Juan Francisco de Susarte, carretero, se obliga de pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 167 pesos de oro común, precio de un carro herrado con cuatro bueyes.
Francisco del Moral, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Esteban Fernández Miquiniz, 915 pesos de oro común, precio de tres piezas de esclavos negros de nación Angola.
Francisco del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco López Enríquez o a Pedro Hernández, 600 pesos de oro común dentro del término de seis meses, precio de dos esclavos negros.
Francisco del Moral, vecino de Jalapa, vende a Juan Rodríguez Bolsa de Hierro, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, un esclavo negro de nación Angola, nombrado Pedro, de 26 años de edad, poco más o menos, por el precio de 450 pesos de oro común.
Hernando Martín Camacho, vecino de México, se obligó a pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 132 pesos y 4 tomines de oro común, por razón y precio de ocho bueyes de tiro que le vendió, a 10 pesos de oro de minas cada uno.
Gómez de Quintana Dueñas, Alcalde Mayor de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco del Moral 425 pesos de oro común, precio de un esclavo negro nombrado Francisco, que le vendió en este pueblo, un año después de la fecha de esta escritura.
Juana González, viuda de Pedro del Río, como principal deudora, y Alonso Ruiz, su fiador, vecino de Jalapa, se obligaron a pagar a Francisco del Moral 300 pesos de oro común, precio de seis mulas que le vendió, en los siguientes plazos: 100 pesos para la Navidad del presente año; otros 100 pesos de allí en seis meses, y los 100 restantes dentro de otros seis meses.
Diego Luis, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco del Moral, vecino de Jalapa, 60 pesos de oro común, precio de dos mulas que le vendió, para fines de marzo de 1606.
Francisco del Moral, vecino de la Puebla de los Ángeles, por haber contraído matrimonio con Catalina Ruiz, recibe de su suegro Juan López Ruiz 2 225 pesos de oro común en esclavos, tierras, enseres domésticos, ropa y armas como bienes dotales.
Bartolomé Martín, de color mulato, se obliga de pagar a Francisco del Moral y a Catalina Ruiz, 500 pesos de oro que son el precio de dos caballerías de tierra y un sitio de venta ubicado en el camino real.