Testamento de Pedro Martín de la Lebada, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Salvador Martín de la Lebada y de Ana González, su legítima mujer, difuntos, vecinos que fueron de San Salvador del Campo, del arzobispado de Braga, provincia de Antrodoro, en el reino de Portugal, de donde es natural el otorgante.
Codicilo de Don Sebastián García Adán, vecino de Jalapa, por el cual declara que en la Villa de Larajal, en los reinos de Castilla, antes del fallecimiento de Ana González, su primera mujer, y mediante dicho matrimonio, causó 500 pesos de débito a diferentes personas y no se acuerda de sus nombres, mandó se paguen cuando aparezcan los acreedores.
Alonso Rincón y Ana González, su legítima mujer, vecinos que son del pueblo de Orizaba, residente en esta villa de Córdoba, otorgan que se obligan de dar y pagar al Señor don Manuel de Rosas Sáenz, Caballero del Orden de Calatrava, Alcalde Ordinario en esta villa por Su Majestad, 4 500 pesos en reales, los mismo que por hacerles buena obra les ha prestado, los cuales pagarán en tiempo y espacio de seis años, a razón de 750 pesos en cada uno, para asegurar el pago hipotecan dos atajos de mula que se componen cada uno de 15 mulas aparejadas de lazo y reata, y de silla, herradas con el fierro del margen; cincuenta vacas; una negra nombrada Dominga; y una casa que poseen en el pueblo de Orizaba.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODoña Andrea Dorotea Hernández, de esta vecindad, viuda del finado capitán don Francisco Javier López, otorga que ha recibido de don Joaquín de Mora, de esta misma vecindad, actual mayordomo de la cofradía de la Pura y Limpia de esta iglesia parroquial, la cantidad de 125 pesos, que de los fondos de ella le ha suministrado; cuyo principal se obliga a mantener en su poder, por vía de depósito irregular por el término de cinco años con el acostumbrado premio de 5 por ciento. Para seguridad de la deuda, hipoteca una casa que posee en esta villa en la última cuadra de la calle de San Cristóbal, a la que hace su frente hacia el oriente, y del otro lado solar que fue de don Domingo Aravalles; por su fondo al poniente linda con solar de Ana González; por el costado del norte con terreno que fue del regidor don Francisco Javier Sáenz de Santa María; por el Sur con casa que fue de don Pascual de Ledezma.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONALManuel Rodríguez y su esposa, Ana González, vecinos de esta provincia, venden a Lucas Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, un solar de 60 varas en cuadra, de que hizo donación Sebastián González a su hija la referida Ana González, el cual linda por la parte de arriba con casas de Lucas Cardeña y de Juan Rodríguez de Herrera; y por abajo, con solar de Vicente Lorenzo, en el precio de 45 pesos de oro común.
Don Juan José y doña Mariana de Ledezma, de esta vecindad, otorgan que venden, ceden y traspasan realmente en favor de don Guillermo de Espino, una casita de paredes, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en esta villa, haciendo esquina al confín de la calle que nombran de la Pila de San Cristóbal y la de Cantarranas que atraviesa al arruinado molino de don José María de Goiri, que se compone de 19 y media varas de frente que lo hace a la primera hacia oriente y del otro lado casa arruinada del difunto don Miguel Viveros; y 32 de fondo por el rumbo del poniente, por donde linda con terreno que fue de Ana González; por el costado del norte linda con el de casa y solar de doña Andrea Dorotea Hernández; y por el del sur hace otro frente a la calle de Cantarranas y del otro lado cada de los herederos de don José Francisco Rivera. Cuya deslindada casita es la misma que a expensas fabricaron sus padres don Pascual de Ledezma y doña María Antonia del Castillo, en parte de terreno que ésta adquirió por muerte de los suyos. La venta la hace por el precio de 300 pesos al contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOEl Presbítero don José Vicente de Espino, como curador ad bona de don Francisco Ciriaco de Espino y Soria, instituido y nombrado como tal por don Guillermo de Espino, su padre, en la décima cláusula de su testamento; dijo que don Francisco Ciriaco es dueño de una casa y que hallándose ella en inminente peligro de ruina y no teniendo proporciones para repararla, por hallarse su menor escaso de dinero, ha meditado que la única opción que le queda para salvar el caudal del menor, es vender la finca. Por lo cual, otorga que vende a don Jorge de la Serna, para doña Micaela Torres, doncella de esta vecindad, una casita de paredes, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en esta ciudad, haciendo esquina al fin de la calle que nombran de la Pila de San Cristóbal y la de Cantarranas que atraviesa al molino de don José María de Goiri; la cual se compone de 19 y media varas de frente, que lo hace a la primera hacia el oriente y del otro lado casa arruinada del difunto don Miguel Viveros; y 32 varas de fondo por el rumbo del poniente, por donde linda con terreno que fue de Ana González; por el costado del norte linda con casa y solar de doña Andrea Dorotea Hernández; y por el sur hace otro frente a la calle de Cantarranas y del otro lado casa de los herederos de don José Francisco Rivera. Cuya casa deslindada la hubo y compró don Guillermo de Espino, padre de su cliente, de don Juan José y doña Mariana de Ledezma y se la adjudicó al menor don Francisco Ciriaco de Espino y Soria, en parte de su legitima paterna. La cual vende en precio de 700 pesos que declara haber recibido.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANOTestamento de Pedro Martín de la Lebada, vecino y mercader de Jalapa, natural de [ciudad] Brasejos, en los reinos de Portugal, hijo legítimo de Salvador Martín de la Lebada y de Ana González.