Autos hechos por parte de Pedro Gómez Calderón, tutor y curador de las personas y bienes de los hijos y herederos del difunto Juanes de Zavaleta, Juan de Escobedo, y Pedro Romero, sobre cancelar la escritura del arrendamiento de la hacienda y estancia de Chocamán.
Lázaro Díaz, vecino de este pueblo de Orizaba, dueño de recuas de mulas, como fiador de Pedro Romero, se obliga a pagar al padre Luis Ramírez, de la Compañía de Jesús, 250 pesos, puestos en la ciudad de los Ángeles.
Se tomó la razón de 6 pipas de vino en 36 barriles, que lleva Diego Gómez para entregar en la Puebla a Pedro Romero.\n
Se tomó la razón de 18 pipas de vino en 108 barriles que lleva Diego del Castillo en su recua, para entregar en México a Pedro Romero.
Doña Isabel de Castro, vecina de este pueblo de Jalapa, viuda del Alférez Pedro Romero, otorga que debe y se obliga a pagar al Mayordomo de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, la cantidad de 100 pesos que le prestaron para la reedificación de su casa, cuya cantidad recibió en calidad de depósito irregular con obligación de réditos, y con licencia del señor don Alfonso José Gatica, Vicario Foráneo y Juez eclesiástico y Rector de dicha Cofradía, por lo que doña Isabel se obliga a devolver la cantidad en 5 años y a pagar en cada uno de ellos 5 pesos de réditos y como seguro hipoteca la referida casa ubicada en la Calle de la Caridad.
Doña Isabel de Castro, viuda del Alférez don Pedro Romero y vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, un solar ubicado en el Barrio de Arriba, que linda al poniente con la Calle del Ganado y con solar de los herederos de Pedro Muñoz, al norte con solar de Blas Tortoza, al oriente con solar del comprador y de Rosa Casanova, y al sur con solar de los herederos de don Pedro José Durán, al precio de la misma cantidad que el difunto le debía a dicho Mier, misma que no se especifica.
El Teniente de la Compañía Miliciana del pueblo de Jalapa, don Pedro Romero, debe a don José Robledano de Cardeña, residente en dicho pueblo, el alquiler de una casa en que vivió, por la cantidad de 143 pesos y 3 y medio reales, la cual se obliga a pagar con su salario de 2 pesos en oro diariamente.
Don Domingo Navarrete, vecino del pueblo de Xicochimalco, otorga fianza a favor de Pedro Romero, quien se encuentra preso en la cárcel pública por los autos que sigue José Jiménez, vecino del pueblo de Coatepec, pues dijo que por auto proveído por el Capitán José Ventura del Pedredo Salazar, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra está mandado que dando fianza puede salir en libertad por a estar a derecho.
Don Francisco de Ocampo Espino y Aguayo, natural de la Villa de Osuna y residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Francisco de Ocampo Espino y Aguayo y doña Sebastiana Pérez de Figueroa, casado con doña María de Jiménez Holgado, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a don Pedro de Senande y don Pedro Romero, vecinos de este pueblo y en España su esposa doña María Jiménez Holgado y por su ausencia a sus hijos don Fernando, don Francisco y don Blas, y como herederos al Licenciado don Fernando Augusto, Capellán de la capilla del señor de Osuna, junto con don Blas y a doña Sebastiana, sus hijos legítimos.
Pedro Romero, vecino del pueblo de Naolinco de esta jurisdicción, albacea y heredero de su difunta esposa doña María de Jesús Domínguez, dijo que su dicha esposa nombró heredera de la mitad de sus bienes a una huérfana nombrada María Josefa de los Dolores, de 12 años de edad, a quien dejó en poder del otorgante, por lo que como albacea, heredero y tutor de la citada huérfana, vende a don Felipe de Guevara, vecino de Naolinco, una casa de paredes cubierta de teja, ubicada en dicho pueblo de Naolinco, que por su frente al norte linda con casa y solar que fue de Felipe de Rivera, calle en medio, por el oriente con casa y solar que fue de Juan de Aguilar, por el sur con la zanja del agua y solar de don José María Casas, y por el poniente con casa de don José Antonio de Acosta Callejón en medio. La vende en 700 pesos.