Don Francisco Sáenz de Santa María, Regidor Perpetuo del Ilustre Ayuntamiento de esta Villa, vende a don Lucas [José] Lagunes, de esta vecindad, dos casitas contiguas de edificio bajo, ubicadas en la Callejuela que de las gradas del cementerio del Convento de San Francisco sigue para el arruinado Molino de Maniau, a la que hacen frente hacia el oriente con una plazoleta y casa de don Manuel Garcés. Por el fondo, hacia el poniente, linda con solar del finado don Francisco Velad, por el sur con casa de Joaquín Mora, por el norte con casa que fue de don Francisco Delgado. Las vende en 700 pesos.
Doña Ana Rafaela Olivet, de esta vecindad, viuda del finado don Francisco Velad, vende a don Lucas [José] Lagunes, de esta misma vecindad, un pedazo de solar eriazo del fondo de la casa que habita, compuesto de 10 varas de frente y 14 de fondo, y por la casa de la vendedora al contrario, ubicada en la Calle de Santiago, con el frente al norte y el fondo al sur. Lo vende en precio de 43 pesos.
Don Juan [de] Ledezma, de esta vecindad, albacea del finado Presbítero don Francisco Pablo Verenguier [y Acosta], manifiesta que antes de la muerte del presbítero mencionado, vendió a favor de don Lucas Lagunes, de esta vecindad, una casita y un terreno, en 150 pesos, y restando sólo la correspondiente escritura que garantice la propiedad, otorga que vende a favor del mencionado Lucas, la casa y el solar que le corresponde, situada en el callejón que nombran del Chorro Poblano por donde hace su frente al norte con 20 varas, y 53 de fondo hacia el sur, por donde linda con solar que fue de Andrea Antonia Hernández; por el costado del oriente linda con casa y solar que fue de José de Aguilar, y al poniente con solar de Roque de Castro. La vende en el precio mencionado.