El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, y su esposa Doña Josefa de Arellano e Irala [Irala y Arellano, Josefa], nieta de Hernando Ruiz de Córdova[Córdoba] y de Doña María de Arellano[María Arellano], heredera de Don Ramiro de Arellano y de Doña María de Irala, difuntos, y como patrones de las capellanías de misas que fundó el Lic. Gaspar Ruiz de Cabrera, hermano de sus abuelos, en la iglesia Mayor de la Antigua ciudad de Veracruz, y en razón de la muerte del Bachiller Gaspar de Benavides, nombraron por capellán al Bachiller Diego de Olivares Galindo.
Hernán Ruiz de Córdoba, vecino de Veracruz, dio carta poder a su esposa María Arellano, para que en su nombre pueda cobrar, pedir y demandar de cualquier persona los pesos de oro común que le debieren.
Pedro Hernández, natural de Sevilla, en virtud de la muerte de su esposa, dejó a su hija recién nacida en poder de María de Arellano, vecina de Jalapa, para que la cuida y alimente como si fuese hija propia y la tenga por tal.
Ante el Capitán Don Nicolás Alejandro de Meza, Alcalde Mayor de Jalapa y de Jalacingo, Don Juan de Castro, vecino de este pueblo, en nombre de Doña María Arellano, como tía de José López Osorio, vecino de la provincia de Yucatán, solicitó se le reciba información de como José López Osorio es hijo legítimo de Don José López Osorio y de Doña Francisca Domínguez de Arellano, vecinos que fueron de esta jurisdicción; y de cómo nieto por línea paterna de Don Francisco López y de Doña María Osorio, vecinos que fueron de la ciudad de México; y por línea materna, de Don Alonso Domínguez, natural de Ayamonte, y de Doña Felipa de Arellano, natural de la nueva ciudad de Veracruz, y cómo todos fueron españoles, cristianos viejos, limpios y sin raza ni nota alguna de moros, judíos, ni de otro nuevamente convertido a nuestra Santa Fé Católica,ni penitenciados por el Santo Oficio.