Andrés Vázquez y Doña Aldonza Clara de Vargas, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, dieron poder cumplido, cesión y traspaso, a Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que pueda pedir, recibir y cobrar judicial o extrajudicialmente del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, 2315 pesos de oro común que dicho ingenio del debe de plazo cumplido, según consta de la obligación firmada por el Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano y Miguel de Tramoya, difuntos, como dueños del dicho ingenio, a favor de Doña Aldonza de Vargas, Doña Ana Francisca Matamoros y Doña María de Vargas, abuela, madre y tía de la otorgante. Y cobrados los referidos 2315 pesos con sus réditos, los haya para sí, por razón de otra tanta cantidad que Antonio de Dueñas les pagó.
Andrés Pérez de la Higuera y su esposa, Francisca Matamoros[Ana Francisca Matamoros], vecinos de la provincia de Jalapa, dieron carta de libertad a María, niña, hija de una esclava china nombrada Isabel, y de Juan de Cabrera, carpintero; y por esta libertad, sus padres no pagarán estipendio alguno, con cargo y gravamen que no podrán sacar de su poder hasta tanto no tenga edad suficiente para tomar estado de casada o monja.
Miguel de Troya, vecino de Jalapa, con poder del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano[Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano], como propietarios del ingenio de San Sebastián Maxtlatlan, por vía de reconocimiento se obligaron a pagar a Doña Aldonza de Vargas y a sus hijas Ana Francisca Matamoros y María de Vargas, 2525 pesos de oro común que les pertenece de la herencia paterna y están cargados en el dicho ingenio y conforme a la pregmática de Su Majestad de 20.000 al millar corresponden 126 pesos y 2 tomines de réditos en cada 1 año, luego que se los pidan, y en el ínterin que los tienen, los réditos anuales de la dicha cantidad.
El Capitán Francisco García López, y su mujer, Ana Francisca Matamoros, en virtud de su poder, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a José de Castro, mercader y maestro del arte de platero, vecino de Jalapa, 200 pesos de oro común en reales, para de hoy día a la fecha en seis meses, con las costas de la cobranza.
Pedro Gil, dueño de recua, vecino de Jalapa, se constituyó por fiador de Andrés Vázquez en su litigio contra el Capitán Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, sobre la venta de una casa o el pago de 340 pesos de oro común que les prestó, en tal manera que si el auto definitivo sobre el que se ha apelado fuere revocado en todo o en partes, el dicho Andrés Vázquez restituirá a los susodichos los 340 pesos que hubiere recibido, o lo que importare la parte revocada.
El Alférez Don Antonio de Medina, arrendatario de una casa, solar, tierras y aguas, propiedad de Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, situada en la salida de este pueblo, rumbo a la Veracruz; y estando próximo para irse a vivir a la ciudad de Oaxaca con su familia, y por no poder cumplir con las condiciones contenidas en la escritura de arrendamiento, de común acuerdo con su propietario, y guardándose todo las dichas condiciones, sin alterarlas, vende, cede y traspasa en derecho y mejoras con los frutos que rindiera una tenería corriente que hizo en dichas tierras, cubierta de jacales las casas de su fábrica, al Capitán Don Francisco García López y a Doña Ana Francisca Matamoros, su mujer, vecinos de Jalapa, en 1500 pesos de oro común.
El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden al Licenciado Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado por Su Majestad del partido eclesiástico de Jalapa, dos casas, una grande y otra pequeña, ambas de piedra, cubiertas de teja, ubicadas en la calle que va de la plaza de este pueblo a la Veracruz; lindan por una parte, con casas de Tomás de Campo; y por la otra, con la de Ana González de Astudillo; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora, y del Alférez Don Antonio de Medina; las cuales heredó la otorgante de su madre Doña Aldonza de Vargas, con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, por el precio de 1600 pesos de oro común. Los 200 pesos a censo redimible, con una renta de 10 pesos anuales a favor del Convento de San Francisco de Jalapa, y los frailes tendrán la obligación de decir dos misas por el alma de Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro; y los 1000 pesos quedarán cargados a censo sobre dichas casas, pues los otorgantes tienen la intención de convertirlos en dote de una capellanía que pretenden fundar, y de los 400 pesos restantes, se dieron por pagados en reales de contado.
El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, como albaceas de Doña María Aldonza de Vargas Matamoros, hermana de la otorgante, fundan una capellanía de misas por el alma de la difunta Doña María Aldonza y las de los instituidores, con 1000 pesos de principal que situaron sobre dos casas, una grande y otra pequeña, de piedra cubiertas de teja, ubicadas en la Calle Real, yendo de la plaza de este pueblo a la Veracruz; las cuales hacen frente con las casas de los alféreces Don Miguel de Zamora y Don Antonio de Medina; por otro lado, con las de Tomás de Campo, y por el otro, con las de Ana González de Astudillo, mismas que fueron vendidas al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, uno de los curas beneficiados de Jalapa, con el cargo de los 1000 pesos de oro común; así como con otra carga de 200 pesos de principal y 10 pesos de réditos anuales en favor del Convento de San Francisco de Jalapa, que sin fundación y solo por cláusula dejó ordenado Doña Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro, quien vendió la casa grande con esta obligación a Doña María Aldonza de Vargas Matamoros.
Don José de Castro, mercader, maestro de platero, vecino de Jalapa, dijo que el Capitán don Francisco García López y doña Ana Francisca Matamoros, su mujer, vecinos de este pueblo, le han pagado 200 pesos de oro común que por escritura fechada el 20 de septiembre de 1669, con plazo de seis meses, le estaban obligados a pagar, y en atención a ello, se dio por entregado, pagado y satisfecho, por lo que procedió a cancelar la referida escritura.
Don Francisco de Lapuente González, vecino de la ciudad de México, recibió 150 pesos de oro común de Doña Aldonza Clara de Vargas, viuda de Andrés Vázquez, por cuenta de Doña Ana Francisca Matamoros, su madre; y por la de 300 pesos que importaba la manda que hizo Doña Juana de Vargas a Doña Mariana Fernández de Córdoba, con más 15 pesos en reales por los gastos que ha tenido el otorgante.