Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, confesó que el Capitán Francisco García López, vecino de Jalapa, le ha pagado 350 pesos por la venta de una tenería que le hizo en este pueblo el 22 de octubre de 1672, de los cuales se dio por entregado y pagado.
Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, vende a Lorenzo Romero Jurado, dueño de recua, vecino de este pueblo, un solar ubicado en la Calle Real que va para la Veracruz, linda con casas de Gaspar de Torres; y por los lados, con las dos calles que dividen la principal, en que está una casa que hoy posee Lorenzo Romero, libre de empeño, hipoteca y enajenación, por el precio de 75 pesos de oro común.
Juan Díaz de la Cueva, como principal deudor, y Lorenzo Romero, dueño de recua, y Alonso Díaz de la Cueva, maestro de sastre, como sus fiadores, se obligaron a pagar a Gaspar de Thormes, mercader, vecino de Jalapa, 9 quintales y medio de purga llamada de \"Jalapa\", que valieron y montaron 94 pesos de oro común, para la Navidad que viene del presente año, con las costas de la cobranza.
Juan Diego, indio natural de Jalapa, por lengua de Juan Díaz de la Cueva, intérprete de esta provincia, por hallarse viejo y de mucha edad, declaró a su hija de su primer matrimonio nombrada María Francisca, como heredera única y a quien le pertenece un solar con su casa, ubicados en la calle que va para la ermita de Santiago, a mano derecha, donde hoy viven Juan Miguel y su mujer, indios de este pueblo.
Testamento de Juan Díaz de la Cueva, hijo legítimo de Juan Díaz de la Cueva y de Catalina Pérez de Villanueva, vecinos que fueron de Jalapa, de donde es natural el otorgante.
Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Bartolomé de Mora Espinosa, Justicia Mayor de esta provincia, y a quien su poder hubiere, 30 toros y 6 vacas que por alcance de ajustamiento de cuentas, como albaceas de Juan Díaz de la Cueva le restó debiendo, y conformes y satisfechos, se los dará para fin del mes de junio de 1680.
Diego García, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Díaz de la Cueva, su hermano, de la misma vecindad, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Ante Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, los naturales de los pueblos de San Juan y San José Miahuatlán, mediante Juan Díaz de la Cueva, intérprete, dijeron que desde hace mucho tiempo han traído litigios y pleitos donde gastaron mucha cantidad de pesos, y ahora por vía de paz, transacción y concierto, se obligan a que los unos ni los otros no tendrán de hoy en adelante razón de lo que les ha movido, ningún pleito ni controversias porque han visto que de la enemistad sólo les sigue de servicio de Dios, pues son hermanos, parientes y deudos los unos de los otros.
Luisa Ordóñez, vecina de Jalapa, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, por lo que le toca de su dote y el multiplico, y el haber sucedido en los bienes de su marido, vende a Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, dos solares y una caballería de tierra fuera de la traza de este pueblo, con el ramanente del agua que sale desde una fuente o manantial a la orilla de un monte, dos tiros de arcabuz de él, junto a un cerrillo donde se hace una cañada. Y otra caballería de tierra en términos de Jalapa, linde con las tierras referidas, en una loma alta de sabana roja, como a media legua de Jalapa, y el derecho a la laguna que en ella está, por el precio de 150 pesos de oro común y 30 fanegas de maíz.
Juan Díaz de la Cueva, vecino y natural de Jalapa, habiendo casado con María de Medina, vecina de Jalapa, recibió de su suegra Marta Rodríguez 1753 pesos de oro común como dote en joyas, ropa para dama y otros enseres domésticos.