Manuel Antonio Casados, dueño de hacienda y ganado mayor en la doctrina de Misantla, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Lucas de Vargas, Procurador de la Audiencia Episcopal de la Puebla, y a don José Pérez de Arellano, vecino de esta jurisdicción, para que en su nombre parezca en la mencionada audiencia y otros tribunales eclesiásticos y seglares donde con derecho pueda y presente el testamento e inventarios de doña Francisca Díaz Matamoros, su madre, así también de la división y partición de bienes y de la capellanía que mandó fundar de la cual lo nombró patrono, para que pueda hacer remisiones a favor de los remanentes.
El Capitán de Caballos Manuel Antonio Casados, vecino de La Antigua, albacea y tenedor de los bienes de su madre Francisca Díaz Matamoros, otorga poder especial a Lucas de Vargas, Procurador de la Audiencia Episcopal del Obispado de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre y representación, haga y otorgue la fundación de capellanía de misas que mandó su madre se hiciese, y dicho Capitán, como Patrono que es, manda que se hagan 30 misas rezadas cada año, por la dote que asignará, solicitando se dé escritura de dicha fundación.
Manuel Antonio Casados y don Andrés Berman, vecinos de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, como albaceas y tenedores de bienes de doña Francisca Díaz Matamoros, otorgan poder general a don Francisco Félix Hidalgo, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tuvieren con cualquier persona o comunidades, sobre cuya razón parezca en juicio, haga pedimentos, requerimientos, protestas, embargos de bienes, ventas, ejecuciones y demás autos judiciales y extrajudiciales.
Andrés Berman, como principal, y don Manuel Antonio Casados, como fiador, vecinos de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, de mancomún dijeron que el primero tiene en su poder los ganados vacunos, caballares y bienes muebles que importaron 5, 090 pesos de oro común, a los precios que constan en los inventarios y aprecios de los bienes que quedaron por muerte de don Bernardo Fernández de la Calleja, 2, 000 pesos de ellos pertenecen a doña María de Escobar y los restantes 3, 090 a Ignacia, Andrés y Marina, sus menores hijos por legítima paterna que les cupo y en atención a haber fallecido doña Francisca Díaz Matamoros, siendo preciso afianzar de nuevo la cantidad por ser el tutor y curador de sus bienes, declara que para en su poder lo contenido en los inventarios que importan 5, 090 pesos de oro común y se obliga a tenerlos en depósito, por lo que toca a la parte de la viuda y sus menores hijos hasta en tanto tomen estado.
Doña Eugenia Francisca de Amilibia Guraya y Lezama, viuda del Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, como madre y tutora de Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, heredera del Mayorazgo de la Higuera, dio su poder cumplido al Lic. Don Manuel del Pozo, Vicario y Juez Eclesiástico del ingenio La Santísima Trinidad, para que en su nombre reciba y cobre del Padre Rector del Colegio de San Ildefonso de la ciudad de la Puebla de los Ángeles y de su Procurador, 3000 pesos de oro común, que están cargados a censo redimible sobre dos sitios de ganado menor con 10,000 cabezas, por modo de sufragio y capellanía, que fundaron Don Andrés Pérez de la Higuera y Doña Francisca Díaz Matamoros en este ingenio, el 6 de junio de 1616.
Andrés Berman y doña Isabel Casados, marido y mujer vecinos de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, otorgan que han recibido de Manuel Antonio Casados, hermano de ella, como albacea y tenedor de bienes que quedó por muerte de Francisco de Casados y de Francisca Díaz Matamoros, sus padres 1, 004 pesos, un tomín y 8 granos de oro común, mismos que alcanzaron en la partición de los bienes por ambas legítimas.\r\n
Juan Bautista de Arroyta, Escribano Público de esta jurisdicción, y su mujer Francisca Casados, otorgan que recibieron de su hermano Manuel Antonio Casados, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, albacea y tenedor de bienes, la herencia que quedó de la difunta Francisca Díaz Matamoros.
Manuel Antonio Casados, dueño de hacienda de ganado mayor en la doctrina de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, residente en Jalapa, otorga poder especial a don Ignacio de Vega, Procurador de la Audiencia Episcopal del Obispado de Puebla, y a don José Pérez de Arellano, vecino de la jurisdicción de Jalapa, para que en su nombre parezca ante la audiencia y otros tribunales eclesiásticos y seglares donde presenten el testamento y últimas disposiciones de doña Francisca Díaz Matamoros, su madre, así como los inventarios, división y partición de sus bienes y otros papeles tocantes al quinto de ellos y capellanía que con él mandó fundar.
Juan de Oceta, escribano de Jalapa, dio fe y testimonio que el capitán don Sebastián de la Higuera Matamoros, vecino de esta provincia, exhibió una escritura de redención de 51 600 pesos de oro común de censo de los 112 000 que están cargados en el ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, en favor de doña Francisca Díaz Matamoros por la mitad del dicho ingenio y en cuyo derecho sucedió el Alférez Andrés de Arano, vecino de la ciudad de Los Ángeles.
Don Andrés Pérez de la Higuera y su esposa doña Francisca Díaz Matamoros, vecinos de esta provincia, dieron a censo y tributo redimible a Francisco Hernández y a su mujer Inés Díaz Matamoros, 112 000 pesos de oro común, valor de las tierras, caña, esclavos, ganados, edificios y otros bienes que a doña Francisca le cupieron por herencia del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, que fue de su padre Juan Díaz Matamoros; por los cuales, don Francisco y doña Inés se obligaron a darles 4 000 pesos de oro común de censo anuales, a razón de 28000 al millar, pagaderos por sus tercios corridos la cantidad de 1 333 pesos, 2 tomines y 8 granos.