- Don José de Ceballos y Burgos, vecino de esta provincia, solicitó a Don Juan Antonio Cano Moctezuma, Alcalde Mayor de Jalapa, un traslado [traspaso] de una escritura que otorgó con sus hermanos habrá 10 años, ante Juan de Oceta, escribano público que fue de esta provincia.
Manuel de la Peña y Juan Mejía, vecinos de Jalapa, albaceas de Beatriz de Campos, difunta, solicitaron al Capitán Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, un traslado del testamento, codicilio e inventario de los bienes de la dicha Beatriz Campos, que otorgó a Juan de Oceta escribano público que fue de esta provincia.
Juan de Oceta, escribano público de Jalapa dio su poder cumplido a Don Juan Blázquez Mayoralgo, Contador, Juez Oficial de la Real Hacienda de la nueva ciudad de Veracruz, a Don Luis Blazquez Mayoralgo, vecino de la Villa de Madrid, y a Juan y a Diego Hernández de Córdoba, agentes de los reales consejos en la corte de Su Majestad, para que en su nombre parezcan ante el Rey en su Real Consejo de Indias, y pidan la confirmación del oficio de escribano, haciendo las diligencias que sean necesarias.
Juan de Oceta, escribano público de Jalapa, dio su poder cumplido al Alférez Andrés Ponce de León, y en su ausencia al Doctor Diego de Alvarado Figueroa, Abogado de los Reales Consejos de la Villa de Madrid, y a Diego Díaz de los Pozos, escribano público de la ciudad de Veracruz, para que en su nombre parezcan ante el Rey en su Real Consejo de Indias y pidan que Su Majestad se sirva concederle la confirmación de su oficio haciendo las diligencias que sean necesarias, atento a estar cumplida la obligación con que se le despachó el título.
Juan Bautista Moliner, vecino de este ingenio, contenido en el testamento antecedente, ante Juan de Oceta, escribano real dijo se guarde y cumpla lo expresado en él por ser así su última voluntad.
El Capitán Don Juan de Fuica Lezama, Alcalde Mayor de Jalapa, por estar indispuesto de salud Juan de Oceta, escribano público de este pueblo, nombró a Don Juan de Castro como tal escribano para que vaya a Naolinco haga testamento de Ana Gómez, mujer de Sebastián de Acosta.
Juan de Oceta, escribano de Jalapa, dio fe y testimonio que el capitán don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, exhibió una escritura de redención de 51 600 pesos de oro común de censo de los 112 000 que están cargados en el ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, en favor de doña Francisca Díaz Matamoros por la mitad del dicho ingenio y en cuyo derecho sucedió el Alférez Andrés de Arano, vecino de la ciudad de Los Ángeles.
Juan de Oceta, escribano público de esta provincia, certificó según consta por el archivo a su cargo, que sobre las haciendas e ingenio nombrado San Pedro Buenavista están cargados los siguientes censos: el 30 de abril de 1633 Don Diego de Orduña reconoció un censo de 14 000 pesos de principal en favor de Don Juan de Ochoa de Lejalde [y Reynoso]; el 18 de octubre de 1637 Don Diego de Orduña impuso un censo de 3 000 pesos en este ingenio y sobre una hacienda de ovejas que llaman la Noria, en Términos de Tepeaca, en una estancia de labor en la dicha jurisdicción, una estancia de maíz y chile nombrada San Mauricio y sobre unas casas de morada ubicadas en la ciudad de Los Angeles, todo ello en favor de la capellanía de misas que mandó fundar Francisco de Orduña, padre del susodicho.
Doña Aldonza de Vargas y su hija María de Vargas, menor con licencia de su tutora, dieron su poder cumplido a Juan de Oceta, vecino de la ciudad de México, para que en sus nombres se convenga y concierte con Doña Luisa Ponce de León, sobre la baja de los 3000 pesos que Don Carlos de Sámano y Quiñones mandó por cláusula de testamento a María de Vargas.
Juan de Oceta, escribano público de esta provincia por el Rey, dio fe y testimonio que unas tierras ubicadas a la salida de Jalapa, en una laguna, de Luisa Ordóñez, viuda de Manuel Rodríguez de Maya, están libres de censo.