Doña María Catarina Álvarez, vecina de la jurisdicción de Actopan, viuda de José Manuel Huesca, dijo que en uso del poder que sus hijos le confirieron en el citado pueblo de Actopan, otorga que vende en favor de doña Rafaela de Aguilar, de esta vecindad, viuda de don José Francisco Rivera, una casita de paredes, cubierta de madera y teja, ubicada en esta villa, en la cumbre de la cuesta de Xalitique [Xalitic], y es la que llaman o en donde está la Cruz Verde; la que hace su frente al oriente, y del otro lado casa que fue de Manuel Ruedas; por su fondo al poniente y costado del norte linda con casitas y terreno de los indígenas del pueblo; y por el sur hace esquina con una callejuela que allí nace y va para la que nombran San Juan y plazoleta de San Juan Carbonero. Dicha casa es la misma que su difunto marido compró a don Domingo Franceschi y don Manuel Garcés, como síndicos del concurso formado de acreedores a bienes del finado don Manuel González a quien perteneció, y cuyos autos se siguen en esta diputación consular. La vende en precio de 400 pesos que por ella le ha dado y pagado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONALEl licenciado don Antonio María de Rivera, y su hermano don Francisco de Paula, ambos de esta vecindad, dijeron que por fallecimiento de su señora madre doña Rafaela de Aguilar de Rivera, quedaron algunos bienes, de lo que se hizo extrajudicialmente su respectivo división y adjudicación entre sus hijos y herederos. De dicha división, el licenciado pidió se le adjudicase la casa nombrada de la Cruz Verde, situada en esta ciudad a la calle del mismo nombre, y que correspondía al nominado don Francisco, dándole a éste el equivalente de dicha parte en otra finca, mejor que la antes mencionada, por cuya mejora cedió su hermano Francisco, por vía de indemnización un pedazo de terreno situado a la calle de Cantarranas, con 22 varas de frente y 45 de fondo, lindando por el norte con el patio de dos casas unidas, propias del referido licenciado, por el sur con una tenería de la propiedad de dicho don Francisco, por oriente con un zanjón y una huerta que fue de los señores Martínez, y por poniente con el terreno que se adjudicó al mismo don Francisco de Paula en la indicada división de bienes, y del cual es una pequeña parte la donada. Al tiempo que se hizo dicha adjudicación y convenio, don Francisco de Paula no salía de la menoría, y ahora con la edad reglamentaria y teniéndose que formalizar el correspondiente instrumento, por la presente, ambos comparentes otorgan que ratifican la permuta que hicieron de las adjudicaciones mencionadas.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Mariano Cadena, de esta vecindad, dijo que don José María Serrato por hacer buena obra a don Manuel Rodríguez, de la misma vecindad, le prestó con premio de 5 por ciento, la cantidad de 600 pesos por el tiempo y espacio de seis meses, contados desde aquella fecha. Préstamo que Rodríguez no pagó en el tiempo prefinido, por lo que Mariano se obliga a pagar por él en el espacio y tiempo de un año, contados desde la fecha la citada cantidad, con más los réditos vencidos y los que en adelanten se originen. Para seguridad de esta deuda, el otorgante hipoteca una casa propia que posee en esta villa, cita en la calle que llaman de Cantarranar [Cantarranas] hacia su frente al sur, linda por la derecha con casa de doña Rafaela de Aguilar, y por el fondo a respaldo, con solar de don José del Valle, linda, además, por el frente con la tenería de don Mariano Domínguez. Casa que don José María, aceptó, y en caso de que don Mariano no cumpla con el pago, y fuere necesario venderla, lo hará e incluso devolverá si sobrare algo de su venta.
MANUEL DE MEDINA, ALCALDE SEGUNDO INTERINOMargarita Camarillo, de esta vecindad, viuda de Manuel Pérez, otorga que vende en favor de doña Rafaela de Aguilar, también de esta vecindad, viuda de don José Francisco Rivera, un pedazo de solar eriazo ubicado en esta villa, en el barrio que nombran de Cantarranas, a la falda de la Loma que llaman de los Zapateros, al rumbo del sur de esta villa. El cual forma un rincón con tres frentes, el primero que se compone de 103 varas, hacia el norte, a orillas de las aguas que corren por aquel recinto y bajan desde el Molino de San Roque, y del otro lado terreno de José Lino Martínez y Vázquez; por el rumbo del oriente a sur tiene 75 varas y linda con terreno de José Joaquín Martínez y Vázquez; y por el poniente tiene otras 75 varas y del otro lado terreno de la compradora. Cuyo solar es el mismo que hubo por muerte de su padre, Manuel Camarillo, como única heredera. Lo vende en precio de 120 pesos que declara haber recibo en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Francisco de Paula Rivera, de esta vecindad, dijo que por fallecimiento de sus padres don José Francisco Rivera y doña Rafaela de Aguilar se distribuyeron los bienes de entre sus herederos, siendo el comparente uno de ellos. Dentro de los fundos se encuentra el nombrado sitio, huerta o solar conocido como Loma de Rivera, en el que se comprenden dos casitas, una de éstas le fue aplicada al señor don Antonio María de Rivera, hermano del comparente, la cual se ubica al oriente con las dimensiones de 22 varas de frente. Por lo que respecta al comparente le correspondió la parte siguiente: tomando de la orilla de la calle hacia el fondo junto al lindero de don José Mariano Domínguez, 81 varas, tomando de la misma de la calle para el fondo junto a la casa del señor don Antonio María y la tenería 91 varas, desde cuyo punto hasta el de las 81 se tira una línea de oriente a poniente y será la división entre lo que queda por de la propiedad de don Francisco al norte, y lo que va a vender; al sur de ese dicho punto de 91 varas, sigue hacia el sur el lindero contra la cerca de la tenería hasta la distancia de 17 varas que en donde se halla la esquina de la referida cerca, y dando vuelta sobre ella misma para el oriente sigue el lindero línea recta hasta encontrar con el lindero del señor Gómez. Por lo que todo lo que queda a la parte del sur, desde los linderos demarcados al sitio de la casita y al de la tenería hasta la orilla del río, es la parte que el comparente otorga vende al señor don Vicente Gómez, específicamente la parte que comprende la parte del solar que queda entre los linderos demarcados al norte, oriente y poniente hasta la orilla del río, en precio de 500 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICO