Doña Gertrudis Díaz de la Cueva, natural y vecina de esta villa, hija legítima de Eusebio Díaz de la Cueva y de doña Juana Vicioso, difuntos; ordena su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada con don José María Alfaro, ya difunto, y al contraer matrimonio ninguno de los dos llevó caudal alguno, procrearon varios hijos, de los que le sobreviven cinco: Manuela [Alfaro y Díaz], casada con Miguel Rivera; Guadalupe [Alfaro y Díaz], viuda; Francisco [Alfaro y Díaz], casado; el presbítero don José Estanislao Alfaro y Díaz y Wenceslao Alfaro y Díaz. Declara por bienes de ella y su difunto marido: la casa de su habitación, otra en la esquina del puente de Lagos, éstas dos libres de empeño; y otra chiquita, de esta última su terreno fue comprado a censo a la cofradía de Ánimas de esta parroquia, cuyos premios se deben desde la muerte del citado Alfaro, con más el ajuar y menaje de esta casa. Declara no tener adeudos con nadie; que, aunque a la testamentaria de su marido deben varios picos, no hace mérito de ellos, por encargo que aquel hizo de que a nadie se le exigiera y solo se recibiera lo que buenamente entreguen. Advierte que, si alguna cosa se le ocurriere en el resto de sus días, análogo este testamento, lo comunicará verbalmente a sus albaceas para su cumplimiento. Nombra albaceas fideicomisarios a su hijo Estanislao y a su yerno Miguel Rivera. Y en el remanente que quedare de sus bienes, derechos y acciones nombra por sus únicos y universales herederos a sus cincos hijos.
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MX UV.USBIX ANX-P-0080-PX_0080_0013
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Stuk
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1822/03/13
Part of Archivo Notarial de Xalapa
MX UV.USBIX ANX-P-0092-PX_0092_0049
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Stuk
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1835/04/14
Part of Archivo Notarial de Xalapa
Juan y Seferino Alarcón, hermanos, vecinos de las Vigas, hijos del finado Isidro Alarcón, mayores de edad, otorgan que venden a Félix Hernández, una casa en aquella población que quedó por bienes de su finado padre, labrada en terreno perteneciente al común del pueblo de Tlacolulan, cuyo terreno tiene por el costado del oriente 185 varas, lindando por ese rumbo con huerta de Miguel Rivera; por el norte, que tiene 119 varas, linda con el camino público; por el sur con casa de Manuel Monozo; y por el poniente, que tiene 111 varas, linda con casa de Jacinta Argüello. La venden en precio de 800 pesos.
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