Don Antonio María Gutiérrez y Fernández, originario de Veracruz y residente en esta villa, hijo legítimo de don Antonio Gutiérrez, difunto y de doña María Dolores Fernández, estando enfermo, otorga su testamento en la manera siguiente: Ordena se manden a decir cincuenta misas por la limosna de un peso cada una, de las cuales se dirán diez antes de que fallezca y las demás después. Declara que es de estado soltero y que sus bienes consisten en la parte paterna que le corresponde de herencia y lo que se le adeuda en la aduana de Veracruz. Declara que desde el mes de septiembre hasta fin de diciembre de 1829 se le cortó la cuenta en dicha aduana como oficial supernumerario de ella y que desde el 13 de abril del presente año se le restó el sueldo de media paga. Declara que al oficial don Vicente Cueto le debe 16 pesos y a su hermano M. José Julián [Gutiérrez y Fernández] 14 o 15, cuyos picos ordena sean satisfechos. Ordena que toda la asistencia de su curación se gratifique bien y además ordena que a las niñas hijas de Manuel Hidalgo se les den 300 pesos, no obstante, la repugnancia y resistencia que manifiesta dicho señor, pues es su voluntad hacerle esta consignación por vía de legado. Y en el remanente que quedare libre de todos sus bienes instituye por universal heredera a su madre doña María Dolores Fernández, con calidad de que si su merced gustase distribuir a sus hermanos aquella parte o alguna de por lo respectivo a tercio y quinto que le es permitido disponer. Nombra albacea a su madre.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODon Antonio Gutiérrez, natural de los reinos de Castilla, vecino de la ciudad de Veracruz, residente en esta villa, hijo legítimo de don Manuel Gutiérrez y de doña Isabel Alonso, sus padres ya difuntos, estando enfermo en cama y en su entero acuerdo y buena memoria, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara ser casado con doña María Dolores Fernández, de cuyo matrimonio han tenido por hijos legítimos a doña María del Rosario viuda de don Manuel Santa Ana; a doña María Manuela casada con don Joaquín Vega; a don M. José Julián casado con doña Damiana Hidalgo; a doña María Lugarda casada con don Manuel Migoni; a don Antonio María que hoy es de veinticinco años de edad; a don Francisco de Paula de veintitrés; a don Manuel María de veintiuno; a doña Dolores de diecinueve; a doña Soledad de dieciséis a diecisiete; a doña Pilar de catorce; a doña Teresa de diez; a don Luis Gutiérrez y Fernández de ocho. Declara que cuando contrajo matrimonio tenía de capital cosa de 24 000 pesos y su nominada esposa no trajo ni introducido nada. Declara que sus bienes actuales consisten en una tienda de mercadería con capital de 10 a 12 000 pesos; 12 500 pesos que ha embarcado para correr riesgos de mar; 5 o 6 000 pesos en plata y oro que habrá en la tienda; una casa en la esquina de la carnicería en dicha ciudad de Veracruz, cuya finca le costó 10 000 pesos; otra casa grande que es donde vive su familia, en la misma ciudad referida; más esta finca no se contará con ella, porque ha dejado de pagar los rédito de siete años a causa de que no se le ha otorgado escritura; y los muebles que son notorios. Declara que en poder de don Ángel González tiene como 1 800 pesos, pero está ligada esta cuenta con las de su hijo político don Joaquín Vega, a quien le ha deber alguna cantidad, que no sabe cuál es por estar líquida la cuenta. Declara que sus deudas activas y pasivas constan de sus cuadernos que están en la tienda; ordena se recauden unas y se satisfagan las otras. Ordena que del quinto de los bienes se separen 500 pesos y se distribuyan por sus albaceas a los pobres de la repetida ciudad de Veracruz, de cuya suma le hace manda y legado. Ordena se manden decir por su alma cincuenta misas rezadas por la limosna de un peso cada una, quedando a elección de su albacea el templo donde hayan de celebrarse. Ordena que el remanente del quinto de sus bienes, deducidos los gastos de funeral y los 550 pesos de que hablan las dos cláusulas inmediatas, se le aplique a su esposa doña María Dolores Fernández a quien del importe que sea le hace manda y legado. Nombra por sus únicos y universales herederos a sus doce hijos citados. Nombra para tutor y curador ad bona de sus hijos menores a su esposa doña María Dolores Fernández. Y para cumplir y pagar su testamento nombra por su albacea a la citada su esposa. A todo lo anterior agrega, que de los bienes que ha declarado le son suyos 5 000 pesos que le debe don Anselmo Sorotusa. Que ha seguido compañía con su hijo don Francisco en una tienda de mercadería situada en Veracruz, distinta de la que se mencionó, a mitad de utilidades y que habiendo subido efectos el mismo don Francisco para realizarlos han quedado existentes en Puebla cosa de 1 500 pesos.
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