Doña Josefa Francisca García Campomanes, de esta vecindad, mujer y conjunta persona de don José María de Casas, con licencia expresa de su marido, otorga que vende en favor de doña María Soledad Duarte, también de esta vecindad, una casita de paredes de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en la última cuadra de la calle Real o ya sea la de San José, que se compone de 10 varas de frente hacia el norte y del otro lado casa de doña Josefa Rosado, viuda de don Nicolás Campomanes y de doña María Ignacia y doña María Josefa Heredia y 43 y media de fondo hacia el sur, por donde linda con casa y terreno de Agustín Marín; por el costado del oriente con el zaguán y unas piezas bajas de la casa de don Diego Briseño y por el poniente con otra casita baja de la vendedora. Cuya finca es la misma que su padre don Antonio García Campomanes fabricó a sus expensas en las citadas 10 varas, parte de las 12 de hubo y compró de don Ventura Rosendo su fecha en esta villa a 30 de septiembre de 1774. Y la que con los demás bienes hubo y heredó como única hija y universal heredera. La venta la hace por 1 200 pesos, que declara haber recibidos en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Nicolás Campomanes, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Francisco García Campomanes y de doña Isabel Viveros [Zurita], otorga su testamento. Declara ser casado con doña Mariana Rosado y procrearon a Mariana, [José] Francisco, José Mariano y Pascual Baylón Campomanes; dijo no ha recibido nada de herencia por estar los bienes pro indivisos y que corren a cargo del albacea y uno de sus hermanos; le debe a su hermano Francisco 1 500 pesos que le suplió para la compra de la casa de su morada y la otra mitad pertenece a su esposa, quien, con su hermano la heredaron de sus padres y le vendieron por no aceptar cómoda división. Tiene entre sus bienes 6 cabezas de ganado, entre caballos, yeguas y potros; don Manuel Benavides le debe 100 pesos; don José María Palacios le debe 70 pesos del valor de unos gallos; tiene otros bienes que se especifican en la escritura. Nombra como albacea al presbítero Juan José de Socas; por herederos deja a sus cuatro hijos.