Ante don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, Francisco García, mestizo, y Catalina García, su esposa, india natural de Coatepec, se obligaron a pagar a don Antón Gómez Colón, español, 50 pesos de oro común con servicio personal ganando, marido y mujer, cinco pesos mensuales, hasta finiquitar el adeudo.
Don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, y Manuel Hernández, vecino de este pueblo, dieron su poder cumplido a Don Agustín de Cervantes y a Diego Vásquez, procurador en la Real Audiencia de México, a los dos juntos y a cualesquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que les debieren; y de lo recibido, en las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Diego González, mestizo, natural y criollo de Jalapa, de 22 años de edad, habilitado previamente de un curador por el Alcalde Mayor don Francisco de Cervantes, se obligó a servir durante cuatro años con Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, para aprender el oficio de carpintería; y en ese lapso, el aprendiz se comprometió a no ausentarse de su trabajo.Melchor de los Reyes, por su parte, le dará de comer, ropa, 40 pesos al cabo de un año, y al finalizar los cuatro años, 100 pesos de oro común.
Jerónimo González, vecino de Los Ángeles, se obligó a pagar a don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, 300 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó y libró en don Juan de Grado, vecino de Los Ángeles, para fin de febrero venidero.