Juan Díaz de la Cueva, como principal deudor, y Juan González, su cuñado, como su fiador, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Francisco Luis, de la misma vecindad, y al capitán Pablo Martel, mercader de negros, 320 pesos de oro común, precio de una negra llamada Isabel, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1618, todos juntos en una paga.
Testamento de Catalina Pérez de Villanueva, vecina de Jalapa, viuda de Juan Díaz de la Cueva, hija, legítima de Antonio González y de María Pérez de Villanueva, vecinos que fueron de este pueblo de Jalapa.
Diego de Gamboa y su legítima mujer, Doña Sebastiana Téllez del Moral, vecinos de Jalapa, venden a Juan Díaz de la Cueva, vecino de este pueblo, un solar ubicado en la calle que va de la plaza para el convento, linda por una parte con casas de los herederos de Juan Bautista Odóñez, y por la otra con, solar de los herederos de Juan González de Villanueva, callejón en medio, y por las espaldas, con casas y solar del Sargento Francisco García Carranza, libre de censo, en el precio de 150 pesos de oro común.
El escribano nombrado de Jalapa Juan Díaz de la Cueva, notificó el auto de arriba como en él se contiene al Capitán don Sebastián de la Higuera Matamoros, a fin de satisfacer los 358 pesos 3 tomines y 6 granos de oro común, en la persona de Miguel de Morales.
Juan [de]Chávez, vecino de Jalapa, dio en arrendamiento a Juan Díaz de la Cueva, de la misma vecindad, un rancho que tiene en términos de Jalapa, con sus tierras, 12 bueyes, dos rejas, dos pares de coyundas, cuatro puercas paridoras, un berraco y 15 chicos, por tiempo de 3 años, a partir de 1 de marzo del presente año, con cargo de que cubra un jacal de zacate, rompa dos fanegas de rosa de sembradura, en premio del primer año; y el en segundo, le ha de pagar 50 pesos y sembrar dos fanegas de maíz, y en el tercero, sólo 50 pesos de oro común.
Juan Díaz de la Cueva, intérprete, presentó el trasunto de arriba al señor Alcalde Mayor de Jalapa, y los naturales de Jalapa, piden de su voluntad se dé la información.
Mediante Juan Díaz de la Cueva, intérprete, el escribano Alonso de Neira Claver dio a a conocer el pedimento que hicieron los naturales de Almolonga al gobernador, alcaldes y otros indios mandones de Naolinco, los cuales dijeron les consta lo referido por los nativos de Almolonga, quienes están pobrísimos y empeñados, pues de los naturales congregados, sólo quedaban Don Mateo Bautista y Don Tomás de Santiago con sus mujeres e hijos, sucesores en las tierras de Barranca Seca, y les haría mucho bien el venderlas a censo.
Alonso de Neira Claver, escribano, mediante Juan Díaz de la Cueva, intérprete, dio a conocer a los naturales de San Antonio Tepetlán, el pedimento de los indígenas de Almolonga congregados en este pueblo; y respondieron que no tienen ninguna objeción contra los dichos Mateo Bautista, Tomás de Santiago, y sus familias porque padecen mucha necesidad, deben para pagar sus tributos y no tienen otra cosa sino las tierras de Barranca Seca, y se les haría mucho bien darles licencia para venderlas a renta .
Fray Francisco de Llerena, Hermano Mayor del Hospital de la Limpia Concepción de Nuestra Señora de Jalapa, con licencia de Fray Alonso de Ayala, Hermano Mayor Povincial, vende por juro de heredad, a Don Alonso Ortíz, vecino de Jalapa, un solar que este hospital tiene en este pueblo, el cual linda con el callejón que llaman de Domingo El Portugués; por el lado derecho, con solares de Manuel de la Peña y de Juan Mejía Navarrete; por el lado izquierdo, con un solar de Juan Díaz de la Cueva; y por las espaldas, con la huerta y solar de Juan de la Gala Moreno, eriazo, libre de hipoteca, por el precio de 100 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre el mismo y sobre lo que en él se fabricare, a razón de 5 pesos de rédito anuales, a partir del 1 de enero del presente año.
Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, vende al Capitán Don Francisco García López, vecino de este pueblo, una tenería corriente, ubicada en sus tierras fuera de los canales de Jalapa, junto a la laguna, al lado derecho del camino real que va para la Veracruz; el sitio de tierra en que está fundada, más 12 varas ordinarias de ancho por cada lado de dicha tenería, la merced del agua de uno de dos arroyos que tiene, y un horno de cal, por el precio de 550 pesos de oro común, los 200 pesos de un censo principal, que está cargado sobre dichas tierras y aguas a favor de Don Alonso García de la Torre, difunto, y los 350 pesos restantes, le ha de pagar en reales, para de la fecha de esta carta en dos meses cumplidos.