Antonio Sarmiento, maestro de herrador, vecino de Jalapa, vende a Gabriel Ochoa, de la misma vecindad, la mitad de un solar en este pueblo, ubicado en la calle de Santiago; linda con la otra mitad del otorgante y con casa de Catalina Díaz, viuda de Lucas Ochoa, de 100 varas de frente y 53 de fondo, por el precio de 20 pesos de oro común.
Luis Fernández de Ulloa, natural de la ciudad de la Coruña en el Reino de Galicia, hijo legítimo de Alejandro Fernández de Ulloa y Juana López de Sánchez; y Juana de Ochoa, hija legítima de Lucas Ochoa y Catalina Díaz, marido y mujer de mancomún, estando sanos del cuerpo, en buen acuerdo y memoria, otorgan su testamento, donde declaran que en sus libros de cuentas aparece lo que deben y lo que les deben. Tienen como bienes la casa de su morada con su menaje y tienda que se compone de distintos géneros de mercaderías, una esclava nombrada Josefa con su hijo nombrado Julián. Durante su matrimonio tuvieron un hijo llamado Laureano a quien tienen puesto en matrimonio con Antonia Ferreira, le dieron por caudal 900 pesos que importó el traspaso de la tienda que le dejaron. Nombran como albacea testamentario a su hijo y a José Antonio de Acosta.
Lucas Ochoa, Soldado de a Caballo de la Compañía del Presidio, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, hijo legítimo de Lucas Ochoa y de Catalina Díaz, naturales de Jalapa, otorga poder para testar a Teodora Díaz, su mujer legítima, para que en su nombre y después de su muerte, ordene y haga su testamento.\r\n
Francisco Tinoco y su esposa Catalina Díaz, vecinos de Jalapa, venden a Juan Alonso de Villanueva, de la misma vecindad, un pedazo de solar, que tiene 18 brazas, linda con jacal de Diego González, con solar de Juan de Quiroz y con la Calle Real, por el precio de 64 pesos de oro común.
Catalina Díaz, hija legítima de Diego Díaz y de Isabel Ramos, difuntos, vecinos y primeros pobladores que fueron de la Villa de Córdoba, en la jurisdicción de San Juan Coscomatepec, cuya herencia tiene aceptada, dio su poder cumplido a su marido Lucas Ochoa, para que en su nombre saque testimonio del archivo de la Villa de Córdoba del repartimiento de tierras y solares que se hizo en ella y los demás recaudos, y haga los pedimientos, citaciones, informaciones, presente testigo y todo lo que más convenga hasta conseguir la legitimación de 3 caballerías de tierra, solares y sitios de tierra que fueron dados a los dichos sus padres en merced por Su Majestad.
Benito Rendón, hijo legítimo de Andrés Rendón y Catalina Díaz, difunta, vecinos que fueron del barrio de Combarro, de la ciudad de Pontevedra en el Reino de Galicia y Arzobispado de Santiago, otorga su testamento donde ordena se den 6 pesos de limosna para ayuda de la obra del convento de San Antonio de esta villa. Declara estar casado con Juana Rodríguez de cuyo matrimonio no tuvieron hijos. Nombra como albacea testamentario al Licenciado Nicolás Sánchez de Castro, Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario y Juez Eclesiástico de esta villa y su partido. Declara por bienes una casa en esta villa, 40 cargas de harina y una tienda en su casa, que tendrá 500 pesos en géneros, más o menos. Nombra como heredero de las dos tercias partes de sus bienes a su padre y a su esposa como heredera universal del resto de sus bienes. Deja en donación la mitad del valor de su casa a favor de la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, sita en la iglesia parroquial de esta villa.
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