Doña Magdalena de Tejeda, viuda de Rodrigo Hernández, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a su hijo Rodrigo Hernández Callejas, que está presente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere y cobrare, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Juan Delgado Calvo, residente en el ingenio del regidor Luis Pacho Mejía, como principal deudor, y Alonso Guilarte, vecino de Jalapa, como su fiador, se obligaron a pagar a Rodrigo Hernández Callejas, vecino de Jalapa, 459 pesos de oro común, precio de 30 novillos cerreros, a 9 pesos y 4 tomines cada uno; y de 29 toros, a 6 pesos cada uno; dichos ganados fueron comprados para el ingenio de Luis Pacho, y haciendo de deuda ajena suya propia, pagarán los referidos pesos para el día 8 de septiembre del presente año, juntos en una paga.
Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, carpintero, se obligó a pagar a Rodrigo Hernández Callejas y a Diego López Maldonado, 120 pesos de oro común, precio de 12 novillos cerreros, a 12 pesos cada uno, para el día de Navidad del presente año, todos juntos en una paga.
Rodrigo Hernández Callejas, vecino de Jalapa, residente en sus haciendas de ganado mayor o menor, dio su poder cumplido a Pedro de la Peña, vecino de Los Ángeles, para que en su nombre compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere; y una vez vendido, queden horros de todas costas y daños, 600 pesos de oro común.