Juan Camacho y Juan Martín, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan que venden a Sebastián Barradas y a Agustín Luis, como albaceas y tenedores del Capitán Hipólito de la Peña, su heredero, una casa baja de piedra y barro y su solar de 68 varas de frente y 91 de fondo, situada en la Calle Real que de la Plaza Pública va a la tenería de curtir cueros, linda por una parte con casa y solar de Calixto Ventura López, al frente con dicha calle y casa de José Luis, y por otra parte con solar y casa que fue de Isabel Bautista; cuya casa se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 480 pesos de oro común, mismos que se dan por recibidos.
Juan Martín, Francisco Diego y Pascual Alonso, Alcaldes de San Pablo Coapan; Pedro Jiménez y Agustín Gregorio, Regidores; y Diego Martín, Escribano, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que Francisco de Buendía, maestro de su escuela se ha ausentado y desistido en cumplir con la escritura para continuar con la escuela, cuyos otorgantes tienen a bien a no obligarlo en atención a tener a otro maestro más de su propósito y conveniencia, Pedro Gómez, vecino de esta jurisdicción a quien se obligan a darle 70 pesos de oro común por cada año, más una fanega de maíz por mes, un huevo cada muchacho por semana durante 2 años, y el maestro se obliga a enseñar la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir desde los 5 años a las muchachas y a los muchachos hasta que tomen estado.
Eugenia Hernández, viuda de Julián de Rivera, vecina del pueblo de Jalapa, vende a Juan Martín, de la misma vecindad, un mulato nombrado Juan de los Santos de 31 años de edad más o menos, que hubo del padre Juan Bautista de la Sagrada Compañía de Jesús. Cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación en 300 pesos de oro común que le ha dado.
Juan Rodríguez, dueño de la Venta de La Banderilla, se obligó a pagar a Juan Rodríguez, zapatero, vecino de Jalapa, 250 pesos de oro común, por razón del traspaso que le hizo del derecho que tenía en la compañía celebrada con Juan Martín, arriero, sobre 15 mulas aparejadas y cuatro mozos que debían 101 pesos de oro común; los cuales le dará para el día de San Francisco próximo del presente año, todos juntos en una paga.
José de Aguilera, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que vendió a don Juan Martín, gobernador pasado de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, una casa de paredes y cubierta de tajamanil, ubicada en el pueblo de Atzalan en el barrio llamado Ictzictic, en la cantidad de 130 pesos.
Andrés de la Peña, Gobernador de San Juan Miahuatlán, don Juan Martín y don Juan Bautista, Alcaldes, don Juan Andrés y don Juan Francisco, Regidores y Antonio Nicolás, Escribano, representando al común y naturales por quienes prestan voz y caución, dijeron que en cumplimiento de Real Cédula que dispone la fundación de escuelas con maestros que enseñen a los indios la lengua castellana, se obligan a pagar a Francisco Solozabal, natural de la Ciudad de Logroño, en los Reinos de Castilla, residente en la jurisdicción de Jalapa, 100 pesos de oro común y 12 fanegas de maíz, pagado por tiempo de cuatro años y él ha de ser obligado a tener escuela permanente para enseñar a leer, escribir y enseñar la doctrina cristiana a indios e indias grandes y pequeñas, excepto que las indias han de cursarla hasta los 10 años cumplidos.
El Corregidor, Gaspar Ascencio Cornejo visitó los carros de Pedro Mejía de Velasco, que bajan a la ciudad de la Veracruz a cargo de Gerónimo [Jerónimo] de Moya, en cuyos carros halló a la gente siguiente: Francisco, de Tlaxcala, y María su mujer; Juan Martín, de Tlaxcala, y María su mujer; Baltazar, de San Pedro; Alonso y María su mujer; Francisco de Tecuaya, y Magdalena su mujer; Juan Diego, de México, y María su mujer; Diego, de Otumba, y Ana su mujer; Andresillo, de Tacuba; Juan, de la Puebla; Andrés Chino, criollo, y Mariana su mujer; Andrés, soltero; Luis, de Talmanalco [Tlalmanalco], y Petronila su mujer; Juan; Juanillo; Juan, zapatón, de junto a México, y Francisca su mujer; Gaspar, soltero, de San Juan; Miguel de San Juan; y Diego de México.
Juan Martín, vecino de los Ángeles, manifestó ante don Francisco de Luna y Arellano, Corregidor por Su Majestad de este partido, 20 pesos de losa, platos, ollas y cazuelas de Tlaxcala y dos o tres huipiles, asimismo se le notificó pague la alcabala que causa con el Alférez Agustín Sierra o a Juan Rangel, a cuyo cargo está su cobranza.
Juan Martín, El Viejo, maestro de albañilería, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a Cristóbal López, de la misma vecindad, 400 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Simón, de nación Angola, que le vendió en este pueblo.
Juan Martín, vecino de esta provincia, declaró haber recibido de Alonso García de la Torre 500 pesos de oro común, para sembrar con caña de azúcar tres pedazos de barbecho en tierras del citado Alonso García de la Torre de los cuales ha sembrado dos y se obligó a sembrar el pedazo que falta.