Don Pedro López de Herrera, otorga poder general a don Francisco Alanís, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España, y a don Dionisio Castellanos, vecinos de la Capital de México, para que en representación de su persona, cobren de todas las personas que le deban las diferentes cantidades de pesos, de lo que perciban entreguen recibos, que administren sus bienes, lo defiendan de los pleitos y demás asuntos, por lo que se le da éste con libre administración.
Don Pedro López Herrera Gómez, natural del Reino de Sevilla, de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda, en Andalucía Baja, hijo legítimo de don Juan López de Herrera y de doña María Carrasco y Gómez, difuntos, otorga su testamento donde declara estar casado con doña Micaela de Aguilar, con quien procreó a doña María del Rosario López, casada con don Joaquín Delgado Fernández, Capitán de Fragata de la Real Armada; a doña María Dolores López, casada con don Antonio Fernández de Landa, Capitán de Navío de la Real Armada; y doña María del Carmen López, casada con don Fernando Roco, Jefe de Escuadra de la Real Armada, quienes fallecieron junto con una hija que tuvieron. Declara por bienes una hacienda nombrada La Quinta; ocho aranzadas de tierra superior de plan labrar en el partido que llaman Cabeza de Vaca; el ingenio de San Pedro Buenavista, alias La Orduña, habilitado con más de 43 suertes de caña y ganado. Nombra como albaceas al Licenciado don José Joaquín de la Pedreguera, cura párroco de la doctrina de San Gerónimo Coatepec, a su esposa doña Micaela de Aguilar, ausente en los Reinos de Castilla; a don Francisco Lerdo de Tejada, del comercio de Cádiz; a don Antonio Matías Rebolledo, vecino de Coatepec; y a su nieto don Antonio Fernández de Landa, Alférez de la Fragata de la Real Armada. Nombra como administrador de la hacienda a don José María Gorrón y Contreras, vecino de Coatepec, y como herederas nombra a sus dos hijas.
El Capitán don José de Arias, vecino de esta Villa, y don Pedro López Gómez de Herrera, originario de Sanlúcar de Barrameda en los Reinos de Castilla, declaran que hacen disolución de una compañía celebrada en 1782 sobre el ingenio San Pedro Buena Vista (alias Orduña) y de otras tierras. Acordaron que ni uno ni otro pueden en ningún tiempo demandar, con sus bienes habidos y por haber, renunciando respectivamente cualquier derecho y acciones que tengan o puedan tener. Para ello el citado don Pedro López recibe del ingenio de la Orduña sus tierras, casas, siembras, oficinas, aperos y reconoce el pago de 45 500 pesos de hipoteca, libre de toda obligación a dicho señor Arias. Por su parte, don José de Arias queda en posesión y propiedad del Potrero y sitio de Zimpizahua, libre de todo cargo, bajo los linderos del campo de caña nombrado San Fabián, correspondiente al ingenio de la Orduña.
Don Pedro López de Herrera Gómez, vecino y dueño de la Hacienda de fabricar azúcar, nombrada la Orduña (alias) Buena Vista, en esta Jurisdicción, otorga poder especial a don Antonio Bandini, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que a nombre de él, se presente en aquella Junta Subalterna de Consolidación, a tratar y celebrar composición por los gravámenes y censos que en sí reporta la indicada hacienda de su pertenencia, con arreglo al capítulo quinto de la instrucción que rige la materia.
Don José de Arias [y Torija], Capitán Retirado de milicias y Alcalde Ordinario de esta Villa, y don Pedro López Herrera Gómez, ambos de esta vecindad, manifiestan que siendo socios de la hacienda de fabricar azúcar nombrada la Orduña, situada en las inmediaciones del Pueblo de Coatepec de esta Jurisdicción, le vendieron a don Alonso Bonilla, vecino de dicho pueblo, una casa de edificio bajo, en cantidad de 1,000 pesos, la cual no se le ha podido otorgar la correspondiente escritura de venta y título de propiedad; por lo cual le ha pedido a los señores comparecientes le otorguen una declaración del hecho, con la que en cierto modo pueda quedar a cubierto, y por ella se le tenga por legítimo dueño de la finca.\t