Don Mariano Cadena, de esta vecindad y comercio, dijo que debe a don Manuel Nava y Mota, de esta vecindad, la cantidad de 100 pesos que le suplió desde el 4 de enero último, y que no habiendo podido satisfacerlos han convenido se verifique el pago a mediados del año entrante, con la condición de que el comparente formalice obligación con hipoteca de su casa, ubicada en el barrio de la Laguna, camino que sale a Veracruz. Y a fin de llevar a cabo dicho convenio, don Mariano Cadena otorga que tiene recibidos los 100 pesos en moneda corriente y de ellos formaliza el más amplio y eficaz recibo a favor de Manuel Nava y Mota, asimismo, se obliga a pagar para mediados del año próximo de 1832. Para seguridad de la deuda, hipoteca una casa ubicada en esta misma ciudad al barrio de la Laguna, haciendo esquina con dos frentes, uno al norte, lindando con el camino nacional de Veracruz, y otro al poniente, lindando con calle que baja al puente del Obispo, y por el oriente y sur linda con tierras de la Virgen. Cuya casa esta afecta a 500 pesos de principal a favor de una memoria de misas rezadas que mandó fundar don Antonio Merino, 800 pesos a favor del Presbítero don Juan de Ulloa, 200 pesos pertenecientes a la cofradía de Señor San José, y 418 pesos y 6 reales a favor de don Joaquín Fernández del Campo, misma que se obliga a no vender hasta que la deuda este pagada.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOEl señor Presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, Cura de la doctrina de Tlacolulan y residente en este suelo, vende a don Marcos Hernández, una casita de paredes cubierta de teja, ubicada en esta ciudad, en el callejón que llaman de los Tecajetes, con su frente de 12 varas al sur y 40 de fondo al norte, lindando por este viento con propiedad de don Manuel Nava y Mota, que antes fue de Ana Gorrindo, por oriente con el fondo de casa que fue de las López y hoy posee Guadalupe Campo, y por poniente con casa de don Luis García. Cuya deslindada casa vende al precio de 150 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Manuel Nava y Mota, de esta ciudad, otorga poder [general] a don Jorge de Ojeda, de esta misma vecindad; para que, a su nombre, pueda pedir y tomar cuentas de todas las personas que le deban; y de lo que percibiere y cobrare otorgue recibos, finiquitos, cartas de pago y demás documentos que le fueren pedido.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon José Vicente del Valle, de esta vecindad y comercio, actual mayordomo de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, de la iglesia auxiliar de San José [del Barrio] de la Laguna de esta villa, otorga que ha recibido de don Manuel Nava y Mota, también de esta vecindad, la cantidad 150 pesos con sus premios devengados hasta esta fecha, cuyo principal es la parte que le correspondía de los 300 que en unión de José Cipriano León, se obligaron a reconocer a premio a favor de la cofradía citada, en la escritura de venta que les otorgó don Atanasio de la Riva, en esta villa el 5 de noviembre de 1824. Y como entre León y Nava dividieron la casa ubicada al confín de la calle de San Miguel con el frente al oriente y correspondió a Nava la mitad de la parte del sur, declara que queda ésta libre de tal afección y aquel exonerado de la obligación que contrajo mediante la redención.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODoña María Brígida Castro, viuda de don Manuel Nava y Mota, mayor de edad, vecina de esta ciudad, como albacea de su difunto esposo, otorga que vende a don Francisco Nava, una casita de la pertenencia de la testamentaria, ubicada en esta ciudad, en la calle de Santiago, con 18 varas de frente al norte con dicha calle; y 60 y media de fondo al sur, lindando por este rumbo con solar de don Francisco Nava; por oriente con casa de éste mismo; y por poniente con casa de los herederos don José Antonio Medina. La vende en precio de 200 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODon Antonio Guzmán y Grant, de esta vecindad, albacea de don José Arrieta, Sargento Retirado que fue del batallón de las Tres Villas y de oficio Maestro carpintero, cuyo cargo le confirió en el testamento otorgado en esta ciudad el 20 de agosto de 1808. Por la presente, otorga que vende realmente al Presbítero don José Policarpo Rodríguez, de esta vecindad, una casa de madera, teja y lodo; un tinglado sostenido de pilares de cal y canto y un solar en que esto se halla, situado en el callejón que llamaban de la Cerbatana y hoy nombran de Arrieta, en esta ciudad, con 20 varas de frente al sur por donde linda con solar que fue de Gomila; 19 y dos tercias varas de fondo y 21 de respaldo al norte, por donde linda con una casa y solar que fue de don Juan Antonio de la Riva y hoy es de don Manuel Nava y Mota; por el oriente linda con casa que fue de Francisco Antonio Ortiz y hoy es del comprador; por el poniente con solar que fue basurero y ahora corresponde a la casa que tuvo el finado Pedro Rafael del Moral y sus sucesores vendieron a don Manuel Fabre y Garvia y éste a don Manuel María Carasa. Cuya casita, tinglado y sitio, los vende en precio de 260 pesos, que declara haber recibió en reales de contado.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODon Manuel Nava y Mota, originario y vecino de esta ciudad, hijo de don Baltazar Nava y de doña Francisca Santa María, ambos difuntos; otorga su testamento en la manera siguiente: En el que declara que es casado con doña María Brígida Castro, cuyo matrimonio solo les viven dos hijos que son Patricio de la Trinidad de quince años de edad y José Abraham de ocho años. Dicha María Brígida trajo al matrimonio la cantidad de 200 pesos, pues el patrimonio que la corresponde existe en poder de su hermano el Presbítero don José de Castro. El caudal que el comparente introdujo al matrimonio se componía de una platería valiosa en más de 2 000 pesos; una casa ubicada en la calle de Santiago; otra casa en la bajada a los Berros; otra en el barrio de Santa María, esquina que llaman del cuartelito con su frente al oriente, lindando por norte con calle que va para los Tecajetes, la cual compró a la cofradía del señor de la Santa Veracruz de esta parroquia; misma que, ha reparado y conservado por el trabajo e industria de la citada esposa; y aunque pueda aparecer, entre sus papeles, una escritura de donación de la expresada finca, otorgada a favor de la casa de ejercicios por ante el escribano don Juan Francisco Cardeña, ni dicho escribano le leyó dicha escritura e impuso de las obligaciones de este gravamen, ni dicha donación se ha insinuado ante el juez como lo dispone la ley, ni hubo en aquel acto aceptación del donatario y últimamente por haber tenido hijos después de esta fecha a quienes no puede ni tiene motivos para privar de la percepción de sus cortos bienes por dicha donación. Por tanto, otorga revoca enteramente la expresada donación la cual da por cancelada la escritura de su otorgamiento, desde el momento en la que tuvo sucesión forzosa y quiere que por tal se estime y declare judicial y extrajudicialmente y que en el protocolo del escribano que autoriza este testamento se note y prevenga esta revocación para que conste. En consecuencia, desiste, aparta y priva a la citada casa de ejercicios y a todos los que la representan o puedan representar en lo venidero de la propiedad posesión, goce, usufructo y otra cualquier acción que a la expresada casa pudiera haber adquirido en virtud de dicha donación. Por otra parte, declara que fundó el hospital de mujeres de esta ciudad y se le restan 103 pesos, fue secretario de las dos escuelas, y a ninguna le debe nada. Nombra por únicos y universales herederos a sus dos hijos; y por albacea a su esposa doña María Brígida Castro. Finalmente revoca, anula y da por ningún valor todos los testamentos, codicilos, poderes para testar y otras últimas disposiciones que antes de este haya hecho de palabra o por escrito, especialmente la que formalizó en esta ciudad, el 2 de noviembre de 1827, para que no valga ni haga efecto; y solo se guarde, cumpla y ejecute el presente como testimonio de su voluntad.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOEl ciudadano José Cipriano León, de esta vecindad, dijo que por escritura otorgada en esta ciudad a los 5 días del mes de noviembre de 1824, les vendió don Atanasio de la Riva al comparente y a don Manuel Nava y Mota una casa de material con cubierta de madera y teja, ubicada en esta ciudad a la calle que se nombra de San Miguel, con su frente de 16 varas al oriente, por donde linde con dicha calle y del otro lado casa de los herederos de don Antonio Bremón, y 28 y media varas de fondo al poniente, lindando por este viento con terreno del fondo de casa que fue del finado Pedro Rafael del Moral; por el norte linde con casa que poseyó don Antonio Gomila; y por sur con otra de Antonia Domínguez. Cuya finca la compraron entre el relacionante y el nominado Nava en precio de 480 pesos, habiendo exhibido 180 y el resto a reconocer a favor de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario, erigida en la parroquia auxiliar de San José de esta misma ciudad. Que por parte de Nava se redimieron 150 pesos mitad de dicho principal y solo quedaron los otros 150 pesos de la responsabilidad del relacionante, y no teniendo arbitrios para verificar esos pagos en razón a carecer absolutamente de recursos, resolvió ceder la acción que tiene a la mitad de la referida finca en favor de doña María Brígida Castro, viuda del enunciado Nava, o de la testamentaría de éste, en el precio de 150 pesos, para que dicha doña Brígida o su testamentaría reconozca la cantidad que aún están vigentes de gravamen sobre la casa en favor de la enunciada, en la cual está conforme la misma Castro como albacea del finado su consorte y la actual mayordoma de la cofradía que lo es doña María Ignacia Heredia. Y que reduciéndolo a efecto el prenotado ciudadano Cipriano León otorga que cede y traspasa en favor de doña Brígida Castro o de la testamentaría de don Manuel Nava todos los derechos y acciones que le han correspondido al otorgante en la mitad de la casa.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon José María Campoverde, de esta vecindad, dijo que como bienes de su difunta madre doña Juana Mendoza quedó una casa con sus respectivos sitios y solar, ubicada en esta ciudad a la calle de Mafara, que es la que sale de la de San Miguel y va para el rumbo de los Berros, cuya finca tiene su frente al norte con dicha calle de Mafara, linda por oriente con casa de doña Vicenta Aguilera, viuda de don Carlos Rebolledo; por sur con solar que fue del difunto don Manuel Nava y Mota. Dicha casa fue hipotecada a don Juan Esteban de Elías, en cantidad de 200 pesos con pensión de réditos de 5 por ciento, y que no habiéndose satisfecho los réditos ascienden la deuda con capital y réditos a 500 pesos. Que con posterioridad a la muerte de dicha señora Mendoza, su hija doña Gertrudis [Campoverde], hermana del relacionante, estando para morir hizo una declaración ante el escribano, manifestando que don Juan Antonio Pardo le había ministrado 150 pesos de los fondos de la cofradía de Ánimas de esta parroquia, para que los reconociese con causa de rédito de un 5 por ciento, y que le había hipotecado verbalmente la relacionada casa al seguro de ese capital y sus réditos, debiendo actualmente de uno y otro 347 pesos y 4 reales. Y siendo presionado por Elías para el pago del capital y réditos de que arriba queda hecha mención y no existiendo más bienes que la relacionada casa, otorga que cede y traspasa a don Bernabé de Elías Vallejo la casa que queda deslindada en precio de 500 pesos, desistiéndose y apartándose el comparente como único hijo y heredero de la nominada doña Juana Mendoza de cualquiera derechos y acciones que le haya podido pertenecer con respecto a esa finca, y los cede y renuncia y transfiere en el prenotado señor Elías, quien toma sobre sí la responsabilidad que hay con respecto al crédito perteneciente a la cofradía de Ánimas.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODoña María Josefa Fernández de Ulloa, viuda, mayor de edad, dijo que posee por propio, un solar eriazo ubicado en esta ciudad, al pie de la cuesta que sube al Jalitic [Xallitic] para la cruz verde, con su frente al oriente por donde mide 90 varas, lindando por este rumbo con dicha cuesta; por el fondo, que es el poniente, tiene 36 varas y linda con terreno de Sebastián Solano; por el costado del sur tiene 46 varas y linda con el sitio de los herederos de Antonio Velero [sic]; por el costado del norte linda con terreno de doña María Josefa Herrasti y Alba y mide 50 varas. Dicho solar lo hubo la comparente de Felipa Amador, por escritura con fecha de 26 de septiembre de 1820, mismo que ahora vende a don Manuel Nava y Mota, de esta vecindad, al precio de 50 pesos que tiene recibidos de contado.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO