Francisca Díaz Becerra, viuda y albacea de Lucas Martín Ibáñez, vecino que fue de esta provincia, dio su poder cumplido a Pedro Caro Muñoz, vecino de Jalapa, generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que su marido tenía con cualesquier personas; y para que pueda recibir y cobrar los pesos de oro, joyas, esclavos, y mercaderías que le debieren.
Isabel López Muñoz, vecina de Jalapa, como albacea testamentaria, tenedora de bienes y heredera de su hermana Francisca Díaz Becerra, viuda, mujer que fue de Lucas Martín Ibáñez, fundó una capellanía de misas por el sufragio de su alma, la de su marido Lucas Martín Ibáñez, las de sus padres y abuelos, en favor del Convento de San Francisco de Jalapa, donde levantó un altar y colateral a devoción de Nuestra Señora de la Regla, adornado con su lámpara de plata y la decencia que fue posible, con 2000 pesos de principal y 100 pesos de renta en cada un año, los cuales situó sobre un molino de pan moler, sus avíos y herramientas necesarias, ubicada a una legua de Jalapa.
Lucas Martín[Ibáñez], vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Bartolomé Rodríguez, que de presente reside en la estancia de vacas nombrada Santa Lucía, jurisdicción de la vieja Veracruz, 700 pesos de oro común, precio de dos negros bozales llamados Sebastián y Simón, de nación Angola, de 20 años de edad, a 350 pesos de oro común cada uno. Lucas Martín entregaría el monto de la deuda en el mes de Septiembre de 1622.
Lucas Martín Ibáñez, vecino de la provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Arana, cirujano, residente en el ingenio de Francisco de Orduña[Ingenio La Orduña], 124 pesos, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de agosto del presente año, juntos en una paga.
Lucas Martín Ibáñez, vecino de la provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Alonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, y a Catalina González, viuda de Martín de la Parada, vecinos que fueron de Jalapa, 150 pesos de oro común que restan del precio de dos caballerías de tierra, para el día de Navidad del presente año, todos juntos en una paga.
Rodrigo Fernández de la Calleja, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Lucas Martín Ibáñez y a quien su poder hubiere, 700 pesos de oro común que resta debiendo Juan Martín de Abreo[Juan Martín de Abreu] al Capitán Blas de Burgos de Estrada, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, en esta manera: 350 pesos para fin del mes de marzo de 1629, y los 350 pesos restantes, para fin del mes de marzo de 1630.
Lucas Martín Ibáñez, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al Lic. Juan Bautista Marcelo[Marcelo Juan Bautista], su hermano, médico cirujano, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro común, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos en esta Nueva España.
Isabel de la Paz, viuda de Lucas Cardeña Malpica, como curadora de sus menores hijos, vende a Lucas Martín Ibáñez, vecino de esta provincia, dos caballerías de tierra en la parte que llaman el Rancho de Lucas Cardeña, en términos de Xilotepec, por el precio de 210 pesos de oro común.
Francisca Díaz Becerra, vecina de la Jurisdicción de Jalapa, viuda, albacea y heredera de Lucas Martín Ibáñez, dio en arrendamiento a Tomás de Melo, vecino de esta provincia, un rancho llamado La Santísima Trinidad, ubicado a una legua de Jalapa, que linda con tierras suyas y con tierras de la Venta de Bartolomé, en el cual hay media caballería de tierra, una casa y una yunta de bueyes aperada, por tiempo de ocho años, a partir del 1 de enero del presente año, los 2 primeros años gratuitos por las mejoras que hiciere en la casa, tierras abiertas y otras cosas; y los 6 años restantes, a razón de 20 pesos de oro común anuales.
Francisca Díaz Becerra, viuda de Lucas Martín Ibáñez, natural de Villa de Manzanilla [Mansilla] en los reinos de Castilla, vecina de esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Lic. Andrés de Benavides, beneficiado del partido de Jonotla, para que consultando con su hermano Fray Cristóbal Muñoz de la Concepción, religioso franciscano de esta provincia, haga su testamento con las mandas, cláusulas, legados restituciones y obras pías que le tiene comunicadas.