El Presbítero don José María Rubio Roso, de esta vecindad, otorga que desde ahora y para siempre le vende a don José Francisco Díaz y Torres, un terreno para ganado nombrado las Zapateñas con 6 313 varas de largo situado en términos de este cantón, adelante del Encero, cuyo terreno que es montuoso, rodeados de cantiles y aguas corrientes en su profundidad, linda por la entrada del poniente con las tierras de los Ojuelos donde hay una cruz que sirve de lindero; por el poniente que es su otra entrada linda con tierras de los herederos de don Francisco Torres; por el costado del sur con tierra que fueron de don Anastasio Cruz; el cual hubo por compra que de él hizo a don Ramón Marcelino Díaz y Torres que se lo vendió a nombre y con poder de los hijos y herederos de José Eligio del Castillo. Lo vende en precio de 410 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Ramón Marcelino Díaz y Torres, vecino del pueblo de Actopan, con poder especial conferido por Vicente Ferrer, José Tiburcio, Teodoro José Fabiano, María Luisa y Manuela del Castillo, hijos legítimos del finado José Eligio del Castillo, otorga que vende en favor del presbítero don José María Rubio Roso, también de esta vecindad, un pedazo de terreno para ganado, situado en jurisdicción de esta villa, por el rumbo del Lencero, nombrado las Zapateñas, que se compone de 6 313 varas de largo, cuyo terreno es montuoso, rodeado de candiles, aguas corrientes en su profundidad que por la entrada del poniente linda con tierras nombradas de Ojuelos, en donde hay una cruz que sirve de lindero, y la otra entrada por el rumbo del oriente, linda con tierras que pertenecen al finado don Anastasio Cruz y por el sur con las que fueron de Miguel Robles Tejeda. Cuyo terreno adquirieron por muerte del citado su padre, habiéndolo comprado su abuelo, don Juan José del Castillo, en esta villa el 4 de agosto de 1802. Lo vende en 400 pesos.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINO