Don Bernardo Sayago, de esta vecindad, dijo que es dueño de una casa marcada con el número uno, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en este suelo en la calle Nueva, con la que hace su frente al norte y del otro lado casa que hoy es del presbítero don Félix María Ruiz y casa de los herederos de don José Ignacio Pavón y Muñoz; por el costado del oriente linda con casa de Nuestra Señora de los Dolores; por el poniente con un callejón que del de Quiñones atraviesa para dicha calle Nueva y del otro lado casa que fue de don Gregorio Ochoa, hoy de don Juan Ignacio Saldaña y Bonilla; y por el costado del sur con casa alta y baja de doña María Francisca Fernández. Cuya deslindada finca, la hubo por donación que le hizo doña María Josefa Morales de Argüello, por escritura otorgada en esta ciudad el 29 de diciembre de 1835. Y es la misma que con el permiso del señor gobernador de este Departamento, librado el 2 de abril del presente año, sacó para enajenar por medio de una rifa pública, convocada por el Periódico Jalapeño, fijando la suma de su actual valor en 4 200 pesos, divididos en 2 100 acciones de a 2 pesos cada una. Asimismo, dijo que habiéndose expedido los billetes y fijado el día 25 de septiembre pasado para celebrar el sorteo, se anunció al público que este se verificaría en los corredores de las casas consistoriales a las once de la mañana, extrayéndose del globo todas las bolas numeradas, hasta que quedase la última que sería la agraciada con la casa. Y el día 25 de septiembre tuvo esta oferta su cumplimiento bajo la presencia del señor alcalde primero interino, habiendo salido uno por uno todos los números hasta quedar el último, resultando ser el número 374, en consecuencia, dicho señor alcalde lo declaró agraciado y dueño legítimo de la finca, como aparece el certificado que por la misma fecha dirigió a este oficio público. Y habiendo presentado don Dionisio José de Velasco el billete del citado número y el poder otorgado en la ciudad de Orizaba por don Felipe Carrau, tenedor de esta acción. Resta solo formalizar a favor del citado don Felipe la correspondiente escritura, por lo tanto, don Bernardo Sayago otorga que le enajena, cede y traspasa la finca ofrecida en dicho sorteo, bajo los linderos que quedan sentados.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO NACIONAL PÚBLICO INTERINODoña Rita Casimira de Morales Ortiz de Zárate, de estado doncella, hija de los difuntos don Francisco Javier de Morales y de doña Laureana Ortiz de Zárate, natural y vecina de esta Villa, otorga su testamento donde declara que posee por bienes tres casas y dos accesorio, situadas en las calles y colindancias que se mencionan en la escritura. En atención a no tener heredero forzoso nombra como su universal heredera a su sobrina carnal doña María Josefa Morales de Arguello y como albacea a la referida su sobrina, que es mayor de 25 años, de mancomún con don Miguel Ignacio de Miranda, vecino de Veracruz; don José Fernández de Castañeda, de esta vecindad; y con don José de Arias, también de esta vecindad, a quienes da su poder de albaceazgo para que entren en sus bienes los vendan y rematen en almoneda.
Doña María Josefa Morales de Argüello ha manifestado, como heredera y albacea de su tía doña Rita Casimira Morales, una memoria de comunicados con el fin de que testimoniase en lo conducente el que hace referencia al legado que aquella dejó hecho a doña María Francisca Fernández, de una casa de edificio alto y bajo sita en esta villa en el callejón del Diamante, con 14 varas de frente hacia una plazuelita y 22 de fondo hacia el callejón del Diamante, haciendo un martillo por donde está el pozo; la parte de abajo consta de un zaguán, una sala para el callejón de Gorospe, dos recamaras al callejón del Diamante, una cocina, patio y el dicho pozo; en la parte alta una escalera, sala, dos recamaras, cocina común, caballeriza, patio, lo cual linda por el oriente una casa de la otorgante, al norte con la misma y al poniente con dicho callejón del Diamante y cuyas paredes le pertenecen la mitad de los arrimos y la otra a la compareciente. Todo lo que quiere la señora Morales conste por instrumento que quedará protocolado y se dará de él las copias para evitar confusión y disputas después de su fallecimiento en razón de no estar expreso tal legado en el testamento de su tía doña Rita y porque quiere cumplir religiosamente la voluntad de su instituyente, así lo otorga y declara ser cierta la memoria de los comunicados que le dejó hechos y que el juez certifica.
FRANCISCO FERNÁNDEZ Y AGUDO, ALCALDE CONSTITUCIONAL DE PRIMERA NOMINACIÓNDoña María Josefa Morales de Argüello, de esta vecindad, mayor de edad, dijo que posee como suya propia, una casa en la calle Nueva de esta ciudad y la propiedad de la mitad de una casa ubicada en la calle de la Amargura, que heredó de doña Rita Casimira Morales, su tía, en consorcio con doña María Francisca Fernández; asimismo, dijo que desde el año de 1833 el señor don Bernardo Sayago, vecino y del comercio de esta ciudad, le ha estado suministrando todo lo que ha necesitado para su subsistencia, habiendo por ello vivido ella desde entonces con la tranquilidad, comodidad y decencia que no hubiera logrado si solamente se hubiera atenido los escasos productos de sus bienes; por lo cual, en virtud de que el señor Sayago le ha ofrecido que mientras ella viva le continuará dando lo necesario para sus alimentos y para que pase una vida tranquila, ha resuelto la otorgante, por no tener descendientes o ascendientes que deban heredarla, renumerar al señor Sayago tantos y tales beneficios, donándole entre vivos la casa de la calle Nueva y el derecho de propiedad que tiene en la mitad de la otra casa de la calle de la Amargura.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO