a Domingo del Puerto, cuya imposición monta 1 050 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n