Don Francisco González, de este comercio y vecindad, en representación de María Agustina Martínez, de estado libre, vecino de la capital de México, en uso de las facultades que tiene conferidas por cartas misivas, que le ha manifestado; María de la Luz Florentina, mujer legítima y conjunta persona de José Mariano Estévez, que está presente; María Guadalupe Fulgencia González, casada con Miguel Huidobro, presente; Margarita Joaquina Florencia González; que la segunda y la tercera pidieron a sus maridos las respectivas licencias para el otorgamiento de este contrato, y de ella usando, en unión de las demás, dijeron que son hijas legítimas de la difunta María Bárbara Berruecos y Palomino, y las tres últimas de su segundo marido Manuel González, y la primera María Agustina hija del primer marido. Señalan, que su madre llevó a su matrimonio más de 200 pesos de haber paterno, los cuales en la quiebra o atraso de González se le pagaron en reales de contado, y con lo que éste compró un pedazo de terreno eriazo a doña Antonia de la Barrera por un documento simple, y labró en él una casita, parte de madera y parte de material, ubicada en el callejón del Síndico y calle que va al aguaje de Xallitic. Dijeron que muertos sus padres se disolvió la familia y la deteriorada casita quedó al cargo y administración de don Francisco González, como albacea de su tío, según encargo que éste le hizo. Declaran, que en efecto convinieron a sus intenciones los resultados de este encargo, pues los vínculos de parentesco con él, y el amor y predilección con que las ha visto y tratado, le movieron a hacer desembolsos y suplementos para mejorar la casita hasta ponerla en estado productivo en su administración uno 1 110 pesos, de que cubierto su desembolso, costos de la obra y mejoras, varios reparos en diversas épocas antes y después de su reedificación, costos de esta división y de la presente escritura, sin incluir el del entierro y otros anexos al fallecimiento del citado padre de las otorgantes, de los cuales hizo gracia, resultó a favor de María un residuo de 450 pesos y 7 reales como se verá de la cuenta y liquidación. Y habiéndose convenido todos los comparecientes en dividir la finca y que cada una lleve la parte que le corresponde; pues la primera, como hay residuo en numerario, les vendió su parte a metálico, en 240 pesos para la más cómoda división entre las tres. Y para el efecto y de su mayor firmeza, otorgan en la mejor forma que separando los derechos de propiedad de María Agustina, en razón de haber recibido en metálico su cuarta parte y de que su representante Francisco González otorgó recibo en forma; se adjudican, ceden y traspasan la casa dividida en tres partes: la primera división del costado del norte se aplica a Margarita Joaquina; la segunda del centro a María de la Luz Florentina; y la tercera del costado del sur a María Guadalupe Fulgencia; y que todas otorgan el recibo que al caso conduzca.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONALFrancisco Pérez de Huesca, residente en esta villa, otorga que vende, cede y traspasa en favor de José Mariano Estévez, también de esta vecindad, una casita de paredes de lodo, en un pedazo de terreno que se compone de 14 varas de frente hacia el norte, ubicada en la callejuela que nombran de San Juan, y es la que sale de la plazuela del Carbón para el camino de Naolinco, y del otro lado, casa de José Roque de Castro, y 17 de fondo hacia el sur y remata después con una cuchilla aguda que termina con un tronco de un árbol de capulín, que es el lindero con el terreno del difunto maestro velero que vivió en el bajo del Xalitic, por el costado del oriente, linda con solar de Sebastián Solano y, por el poniente, con casa y solar que fue de Ángela María, viuda de Joaquín López, misma que hubo y compró el 5 de agosto de 1801. Dicha casita y terreno los vende por la cantidad de 170 pesos ha recibido en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINODoña María Teresa Romero, de esta vecindad, de quien dio conocimiento el ciudadano Joaquín Guevara, vende en favor del ciudadano José María Rivera, de esta misma vecindad, un solar sin cerca, pared ni finca alguna, ubicado en el barrio de Xallitic de esta ciudad, cuyo frente es de 40 varas y 42 de fondo, linda por el poniente con el solar de la casa del comprador, por el oriente con el solar de Sebastián Solano, por el norte con el de doña Ángela Rangel y don José Mariano Estévez, y por el sur con el solar y casa de la vendedora. Cuyo deslindado solar hubo por herencia de su difunto padre, José Honorio de Meza, quien solo hizo reparto verbal entre la otorgante y sus otros dos hermanos, ya difuntos, que a su vez, éstos le hicieron donación a la susodicha, por cuyo motivo se considera en disposición y plena libertad de enajenarlo. Lo vende al precio de 20 pesos, libre de empeño, censo y enajenación.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO