El ciudadano Isidro Alba, de esta vecindad, dijo que posee por suya propia una casita de rajas con cubierta de madera y teja, ubicada en terreno perteneciente a don Miguel del Valle, situada en la calle de San Cristóbal, con su frente al oriente por dicha calle, lindando por norte con casa de Gertrudis Rivera, por sur con casa de Félix Castellanos y por poniente coge el sitio o terreno hasta la otra calle que del convento de San Francisco baja para el barrio del Molino. Y como legítimo dueño de ella otorga que la vende a doña Micaela Reyes en precio de 100 pesos, de cuya suma se da por entregado a su entera satisfacción.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOMaría Simona, María Candelaria y Teresa Vicenta Rivera, hermanas, cuya identidad es garantizada por el Presbítero don José Policarpo Rodríguez y don Joaquín de Mora; dijeron que su tía Antonia Rivera les dejó por herencia una casita ubicada en esta ciudad, en la calle de Santiago con la cual hace su frente al norte, lindando por el oriente con casa y solar que posee don Emigdio Murrieta, por el poniente linda con casa propia, actualmente de doña María Josefa Susana de Castro, y por sur con solar perteneciente a don Joaquín de Mora, de quien son las paredes de esa linde. Casita que la dicha Antonia hubo por compra que hizo a don Francisco de Castro, quien la vendió en nombre de su hermana Mariana, como consta de escritura de 18 de noviembre de 1794, ante don Ignacio José Justiniano. Cuya deslindada casita venden a Micaela Reyes, en precio de 400 pesos que tienen recibidos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO