Doña María Josefa de la Luz Acosta, natural de Naolinco, vecina hace más de treinta años de esta ciudad, de sesenta y seis años de edad, hija legítima de don José Mariano de Acosta y Pérez y de doña María de la Luz Rivera, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara fue casada con don Manuel María Palacio Soto y Carrillo, en cuyo matrimonio tuvo diez hijos, de los cuales viven seis que los son doña Josefa Juana, casada con don José Ignacio Paz; don José Mariano; el Presbítero don Gabriel; don Miguel, don Rafael y don José María Palacio y Acosta, solteros, mayores de edad; y fallecieron cuatro que lo fueron doña Mariana, casada que fue con don Santiago Sáenz Sarabia, sin sucesión; don Manuel, don Antonio y don Francisco [Palacio y Acosta], solteros sin hijos. Declara por bienes dotales la herencia que debió recibir de su señor padre y no recibió más que cosa de 100 pesos según le informó su esposo; y mitad de gananciales por el tiempo de su matrimonio. Nombra como herederos a sus seis hijos y como albaceas a su hijo don Gabriel, Presbítero, y a su otro hijo José María.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODon José Ignacio Paz, de esta vecindad, Maestro examinado de Primeras Letras, otorga poder general a don José Volante y Ocariz, Agente de Negocios del Número de la Capital de México, para que en su representación demande, perciba y cobre de cualesquier persona que le sean deudoras las cantidades de dinero, oro y otras especies, por lo que se le da éste con libre y general administración.\t
Don Lino Carasa Jiménez, de esta vecindad, albacea y heredero del finado don José de San Martín Murrieta, vende a don José Ignacio Paz, una casa de cal y piedra de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en la Calle del Beaterio por la que hace su frente así al norte con 23 varas, y del otro lado la casa Beaterio y otra del finado don Mateo Badillo, y 46 de fondo así al sur por donde linda con la casa de don José Ignacio del Toro, por el costado del oriente linda con casa del Presbítero don Juan Nepomuceno [de] Ulloa, y por el poniente con otra de don Pablo Fraile [de] Santa María. Dicha propiedad heredó de San Martín, y hoy vende al precio de 3 000 pesos, mismos que quedan cargados sobre la dicha casa a favor de las misas de 12.
Don José Ignacio Paz, de esta vecindad, otorga que recibió de su señora doña Rita García Nieto, vecina del pueblo de Teziutlán, viuda de don Domingo [Antonio] de la Torre, la cantidad de 1 800 pesos, cuya suma percibió en los términos siguientes: 1 000 pesos de una libranza que por endoso cobró don Gregorio Sáenz de Sicilia Valiente, por cuenta de Lino Carasa Jiménez y los 800 restantes que le entregó en esta Villa don José Antonio de Bárcena. Los 1 000 pesos se obliga a pagar con sus correspondientes premios de 5 % en el término de 1 año, y los 800 pesos, la acreedora se los descontará de las mesadas que por la enseñanza y pupilaje debe satisfacerle de dos hijos que están a cargo de él. Para el pago de esta deuda hipoteca una casa ubicada en la Calle del Beaterio.\t
Don Lino Carasa Jiménez, de esta vecindad, como albacea y heredero del finado don José de San Martín, que fue de este comercio, ha recibido de don José Ignacio Paz, de esta misma vecindad, la cantidad de 1 000 pesos de que le era deudor por concepto de la venta de una casa, quedando cancelada dicha deuda por la presente.\t
Don Marcelino de Rugama, de este comercio y vecindad, prestando voz y caución por doña Rita García Nieto, vecina del pueblo de Teziutlán, ha recibido de don José Ignacio Paz, de esta misma vecindad, la cantidad de 800 pesos, resto de 1 800 pesos que dicha señora le suministró y por cuya cantidad le otorgó escritura de obligación, la que se da por cancelada por la presente.
Doña María Luisa de Castro y de Guevara, viuda, de esta vecindad, otorga que da y confiere poder especial a don José Ignacio Paz, para que en su representación haya, perciba, demande y cobre de doña María Josefa Nogueira de Cordera, de la testamentaria de su difunto marido don José Cordera, todas las cantidades de dinero que a la fecha o en adelante le deban y otorgue los documentos que le fueren pedidos.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODon Lino Carasa Jiménez, de esta vecindad, albacea y heredero del finado don José de San Martín, dijo que en beneficio del alma del finado, impuso a depósito irregular con causa de réditos de 5% anual y término de 9 años, la cantidad de 3 000 pesos para que de su producto se acudiese al estipendio de las misas que a las 12 de todos los domingos y días de fiesta se celebran en esta Iglesia Parroquial, cuya cantidad se encuentra impuesta sobre la casa mortuoria de San Martín, ubicada en la Calle del Beaterio, y con la intención de perpetuar esta fundación habiéndolo ya convenido con el actual poseedor de la casa, don José Ignacio Paz, quien la compró con el dicho gravamen, por la presente sitúa y carga a censo perpetuo los mencionados 3 000 pesos con causa de réditos de un 5% anual.
Don José Ignacio Paz, de esta vecindad, vende a doña María Josefa de Ulloa, de esta misma vecindad, una casa de edificio bajo situada en la Calle de Tecuanapa o del Beaterio, con cuya casa y capilla, como con casa de don Mateo Badillo, hace frente hacia el norte, por donde tiene 23 varas. Por su fondo hacia el sur linda con costado de la casa que fue del finado don José Ignacio del Toro, por donde tiene 46 varas, por el oriente linda con casa del Presbítero don Juan Nepomuceno de Ulloa y por el poniente con casa de don Pablo Fraile y Santa María, del comercio de la Nueva Veracruz. La vende en precio de 5 700 pesos, de los cuales reconoce a censo perpetuo 3 000 pesos a favor de la misa de 12.