Don Diego Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de Jalapa, y al Capitán Sebastián Báez de Acevedo, mercader de negros, 340 pesos de oro común, precio de una negra llamada Isabel, bozal, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1623, todos juntos en una paga, puestos en este pueblo.
Luis de Aguayo, residente en este pueblo y provincia de Jalapa, se obligó a pagar a Don Diego de Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, 30 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de diciembre del presente año, todos juntos en una paga.
Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Don Diego de Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, 110 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para el día ocho de enero de 1622, todos juntos en una paga.
Nicolás de Utrera,vecino de Jalapa,se obligó a pagar a Don Diego Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, 110 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de diciembre del presente año.
Francisco de Pro, vecino de este pueblo, como principal deudor, y Juan de Pro, su padre, como su fiador, se obligaron a pagar a Don Diego de Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, 113 pesos de oro común, precio de 50 castellanos de oro labrado que en una cadena les vendió, a 18 reales cada castellano, para de la fecha de esta escritura en tres meses corridos, todos juntos en una paga.
Diego Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, dio su poder cumplido a Francisco de Olivera Avila, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere necesario; y una vez vendido y hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, 500 pesos de oro común, de los cuales haga y disponga, según le tiene avisado.