Alonso de Quiroz, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Jerónimo de Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 58 pesos de oro común, precio de una mula de silla, para la fecha de esta escritura en seis meses corridos, todos juntos en una paga, puestos en este pueblo.
Ante el Capitán Juan de Vargas, Alcalde Mayor de Jalapa, Esteban Pascual, mulato libre, criollo de la ciudad de Oaxaca, se asentó a servicio y soldada con Francisco de Pro, vecino de Jalapa, dueño de sus recuas, para pagarle 83 pesos de oro común que salió a pagar en su nombre a Don Alonso de Quiroz, a razón de cuatro pesos mensuales hasta desquitar los dichos pesos.
Ante Don Melchor de Rivera y Avendaño, Alcalde Mayor de Jalapa, se presentó un mancebo llamado Diego de Quirós[Diego de Quiroz], mayor de 14 años y menor de 25 años, acompañado de su tío Alonso de Quirós[Alonso de Quiroz], quien se concertó con Juan Alonso de Villanueva, maestro examinado, para aprender el oficio de frenero y cerrajero, por tiempo de cuatro años, al término de los cuales, le ha de dar oficial en el dicho arte.
Pedro de Quiroz, por una parte y Juana Severina de Quiroz y José de los Santos Martín, su marido, dijeron que por muerte de Alonso de Quiroz, abuelo de esta última, recayó en la susodicha la mitad de las tierras que en concurso de otros herederos se hizo, y sobre la demanda que habían interpuesto contra el primero, han convenido que Pedro de Quiroz le dé a Juana Severina 4 caballerías de tierra ubicadas en Zonquantla, que linda al oriente con tierras desde la toma de la tarjea del alguacil que va al ingenio de Pacho, al poniente terminan con el río nombrado Nacaestapalate, al norte con el Camino Real que va de este pueblo al de Coatepec y al sur con tierras de Xolostla, con lo que se dan por contentos de la parte que les tocaba.
El Licenciado don Juan Antonio de la Veguellina y Sandoval, vecino de esta villa de Córdoba y Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España, otorga poder general, en primer lugar, al Muy Reverendo Padre Alonso de Quiroz, de la Compañía de Jesús, Procurador General en la Procuración de las Indias en la villa de Madrid Corte de Su Majestad de las provincias de la Compañía de Jesús de esta Nueva España; y en segundo lugar, al Señor Doctor don Juan de Oliván, Oidor Electo de la Real Audiencia de México, residentes en dicha villa de Madrid, para que en su nombre parezcan ante el Rey Nuestro Señor en su Real y Supremo Consejo de Indias y pidan se sirva de honrarle, atento a sus méritos y servicios, en el empleo que fuere servido según la instrucción y cartas que les remite, y conseguido saquen y ganen los títulos y Reales Cédulas que convengan para su ejercicio. Asimismo, para que lo obliguen por las cantidades correspondientes para dicho empleo.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOAlonso de Quiroz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Martín de Guzmán del Hombre Bueno, de la misma vecindad, 300 pesos de oro común, precio de unas casas de morada y dos solares que le vendió en este pueblo, para la de fecha de esta escritura en un año corrido, todos juntos en una paga, puestos en este pueblo.
Juana Severina de Quiroz, mujer de José de los Santos Martín, vecinos del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Diego Cardeña, de la misma vecindad, un solar que tiene 22 varas y cuarta de frente y 105 de fondo en que no se incluyen 4 varas y media que por el frente quedan libres para calle; linda al oriente con solar de Luis Fernández de la Flor y Pareja, al norte con el de Nicolasa de Vargas, al sur con solar de José Antonio Matamoros y al poniente con solar de Pedro de Quiroz, cuyo solar heredó de Alonso de Quiroz, su padre, y en este mismo Antonio Rodríguez labró una casa, quien dijo también la vende en 64 pesos 4 reales y el solar en 35 pesos 4 reales, haciendo un total de 80 pesos que dijeron haber recibido en reales de contado.
Francisco de Pro, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Mateo Castro Bocanegra, Teniente de Alcalde Mayor de esta provincia, 80 pesos de oro común, para fin de septiembre del presente año; los cuales salió a pagar por Esteban Pascual, mulato libre, criollo de Oaxaca, que los debía a Don Alonso de Quiroz, arriero, vecino de Jalapa, y se los ha de servir a razón de cuatro pesos mensuales.
Pedro y Juana Severina de Quiroz, mujer de José de los Santos Martín, y Andrea Díaz, en nombre de María y Ángela de Medina, como su tutora y curadora, todos vecinos del pueblo de Jalapa, declaran que Alonso de Quiroz le vendió a Nicolasa de Vargas, 16 varas de solar de frente y 36 y media de fondo, ubicadas en la calle que va a los ingenios, linda con casa de Luis Fernández de la Flor y Pareja y Nicolás Luis, cuyo solar fue pagado en 16 pesos por el que no entregó escritura, en cuya virtud por la presente celebran escritura de venta renunciando las leyes de la entrega y excepción.
Martín de Guzmán, vecino de Jalapa, vende a Alonso de Quiroz, de la misma vecindad, unas casas de madera, cubiertas de paja, con un horno, una cocinilla de piedra y dos solares, en este pueblo, en la esquina de la calle real que sale a la ciudad de México por el precio de 300 pesos de oro común.