Don Juan Lucas de Olavarrieta, originario del valle de Oquendo, Provincia de Álava en Vizcaya, hijo de don Juan de Olavarrieta y de doña Teresa Lartundo, difuntos, otorga su testamento en la forma y manera siguiente: Manda ser amortajado con el hábito del Señor San Francisco y la forma que parezca a sus albaceas. Ordena que en el día de su entierro, sus albaceas apliquen por su alma y la de sus padres cuantas misas se pueda celebrar en todas las iglesias y capillas de esta ciudad. También, se distribuyan 200 pesos de sus bienes entre los pobres que se hallaren enfermos en sus casas, dando preferencia a los más necesitados. Declara fue casado en primeras nupcias, sin que le haya quedado sucesión alguna por este. Pasó a segundas nupcias en el año de 1817, con doña María Francisca de Iriarte y Alba, su actual esposa, quien no llevó dote alguna, y él llevó 40 000 pesos y cosa de 10 000 pesos en deuda difícil de cobrar. Durante dicho matrimonio han procreado a Francisco de Paula Fructuoso, Juana Emeteria, José Miguel Antonio del Águila y Ramón Cristóbal de Olavarrieta e Iriarte. Por bienes declara la casa de su morada con su ajuar y muebles, y demás que por sus libros resulten pertenecerle. Señala que en sus libros, cuentas y apuntes se deducirán los créditos activos y pasivos que le corresponden. Nombra por sus albaceas a la referida su esposa doña María Francisca de Iriarte y Alba y a su hermano don José Miguel de Iriarte. Manda que el remanente del quinto de sus bienes, pase a su nominada esposa doña María Francisca, y del líquido de todos sus bienes, deudas, derechos y acciones instituye a sus hijos. Nombra por tutora y curadora ad bona de sus hijos a su citada esposa.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña María Francisca de Iriarte y Alba, de esta vecindad, mayor de edad, viuda del finado don Juan Lucas de Olavarrieta, dijo que su citado esposo la nombró junto con su difunto hermano don José Miguel de Iriarte, por sus albaceas testamentarios, fideicomisarios y tenedores de sus bienes, y solo a ella como tutora y curadora de sus cuatro menores hijos don Francisco de Paula Fructuoso, doña Juana Emeteria, don José Miguel Antonio del Águila y don Ramón Cristóbal de Olavarrieta e Iriarte. Dicho cargo le fue discernido por el señor alcalde de cuarta nominación en dicha misma ciudad el 10 de enero de 1833, después de estar concluida la testamentaria de su citado finado esposo, bajo la cuenta de división y partición que formó y presentó al juzgado el licenciado don Manuel Fernández Leal, en 20 de octubre de 1832. Por lo antes mencionado, la comparente otorga que a nombre de la testamentaria que representa y de sus menores hijos, adjudica en pago de deuda la casa de la morada que fue de su difunto esposo, la cual está situada en la primera cuadra de la calle de la Amargura, haciendo su frente al oriente, dicha calle en medio, y del otro lado el costado de la iglesia parroquial, por el poniente que es su fondo linda con el segundo patio de la casa que fue de Murphy, y hoy es del señor General don Manuel Rincón, por el sur con casa baja de don Ignacio Sánchez y por el norte con alta del finado don Juan Bautista de Lotina y Erdicoa, que sirvió de casa de correos. Declara que dicha casa fue puesta en pública subasta, pero no se remató por no haber postor, conviniendo de esta forma con el señor Portilla, como acreedor de la deuda de 3 290 pesos 7 y medio reales, en que solo se le paguen 1 800 pesos, adjudicándole la casa por 4 000 pesos, y que los 2 200 restantes él los satisfará por mesadas de a 60 pesos que comenzarán a contarse desde enero del presente año. Cuya casa la hubo y compró su finado esposo a don Manuel de Villa y Gibaja, vecino que fue de la nueva Veracruz, venta que verificó don Sebastián de Aguirre en virtud de poder que al efecto le otorgó aquel, como consta en escritura que en favor de Olavarrieta entregó el citado Aguirre en 23 de abril de 1818. Casa que Gibaja, compró a don Pablo Martín de Jáuregui, y es la misma que ahora adjudica al mencionado don Luis de la Portilla, libre de hipoteca y la asegura al precio de 4 000 pesos.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO