José Antonio Vivanco, natural de Quichula [sic], dijo que se encuentra atrasado e imposibilitado en pagar la cantidad de 722 pesos, por lo que ha convenido pagar en término de diez meses contados a partir de esta fecha, constituyéndose como su fiadora María Josefa Sánchez, su madre, quien señaló que para seguridad de esta deuda hipoteca su casita de paredes, situada en el Callejón del Perro de esta Villa, que se compone de 12 ½ varas de frente que lo hace al oriente, y 20 ½ de fondo así al poniente por donde linda con el de la casa del difunto don José Antonio Tavera, por el costado del norte linda con la casa baja del Presbítero don Ignacio José Jiménez, y por el del sur con casa que ocupa don Gabriel Sanjurjo; señalando no venderá, ni hipotecará hasta que la deuda este saldada.
María Josefa Sánchez, de esta vecindad, de estado viuda, fiadora de su hijo José Antonio Vivanco, por cantidad de 722 pesos, quien hipotecó para ello la casita que en adelante se describirá, y cuyo pago debió hacerse en el término de 10 meses, lo que no habiendo verificativo hasta esta fecha, se presentaron los acreedores demandando la obligación, ya que de su hijo ignora su paradero; en cuya cesión de su expreso consentimiento, se resolvió la venta de la casa para repartir entre ellos su valor; cumpliendo por su parte con lo que le corresponde otorga que vende a favor de don Juan Antonio de Bárcena, de este comercio y vecindad, una casita de paredes, cubierta de madera y teja, que forma una sola vivienda, situada en el callejón del Perro, se compone de 11 y media varas de frente que lo hace al oriente, y 21 y media de fondo al poniente, por donde linda con solar de la casa que fue de don José Antonio Tavera; por el costado del norte linda con casa del presbítero don José Ignacio Jiménez, y por el sur con el de otra casita de la hija de la otorgante. La vende por precio de 402 pesos y 6 reales.