Don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, dijo que como representante de la testamentaria del finado su tío don Juan Esteban de Elías, ha solicitado de los herederos de doña Ana Gertrudis y doña María Rita Soler se satisfagan 250 pesos que con causa de réditos les prestó su citado tío, como consta en recibo de 13 de febrero de 1795, obligándose a satisfacer con sus premios en el término de tres años con hipoteca de una casa que poseían en este suelo, en la segunda cuadra de la calle Principal, pero como en tiempo no se dieron los pasos necesarios para percibir este adeudo, ha tenido el compareciente que entrar en convenio con el licenciado don Luis Gonzaga Gago, apoderado de la sucesión de doña Ramona Soler, heredera que fue de su madre doña Rita y ésta de su hermana doña Ana, que murió sin sucesión. Habiendo convenido, que por no entrar en litis y sin que ambas partes salgan perjudicadas, solo perciba la cantidad de 150 pesos, con lo que quedaría extinguida toda la deuda. Por lo que, a través de la presente, el compareciente otorga recibo a favor de dicha sucesión, dejando sin ningún valor la citada escritura.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODoña Ramona Soler, natural de esta ciudad, vecina de la heroica ciudad de Veracruz, dijo que en el tribunal superior de segunda instancia del Estado se siguen autos contra don Francisco de Arrillaga, socio que fue de don Fermín de Aguirreolea en la casa de sociedad del muelle de Veracruz, por cantidad de pesos en grado de apelación del laudo de los árbitros que fallaron en el negocio y que la exponente tiene ya mejorada en debida forma. Y debido a la necesidad de ausentarse de la ciudad, pero con el deseo de que su negocio siga todos sus trámites, otorga su poder especial y general al Licenciado don Manuel Núñez Guerrero, vecino de esta ciudad, para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, especialmente siga el litigio referido y general para que comience y concluya los demás pleitos y negocios civiles y criminales que tenga o en adelante tuviere.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODoña Elena, doña Teresa, doña María Justina y don José Candelario Arechavaleta, las primeras de estado casadas y con licencia de sus esposos, y el último mayor de veinticinco años, y en voz de su hermano Miguel Arechavaleta, otorgan poder general al licenciado Luis Gonzaga Gago, de esta vecindad, para que en nombre y representando sus personas, derechos y acciones, los defienda en todos los pleitos, causas y negocios civiles o criminales que al presente tengan o en adelante tuvieren. También se le da poder, para que venda una casa situada en esta ciudad, en la segunda cuadra de la calle Principal, la cual heredaron por fallecimiento de la señora su madre doña Ramona Soler.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANOEl licenciado don Luis Gonzaga Gago, de esta vecindad, apoderado general de doña Elena, doña Teresa, doña María Justina y don José Candelario Arechavaleta y Soler, otorga a nombre de sus poderdantes, que vende a doña María Josefa Timotea Becerra, de esta misma vecindad, una casa de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja; dicho fundo está situado en la segunda cuadra de la calle Principal, con 13 varas de frente así al sur dicha calle en medio, y del otro lado casa que fue de don Juan Antonio Zavalza, y hoy de los herederos del finado don Lino Carasa Jiménez, por su fondo que es el norte, por donde tiene 40 varas linda con el segundo patio de la casa que llaman de la Raqueta, que antes fue de los herederos de don Agustín Suárez; por el costado del oriente con un callejón cerrado, y del otro lado casa de don Bernardo de Orta, que antes poseyó doña Josefa de Acosta, y por el norte con casa de don Francisco del Día, hoy de los herederos de don José María Bonilla y Flores. Cuya deslindada casa, es la misma que fabricaron de material doña Ana Gertrudis y doña María Rita Soler, en el solar y casa de madera que le compraron a su abuela doña Ildefonsa Serrano y Vargas, el 12 de febrero de 1778, ante el escribano don José Flores, y es la única que por fallecimiento de la citada doña Ana quedó poseyendo doña Rita, su hermana, por no haber tenido aquella sucesión. Casa que vende libre de empeño, censo e hipoteca, pues los 250 pesos que tenía y reconocía don Juan Esteban de Elías han sido pagadas a virtud del convenio que se celebró este mismo día con don Bernabé de Elías Vallejo representante de la testamentaría de su finado tío, siendo hoy la venta al precio de 825 pesos. De ella tiene dada posesión, y ratifica con entrega de esta escritura, no verifica título de la copia original que le entregó doña Ildefonsa Serrano en favor de doña Ana Gertrudis y doña María Rita Soler, “porque con otros papeles que existían en Veracruz en la casa de don Florencio de Ziaurriz, tío de sus poderdantes, fueron incendiadas por una bomba que cayó en ella por los fuegos que el castillo de Ulúa, ocupado por las fuerzas españolas, dirigió a la plaza por los años de 1823 a 1825”.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO