Don José Ignacio y don Juan Fernández de Bobadilla y Atenas; don Jorge de la Serna, albacea testamentario de don Sebastián, hermano de los dos primeros; y doña Micaela Torres, heredera del finado don Jacinto, hermano también de los dos primeros y de don Sebastián; hijos los cuatro y herederos de la difunta doña María Josefa de Atenas; y como tales, accionistas por derecho de herencia a las fincas que de la propiedad de la señora Atenas quedaron situadas en la ciudad de Veracruz, números 216, 217, 123 y 108, y en cuya posesión y administración expresan hallarse; otorgan poder general a don José Desiderio Herrero, vecino de Veracruz, para que en nombre de los otorgantes entre en las referidas fincas y en lo justo las defienda de cualesquiera acreedor que pueda presentarse intentando alguna acción sobre ellas; para que en cualesquiera diferencia, prefiera una avenencia evitando litigios; para que haya, demande y perciba todos los rendimientos de dichas fincas y cualesquier otras cantidades o bienes que pertenezca a los mismos herederos; y para que los defienda en todos sus demandas y pleitos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña Micaela Torres, de esta vecindad, dijo que como heredera por don Jacinto Fernández de Bobadilla y Atenas, a la cuarta parte de los bienes de la difunta doña María Josefa de Atenas, entre los que se comprehenden dos casas situadas en la ciudad de Veracruz. La una, alta marcada con el número 108, a la calle segunda de las Damas con su frente al oriente, lindando por su costado de norte y sur con casas bajas, ignorando el nombre de sus dueños, y por la espalda, que es el poniente linde con casas de Cosío. Y la otra, baja marcada con el número 216 con una bodega contigua a la calle de la playa, con la cual hace su frente al oriente, formando esquina a la plazuela de la Caleta con la que linde al norte, por sur linda la bodega con casa alta número 217, perteneciente a los Bobadillas, y por poniente con bodega de los herederos de don Francisco Antonio de la Sierra. De cuyos fundos deslindados, hace cesión a favor de don Jorge de la Serna, por la cantidad de 1 050 pesos, de los cuales la otorgante recibe 100 pesos de contado, y Serna, queda reconociendo los 950 pesos, que entregará con los premios para cuando ésta se los pida, bien en una sola partida o bien en las que le agrade, sin más requisito que un aviso anticipado de ocho días. Para seguridad de dicho capital, hace hipoteca especial de la misma parte del fundo comprehendido en esta cesión.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOEl presente escribano certifica, que doña Micaela Torres, compareció ante él, presentándole un pliego cerrado con su cubierta, en el que la dicha Micaela otorga su testamento con fecha de hoy, declarando quiere que su testamento permanezca cerrado, para que después de su fallecimiento se abra y publique en la forma legal, revocando todos los testamentos, codicilios, poderes y últimas disposiciones que antes de ésta haya hecho. Así lo firmó, siendo testigos los ciudadanos Pascual Campomanes, Pascual Caballero Ortiz de Zárate, Félix Lucido, Ángel Benítez, Joaquín Guevara, Manuel Cosa y José María Valero.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOEl licenciado Antonio María de Rivera y don Domingo María Franceschi y Castro, ambos de esta vecindad, el primero dueño y poseedor de una casa baja de material, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en esta ciudad en calle que nombran de San Cristóbal, con el frente al oriente que lo hace a dicha calle, y del otro lado solar de Laureano Taboada, por donde tiene 25 varas y 32 de fondo al poniente por donde linda con casa y solar que hoy es de María Dolores Serrano, por el costado del norte linda con solar de don Miguel del Valle y por el del sur con casa que fue de don Guillermo de Espino, y hoy es de doña Micaela Torres. Que el segundo lo es de una casa, también de material de altos y bajos, cubierta de madera y teja, situada en la calle que nombran de Belén, en esta ciudad con la que hace frente, y del otro lado casa de la testamentaria de don Felipe Díaz de Peón, por el oriente, que es el fondo linda con casa que fue de su difunto padre don Domingo Franceschi, y hoy es de don Dionisio Luis Camacho y Reyes, por el sur con casa de los herederos de don Joaquín de Herrasti y Alba, y por el norte con casa que también fue del citado su padre, la que le tocó en herencia a su finada hermana doña María de Jesús Franceschi y Castro, y hoy pertenece al licenciado Antonio María de Rivera. Cuya respectiva casa, compró el citado licenciado Rivera de doña Andrea Dorotea Hernández, por escritura de 16 de diciembre de 1830, ante el escribano don Juan Nepomuceno de Arriaga, y el segundo, la hubo por herencia como va expresado. Dicho señor Rivera pagó por su casa la cantidad de 638 pesos 1 real 3 granos, e hizo en la finca varias obras por lo que la estima en 1 500 pesos; y a Franceschi se le adjudicó la casa deslindada en 2 629 pesos 3 reales, de lo que convino con su hermana Antonia Franceschi y Castro, en escritura de 31 de julio de 1834 el orden en que debían tomar posesión de las tres fincas, que para formar las dos una sola, le tocaron en suerte que por sorteo que se hizo, quedó a don Domingo con la citada de altos y bajos en la calle de Belén, por el valor estimado de 5 258 pesos 6 reales, reconociendo en ella a su hermana doña Antonia 1 000 pesos con causa de réditos, mismos que pagó. El expresado valor de la finca se la dieron los peritos valuadores desde hace 20 años, pero por falta de recursos monetarios para su mantenimiento, a través del tiempo se ha deteriorado, decayendo en esta forma el valor en que se la adjudicaron. Los comparentes, como dueños de las expresadas fincas, convinieron la permuta de éstas, señalando que el señor Rivera, dará a Franceschi su casa de la calle de San Cristóbal con valor de 1 500 pesos y 1 100 pesos 4 reales al contado, de cuya suma Franceschi pagará el derecho de alcabala y éste entregará al señor Rivera su casa de la calle de Belén. Ambos señalan que las fincas, que permutaron no tienen gravamen de hipoteca, y las que tenía la casa de Franceschi han sido canceladas el 15 y 16 del presente, con el mismo dinero que recibió del señor Rivera.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODoña Bárbara Apolbón, doncella de noventa y seis años de edad, de esta vecindad, de cuya identidad testificaron don Manuel Toro y Manuel Gil; dijo que es dueña de un solar situado frente a la calle del Chorrito en esta ciudad. Solar que tiene 16 varas de frente y 25 de fondo, con 3 cercas de madera, siendo la de la parte del sur de pared de cal y canto y está propia de don Narciso José de Echeagaray; cuyo solar linda por el oriente, calle en medio, con casa de doña Micaela Torres y con solarito de Jacinta Malpica; por el poniente con casa de la comparente; por el sur con solar del mismo Echeagaray; y por el norte con solar que fue de doña Gertrudis Vivanco. Cuyo deslindado solar hubo y heredó la comparente de su madre doña Francisca Aguilera, quien a su vez la heredó de su tía doña Micaela Bandala, mismo que ahora vende a José María Quintana, de esta vecindad, al precio de 50 pesos de contado.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO PÚBLICOAna de Jesús Morales, hija legítima de José Antonio Morales y de Antonia Rosalía García, ya difuntos, originaria y vecina de esta ciudad, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que es de estado honesto y no tiene heredero forzoso. Declara que deja una casa ubicada en esta ciudad a la calle del chorro del Poblano, dicha casa tiene una fuente de agua, la cual heredó de sus padres, la cual vale 1 000 pesos. Ordena que por su fallecimiento se venda la expresada finca, de cuyo valor se cubran las deudas que pueda haber contraído por su enfermedad, los gastos de su entierro y unas misas. Declara que fue voluntad de su madre se le dieran 5 pesos a cada una de sus primas Micaela y Manuela Torres. Declara que el remanente que quedare libre de la venta de la casa ordena que lo aplican en beneficio de su alma. Nombra albaceas a la nominada su prima Micaela Torres y a don Pascual Campomanes.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Sebastián Fernández de Bobadilla y Atenas; don José Ignacio y don Juan Fernández de Bobadilla y Atenas; y doña Micaela Torres, doncella, heredera de don Jacinto Fernández de Bobadilla y Atenas, ya difunto, todos hijos legítimo y únicos herederos y el primero albacea testamentario de doña María Josefa de Atenas, de esta vecindad; otorgan que venden don Manuel María Carasa, de esta misma vecindad, una casa alta y baja, cubierta de madera y teja, paredes de cal y canto, ubicada en esta ciudad, haciendo esquina que coge dos calles, una que llaman de Betlem [Belén] y la otra Nacional, lindando por el oriente, la primera de por medio, con la del Presbítero don José Joaquín Rincón; por el poniente con al de los herederos de doña Antonia Ponce de León; por el sur, calle en medio, con la de los señores Fuentes; y por el norte, que es el fondo, con la de don Dionisio Camacho. Cuya casa es la misma que la señora madre de los otorgantes y de don Jacinto, heredó de su señor padre, don Juan de Atenas, en esta ciudad e marzo de 1813. La venden en cantidad de 3 500 pesos en efectivo.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANOEl Presbítero don José Vicente de Espino, como curador ad bona de don Francisco Ciriaco de Espino y Soria, instituido y nombrado como tal por don Guillermo de Espino, su padre, en la décima cláusula de su testamento; dijo que don Francisco Ciriaco es dueño de una casa y que hallándose ella en inminente peligro de ruina y no teniendo proporciones para repararla, por hallarse su menor escaso de dinero, ha meditado que la única opción que le queda para salvar el caudal del menor, es vender la finca. Por lo cual, otorga que vende a don Jorge de la Serna, para doña Micaela Torres, doncella de esta vecindad, una casita de paredes, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en esta ciudad, haciendo esquina al fin de la calle que nombran de la Pila de San Cristóbal y la de Cantarranas que atraviesa al molino de don José María de Goiri; la cual se compone de 19 y media varas de frente, que lo hace a la primera hacia el oriente y del otro lado casa arruinada del difunto don Miguel Viveros; y 32 varas de fondo por el rumbo del poniente, por donde linda con terreno que fue de Ana González; por el costado del norte linda con casa y solar de doña Andrea Dorotea Hernández; y por el sur hace otro frente a la calle de Cantarranas y del otro lado casa de los herederos de don José Francisco Rivera. Cuya casa deslindada la hubo y compró don Guillermo de Espino, padre de su cliente, de don Juan José y doña Mariana de Ledezma y se la adjudicó al menor don Francisco Ciriaco de Espino y Soria, en parte de su legitima paterna. La cual vende en precio de 700 pesos que declara haber recibido.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODoña Micaela Torres y don Juan Fernández de Bobadilla y Atenas, de esta vecindad, dijeron que, la primera es única y universal heredera del finado don Jacinto Fernández de Bobadilla y Atena, de quien ambos son albaceas; y don Juan, hijo y heredero de doña María Josefa de Atenas; y que para promover todo lo conducente al cumplimiento de las disposiciones bajo que fallecieron esos testadores han resuelto facultar a una persona de su confianza y reduciéndolo a efecto por el presente, otorgan que dan todo su poder a don Dionisio Camacho, de esta vecindad, para que a nombre de los comparentes y representando sus propias personas, se presente en los tribunales que corresponda, pidiendo se ponga en giro las testamentarías, previo el inventario, a cuyo fin nombrará peritos valuadores y terceros en discordia, haciendo que se aprueben en la forma legal. Asimismo, demande y cobre todas las cantidades que les deban por cualquier título, causa y razón y de lo que percibiere y cobrare otorgue los convenientes recibos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODon Sebastián y don José Ignacio Fernández de Bobadilla y Atenas por sí y don Dionisio Camacho como apoderado de don Juan Fernández de Bobadilla y Atenas y de doña Micaela Torres, otorgan que dan su poder especial a don José Desiderio Herrero, vecino de Veracruz, para que según las instrucciones que le ministre don Jorge de la Serna, promueva cuanto crea convenirles a dichos interesados en la testamentaría de don Jacinto Fernández de Bobadilla y Atenas, de quien es heredera la referida doña Micaela Torres, a cuyo fin pedirá el expediente de la materia que se haya paralizado por falta de representante, y con presencia de él haga que se legalicen con justificación bastante los créditos que haya contra la testamentaría. Pida y arregle las cuentas de los administradores que han estado encomendados de las casas en los años anteriores. Para que entre a administrarlas por sí, percibiendo los productos que rindan, con protesta al concurso de atender a los reparos de esas fincas y de poner en corriente el pago de réditos. Para que procure de cuantas maneras crea conveniente el mejor y más pronto arreglo de dicha testamentaría a efecto de concluirla de un todo hasta solventar las deudas y enterar a los participantes sus respectivas acciones.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL E INTERINO PÚBLICO