Juan de Herrera Torres, maestro de azúcar, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Alonso de Iliarte, 650 pesos de oro común, precio de una tienda de mercaderías de todos géneros de ropa de Castilla,China, cacao y otras cosas, para fin del mes de mayo de 1620, todos juntos en una paga.
Bartolomé Díaz Delgado, vecino de Naolinco, provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Alonso de Iliarte, residente en esta provincia, 374 pesos y 4 tomines de oro común, precio de siete bestias mulares de arria, con tres enjalmas, a 53 pesos y 4 tomines cada una, para fin del mes de mayo de 1621, todos juntos en una paga.
Lázaro Francisco, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Alonso de Iliarte, mercader, vecino de Jalapa, 800 pesos de oro común, precio de 16 bestias mulares aparejadas, en esta manera: 400 pesos para fin del mes de octubre del presente año, y los 400 pesos restantes, para fin del mes de mayo de 1620.
Alonso de Iliarte, mercader, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad,que está presente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, etc.; especialmente para que en su nombre y a su dita y crédito, pueda comprar en la ciudad de México o donde le pareciere convenir, hasta un mil pesos de oro común de mercaderías de Castilla, de la tierra , de la China, y otro cualquier género.
Francisco de Pro, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Alonso de Iliarte y a Nicolás de Utrera, de la misma vecindad, y a cualquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
El Capitán Tomás Denis Manrique, residente al presente en este pueblo, dio su poder cumplido a Alonso de Iliarte, vecino de Jalapa, y a Francisco Estupiñan, de color moreno, su esclavo, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, ganados, y otros bienes que le fueren debidos en esta Nueva España.
Nicolás de Utrera, y María de Alfaro, su legítima mujer, vecino de Jalapa, venden a Mateo García unas casas de morada, de piedra y barro, cubiertas de teja, con su solar y cocina, en este pueblo; linde con casa del Capitán Roque Gutiérrez por la parte de arriba, y por la de abajo, con casas de Alonso de Iliarte, libre de censo e hipoteca, por el precio de un mil pesos de oro común.