Doña Juana Salinas de Rodríguez, viuda de don José María Rodríguez, vecina de esta ciudad, como albacea de su esposo, otorga poder a don José María Herrera, residente en esta ciudad, para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, como tal albacea proceda a la venta de una casa que por fallecimiento del dicho finado quedó, la cual, está ubicada en la ciudad de Veracruz, en la calle que llaman de San Agustín el viejo, y es la que sale a la plazuela del muelle y convento de Nuestro Padre San Francisco para la muralla, con 7 y media varas de frente, y 28 y 3 cuartas de fondo, por el cual linda con casas de distintos dueños, por el oriente linda con casa alta perteneciente a la archicofradía del Santísimo Sacramento, por el poniente con casas bajas de distintos dueños, y por el sur con la referida calle, por el precio que sea de más beneficio. En caso de que no se realice la venta, proceda a reedificarla tomando las cantidades que necesite, hipotecando ese fondo a favor de las personas, comunidades o arcas que franqueen el capital o capitales con la correspondiente pensión del premio del 5 por ciento anual.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOEl ciudadano José de la Paz Gómez, de esta vecindad, y el ciudadano José María Rodríguez, dijeron que María Josefa Álvarez, mujer de Gómez, y Atanasia Álvarez, que es de Rodríguez, ambas hermanas, poseen una casita por bienes de su difunto padre Pablo Álvarez. Fundo que se ubica en esta ciudad, en la calle que llaman de Almolonga, con su frente de 12 y media varas al sur y 36 y media varas de fondo al norte, por donde linda con solar del ciudadano Manuel Díaz; por el costado de oriente linda con callejón que va a salir al camino nacional; y por el costado poniente con patio de Ana Rita Galván, cuya pared divisoria pertenece por mitad a ésta y a los vendedores. Asimismo, dijeron que de la casita los otorgantes deben pagar deudas y gastos de entierro del dicho finado, por lo cual, la venden al ciudadano Luis Chacón, en cantidad de 500 pesos que tienen recibidos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon José María Rodríguez, de esta vecindad, dijo que don Pascual Benjumeda, vecino de Veracruz, le otorgó escritura de obligación por cantidad de 3 000 pesos que le suplió en reales de contado, lo que se obligó a pagar en un término de 3 años, junto con sus réditos de 5 %, hipotecando para ello una casa, y habiéndose cumplido el término, don Francisco García Jiménez, a nombre del deudor paga dicha cantidad junto con los réditos, entregándosele por ello su recibo de cancelación.\t
Don Miguel Blanco, de esta vecindad, hizo exhibición de una copia testimoniada de una escritura para que se registre en este libro, en la que se manifiesta haberse otorgado en 17 del corriente por don Francisco Benavides, de esta vecindad, como curador ad lítem de la persona de José María Rodríguez, menor hijo heredero de don Benito Rodríguez, igual vecino. En la escritura se manifestó que ante el Señor don Pedro Miranda Ceballos, Alcalde Ordinario, se presentó doña Rita Tamariz, viuda del mencionado don Benito, en 22 de diciembre del año pasado, y pidió que en atención a que su hijo José María, heredero forzoso abintestato del referido su padre, que para cumplir con el cargo de su legítima tutora y satisfacer las deudas pasivas y causadas, y para proceder al inventario de los bienes del nominado su marido, se sirviese nombrarle curador ad lítem del expresado José María; por lo que el citado señor alcalde nombró al referido don Francisco Benavides como tal su curador. Y procediéndose por la nominada doña Rita con anuencia de Benavides a la facción del estado, inventario y cuenta de división y partición de dichos bienes, concluido todo, hicieron presentación de ello al Señor don Manuel de Segura, actual Alcalde Ordinario, exponiendo que en la referida cuenta montaban los gananciales correspondientes a doña Rita la cantidad de 1 176 pesos 2 y medio reales, y la parte correspondiente a dicho menor 1 576 pesos 2 y medio reales, incluso el quinto, y que en atención a ello y para que tuviera efecto la adjudicación que tenían pedida se suscribiese adjudicar a dicha doña Rita por sus gananciales la casa de la calle Real y los muebles, todos con la obligación de dar al menor a su tiempo en reales 10 pesos que era el exceso que había en la suma de su pertenencia, y que a éste le adjudicase la casa de la calle Real Vieja. Asimismo, solicitó se sirviese conceder la licencia necesaria para hipotecar dicha casa en cantidad de 200 pesos para satisfacer los gastos de funeral y sufragios, y visto por el alcalde en conformidad del abogado de la Real Audiencia aprobó el inventario, cuenta de división y partición de bienes, y le hizo la adjudicación de las dos casas en la conformidad pedida por doña Rita y concedió a don Francisco Benavides la licencia necesaria para que procediese a hipotecar la casa perteneciente a dicho menor por la cantidad de 200 pesos y a otorgar de ello el correspondiente instrumento. Y en consecuencia de ello el Capitán don Francisco Antonio de la Llave dio a don Francisco Benavides 200 pesos, quien otorgó recibo de ello y los impuso y cargó sobre la expresada casa adjudicada al mencionado menor para que sobre ella se reconozcan a censo principal redimible en favor de dicha cofradía, y para seguridad del pago hipotecó la expresada casa.
JUAN MARÍA GERALDINO Y ABAD, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDODon José María Rodríguez, Maestro de las obras Públicas de Albañilería que se hacen por cuenta de Su Majestad en la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, otorga poder especial a don Francisco García Jiménez, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en representación de su persona acepte la escritura que le entregará doña María Ignacia Monzabal, por la venta de una casa situada en la calle que nombran de la Merced con el frente al poniente de edifico bajo contigua por el sur con la alta del Bachiller don José de Ávila, venta que fue verificada en 2 500 pesos al contado, para lo cual le confiere este con libre administración.
Don José María Rodríguez, natural de la ciudad de Cádiz, vecino de esta villa, hijo legítimo de don Manuel Rodríguez y de doña Francisca Jiménez, ambos difuntos, ordena su testamento en la manera siguiente: Declara estar casado con doña Juana Salinas, natural y vecina de esta villa, en cuyo matrimonio procrearon por sus hijos legítimos a Asunción, Manuel, Dolores y José María Rodríguez y Salinas, la primera como de once años y él último de cuatro. Declara que su esposa al contraer matrimonio tenía 80 pesos en el valor de la casita que fue de sus padres y él compró después a sus hermanos; y él contaba con 20 000 pesos. Declara que en su poder y compañía tiene a su sobrina y ahijada huérfana, Desideria Díaz, desde los tres meses de su edad, hija de Nicolasa Salinas, hermana de su esposa, a quién le pertenece una casita de paredes, enfrente de la de él, con deducción de 200 pesos que gastó y suplió para concluirla. Declara por bienes la casa de su habitación y la contigua; 5 000 pesos en reales en poder de don Francisco García Jiménez, del comercio de Veracruz; algunas alhajas, ropa de uso, y lo que resulte de la liquidación de los apuntes de réditos activos y pasivos. Encarga a su albacea que cumpla religiosamente lo que le dejó comunicado secretamente. Nombra por albacea fideicomisario y tenedor de bienes a su esposa Juana Salinas. Nombra por sus únicos y universales herederos a sus cuatro hijos: Asunción, Manuel, Dolores y José María Rodríguez y Salinas, para que lo hereden por partes iguales.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINOEl licenciado don Ramón Ruiz, vecino de esta villa, dijo que el 14 de agosto de 1809, José María Rodríguez, de esta vecindad, maestro mayor de obras, otorgó una escritura de obligación y reconocimiento de 2 000 pesos de principal, a premio corriente, en favor del menor don Francisco Delgado, de quién fue curador ad litem el otorgante, los cuales eran mitad de los 4 000 pesos que hubo por un premio de la lotería, y los mismos que depositó en su poder el curador ad bona del susodicho menor, don José María Becerra. Más como se suscitó artículo en la Audiencia Pretorial por el hermano político de Delgado, don Tomás Rubio Roso, demandando la tutoría de éste y que entrasen en su poder los 4 000 pesos; y después de varias actuaciones en el Juzgado de esta subdelegación y en aquel Superior Tribunal, a virtud de sus reescritos, se exigieron de Becerra y de Rodríguez los 4 000 pesos que eran de su poder, los que con los autos fueron remitidos a aquel Tribunal Superior; y como Rodríguez al entregar los 2 000 pesos de que era depositario, no cuidó de la cancelación de su mencionada escritura de obligación y libertad de sus dos casas que en ella hipotecó. En cuya virtud, habiendo satisfecho el referido Rodríguez los enunciados 2 000 pesos, le otorga a su favor cancelación y finiquito en forma, dando por nula y de ningún valor la repetida su obligación, consintiendo que así se anote y tilde en la escritura y se haga lo mismo en el registro que de ella se hizo en el libro de hipotecas, para que consta la libertad de las fincas.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINOMaría Felipa López, de esta vecindad, dijo que por fallecimiento de su esposo José María Rodríguez, y de un hijo que tuvieron en su matrimonio llamado Juan José, heredó de su suegra Juana Córdoba un pedazo de terreno con 36 magueyes en el pueblo de Perote, de donde es originaria, el cual ha convenido venderlo. Y reduciéndolo a efecto, otorga que vende a José de la Luz Herrera, vecino de Perote, el solar con 21 varas de frente que lo hace al sur con la barranca de Ateta, 46 y media de fondo hacia el norte por donde linda con casa de Ana Hernández, por oriente con las de Simón [de] y Gertrudis Córdoba y por la del poniente con la de Ana Contreras, que linda con casa de María Aburto y Ana [Aburto] su hermana, con la primera por el norte y con la segunda por el sur, con 36 magueyes y dos jacalitos. Lo vende al precio de 38 pesos que tiene recibidos.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODon José María Rodríguez, vecino de esta villa, otorga poder especial a don Joaquín Fernández del Campo, del comercio de la Nueva Veracruz, para que en su representación, concurra en el Tribunal Nacional del Consulado de aquella ciudad a deducir los derechos que le asisten, en el concurso de acreedores formado a bienes de don Francisco García Jiménez, de aquel comercio, por cantidad de 4 000 pesos de principal que le adeuda, resto de mayor cantidad que puso a su poder y que le otorgó escritura de obligación y reconocimiento con especial hipoteca de sus fincas, su fecha en aquella ciudad, a fines del año de 1806. Y también concurriendo a las juntas que se celebren así para el nombramiento de síndicos; como para todas las demás que conciernan a la recepción y cobranza del indicado principal.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINOJosé María Rodríguez, de esta vecindad, dijo que su abuela doña Gertrudis Íñiguez le compró a Pablo Sebastián Bañuelos un pedazo de solar con 13 varas de frente y 35 y media de fondo, ubicado en esta ciudad, en la plazuela de Señor San José, según consta en escritura hecha en esta ciudad el 23 de enero de 1806; asimismo, dijo que habiéndose tomado dicho solar para incluirse en la plaza del Cuartel por disposición del Ilustre Ayuntamiento de esta misma ciudad, le recompensaron a la señora Íñiguez con otro terreno de igual dimensión contiguo al mismo cuartel. Y por muerte de Íñiguez recayó ese terreno en su hijo Juan Antonio Rodríguez, padre del otorgante, y por último en éste como hijo legítimo de aquel. Cuyo sitio tiene su frente al oriente, haciendo esquina con la calle que va para el camposanto al norte; lindando por el sur con casita del maestro albañil Sixto; y por el poniente con solares eriazos. Y como tal dueño lo vende a Juan Muñiz, en precio de 110 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO