Doña María Santos, de esta Vecindad, de estado libre, otorga que vende a Fernando Viveros, de esta vecindad, un pedazo de solar eriazo, situado en el Barrio de Cantarranas y Calle de Cagigas, compuesto de 16 y media varas de frente al sur, con dicha calle en medio, y del otro lado solar de José Lino Martínez, y 53 de fondo por una esquina y por la otra 35; por este rumbo linda con solar de Cayetano Quiroz, por la banda del poniente con otro pedazo que la otorgante vendió a Ramón Viveros, y por el oriente con casita y solar de María Terrazas. Lo vende por precio de 44 pesos.
José Lino Martínez, natural y vecino de esta Villa, soltero, mayor de cincuenta años, hijo de Manuel Martínez y de Josefa Rosalía Vázquez, otorga su testamento, declara que por herencia de su padre le tocó una casita con solar de ciento y pico de varas ubicada en la Calle de Cantarranas; tiene otra casita que también le dejó su padre, ubicada al confín de la Calle de la Pila de San Cristóbal, ésta última la deja a su hija natural María Dolores Martínez, de estado doncella, y en el remanente de sus bienes nombra como heredera y albacea a su madre.
Don José Gago, de este comercio y vecindad, dijo que el 5 de marzo de 1819, doña Josefa Rosalía Vázquez y José Lino Martínez, madre e hijo, le otorgaron escritura de venta de un pedazo de terreno de labor nombrado Camotepeque, ubicado en las orillas de esta Villa, linda con el río Sordo, terreno de los naturales y otro que fue de Gabriel y Manuel Ochoa, en precio de 1 200 pesos, de lo que le pagó 100 y el resto los pagaría en partidas parciales, pero no le ha sido posible cubrirlas totalmente, por lo que han convenido en devolver el terreno por un lado y las cantidades entregadas por otro, separándose y desistiéndose de la acción y derecho de propiedad, dominio y señorío.