Doña María Asunción Cisneros, de esta vecindad, viuda de primeras nupcias de don Francisco Rica, y casada en segundas con don Juan Bautista Brugada, que está presente, quien le concedió la licencia, otorga poder especial a don Juan Felipe Laurnaga, vecino y del comercio de Cádiz, para que en su nombre cobre judicial o extrajudicialmente de los albaceas o síndicos de la testamentaria concursada del finado don José Javier de Zuloaga, vecino y del comercio que fue de Cádiz, la cantidad de pesos que les adeuda y que le hicieron remisión al dicho Zuloaga.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO NACIONALDoña María Asunción Cisneros, originaria de México y vecina en esta ciudad, hija de don José Cisneros y de doña María Gertrudis Sotomayor, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: ordena las mandas forzosas y acostumbradas. Declara fue casada en primeras nupcias con Francisco Rica, y después de su muerte, contrajo segundo matrimonio con Juan Bautista Brugada, con ambos no hubo prole. Señala que cuando se casó con Rica, ambos no tenían capital alguno, y a la muerte de éste disfrutaban una casa en esta ciudad en la esquina de los callejones de Flores y del Diamante con establecimiento en ella de posada y fonda, de cuyos bienes él la nombró heredera y albacea en el testamento que otorgó el 21 de julio de 1808. Declara que cuando pasó a segundo matrimonio, Brugado no poseía intereses algunos. Al presente posee por bienes la citada casa, y otra casita ubicada a la calle tercera principal con su frente al norte, además de sus muebles, imágenes, ropa y adornos de casa. Señala, que don José María Herrera le debe 500 pesos, y en el concurso de Zuluaga, en Cádiz hay un crédito a su favor, que manda se recauden. Ordena, que en los días de su novenario se distribuyan 45 pesos a pobres necesitados que elija su albacea. Asimismo, manda que, a la cantidad anterior, se le sumen otros 100 para que igual se distribuyan entre los pobres, a discreción también de su albacea. Ordena se den 100 pesos a la escuela de la parroquia de esta ciudad. Declara que en su casa hubo un huérfano nombrado Domingo, con apellido de su primer consorte, quien se separó de su casa e ignora su ubicación, pero en caso de que aparezca y tuviera necesidad de alguna cosa, manda se le socorra según lo decida su albacea. Ordena que las imágenes y adornos se distribuyan entre la escuela de la parroquia, doña MaríaTeófila Camacho y Reyes, don Eligio Nepomuceno Camacho y Reyes, doña María Josefa Mora y sus hermanas, doña Juliana Plata y sus hermanas, y la criada que fuere al momento de su fallecimiento. Manda que sus libros, con arreglo de una lista que dejará y la ropa y demás trastes se apliquen a las personas que le asistan en su última enfermedad. Declara, que habiendo decaído el establecimiento que le abastecía su sustento, tuvo que quitarlo por la calamidad de los tiempos, por lo que debido a la falta de recursos don Dionisio Luis Camacho y Reyes le ha estado franqueado cuanto necesita, y le ha ministrado hasta el momento 400 pesos y le prometió continuar beneficiándola hasta su fallecimiento, por tal motivo, ordena que la casa actualmente habita, quede exclusivamente destinada para que con su producto en venta se le cubra lo que le ha ministrado y siga ministrado, y también se ocupe para las urgencias. En caso de que con la venta de la mencionada casa no alcance la cantidad que fuere, se tomará dinero a rédito sobre la casa grande para completar el pago al dicho Camacho la cantidad que le debiere como para cubrir los legados que deja establecidos, mandas y demás. Nombra por su heredero a don Dionisio Luis Camacho, y en caso de que éste fallezca antes que él, nombraría a sus hijos. Nombra por su albacea testamentario al dicho don Dionisio Camacho, y por su falta a sus hijos don Eligio Nepomuceno, don Dionisio Luis, don Carlos Luis, don José María Doroteo, doña María Teófila y doña Juliana, para que se vayan sustituyendo uno a otro por el orden a sus edades.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICODon Francisco Rica, vecino de esta Villa, natural de Génova, hijo de los difuntos don Pedro Rica y de doña Rosa Fortela, otorga su testamento. Declara ser casado con doña María Asunción Cisneros, en cuyo matrimonio no tuvieron hijos, y ninguno tenía bienes. Otorga se le den a su sirvienta de nombre Rosa, 100 pesos, y a Juan Bautista Burgad se dé su caballo ensillado. Declara por bienes una casa/fonda de su morada, situada en este suelo, haciendo esquina a los callejones de Flores y del Diamante. Nombra albacea al presbítero José Mariano González de Castro y a su esposa, doña María Asunción Cisneros, a quien también nombra como heredera universal.
Doña Josefa Francisca García Campomanes, viuda de don José María de Casas, de esta vecindad, dijo que posee una casa que obtuvo por herencia de su difunto padre, ubicada en esta villa, en la segunda calle Principal o de San José, con 15 varas de frente al norte y 43 de fondo al sur, por donde linda con sitio de don Diego Briseño; por el costado del oriente con casa que fue de la misma comparente y al presente es del nominado Briseño; y por el costado del poniente con casa de don Pedro Arosa; cuya finca le ha vendido la relacionante a doña María Asunción Cisneros en precio de 1 200 pesos, siendo el costo de la escritura de la alcabala de cuenta de ambos por mitad. Y no restando otra cosa más que la extensión de la correspondiente escritura, por la presente otorga que vende a la referida doña María Asunción Cisneros la casa mencionada en precio de 1 200 pesos. Estando presente la compradora dijo que el dinero con que hace la compra lo adquirió durante su anterior matrimonio con don Francisco Rica, de quien no le quedó sucesión alguna.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODoña María Josefa de Herrasti y Alba, viuda, albacea y heredera de don Carlos Díaz y Herrero, por sí y prestando voz y caución por sus hijos doña Josefa Ramona [Díaz de Oronoz], don Manuel Carlos, doña María Ignacia, doña Ana María, don Francisco y don Ambrosio Díaz y Herrero, otorga que vende realmente a doña Petra Rodríguez, de esta vecindad, una casa, ubicada en el callejón del Diamante, de esta ciudad, con su frente al oriente y linda por el sur con casa de doña María Asunción Cisneros; por el norte con la de doña Margarita Guillén y por el poniente con casa de don Joaquín de Herrasti y Alba, hermano de la otorgante. Cuya casa tiene 9 y media varas de frente y 20 de fondo y es la misma que dejó el citado su esposo, la cual han estado poseyendo con el título de herencia, en pacifica posesión, como consta la información de testigos que rindió la otorgante ante el alcalde segundo constitucional de esta ciudad y cuya información original se la entregará a la compradora para que le sirva de título de adquisición. La vende en precio de 450 pesos que ha recibido en reales de contado.
JOSÉ FRANCISCO RIVADENEIRA, ALCALDE CUARTO CONSTITUCIONAL