Doña Andrea Dorotea Hernández y doña Gertrudis López, viuda y sobrina del difunto Francisco Javier López, Capitán que fue de la Compañía de Pardos, ambas como albaceas de él, otorgan que venden a don Juan Francisco Cardeña, Escribano Público de Cabildo Interino y Provincial del Ejército acantonado en esta Villa, una casa de edificio bajo de cal y piedra cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en el Callejón de Quiñones, hace su frente principal a una plazoletita en la entrada de dicho callejón frente a la casa que nombran de la Raqueta mirando hacia el oriente, por donde tiene 22 varas; su fondo llega hacia el poniente hasta el callejón del Diamante, por donde tiene otro frente dicho callejón en medio y lo hace con casa baja que pertenece al Regidor Alguacil Mayor don Carlos Díaz y Herrero. Por la banda del norte linda con casa baja de doña Josefa Balón y por la del sur con unas asesorías y patio perteneciente a don Jacinto Mora, y un codo que hace más adentro, con el fondo de la casa de doña Gertrudis Noriega. Propiedad que dicho difunto fabricó en solar que heredó por su difunta ama doña Margarita Beatriz López y hoy vende al precio de 2 100 pesos con deducción de 550 que el comprador continuará reconociendo sobre la misma finca, y 1 550 pesos que el otorgante recibió de contado.
Doña María Luisa de Castro, viuda y albacea de don Mariano Ladrón de Guevara, casada en segundas nupcias con don Antonio Mancilla, otorga que vende a favor de doña Josefa Valón, una casa de paredes de edificio bajo, ubicada en la Calle Nueva, de 18 varas de frente que lo hace al norte, y 26 de fondo y costados del oriente y poniente, linda con casas bajas que pertenecen a la testamentaria del citado su marido. La venta la hace en 2 000 pesos que por ella le ha dado.
Don Joaquín de Mora, de esta vecindad, dijo que don Antonio Blanco y Valón, hijo y heredero de la finada doña Josefa Valon, le confirió su poder a don José Antonio Agrasar, de esta misma vecindad, en la villa de Santa Clara Isla de Cuba, el 11 de octubre de 1828, el cual sustituyó el mismo Agrasar en esta propia villa el 3 de febrero de 1829 a favor del comparente; quien usando de las facultades que en ese poder se confieren, dice que la enunciada difunta doña Josefa Valon le franqueó en su vida a don Juan Antonio Figueiras que también es ya difunto, la cantidad de 1 400 pesos con pensión de réditos de un 5 por ciento anual, según obligación que le otorgó y corre en autos que se formaron a virtud de no haber podido cumplir Figueiras con el pago al tiempo estipulado y de que además adeudaba cantidad de réditos. Para cuyo saldo se intervinieron los rendimientos de una casa propia de la testamentaría del deudor, y se estuvieron haciendo distribuciones entre los acreedores como se percibe de los mismos autos, hasta 14 de febrero de 1828 en que la viuda hizo una exhibición de 848 pesos 1 real y 11 granos a don José Antonio Medina, albacea de don Domingo Nogueira que lo fue de la citada Valón, dejándose libre la casa a la viuda en la expresada fecha; en la cual quedó ya reducido el adeudo a 467 pesos 2 reales y 4 granos como aparece de la cuenta y liquidaciones que se agregan a corte de registro; y añadiendo a ese único adeudo 48 pesos 5 reales y 5 granos que causó de réditos desde la relacionada fecha hasta 14 del corriente, por lo que hacen una suma de 515 pesos 7 reales y 9 granos, mismo que recibe el comparente. Y debiendo formalizar el correspondiente instrumento público que lo acredite; por el presente otorga que recibe de doña María Luisa Urriaga, la cantidad de 515 pesos 7 reales y 9 granos y formaliza a favor de la testamentaria de Figueiras la más eficaz carta de pago con las fuerzas y firmezas necesarias, asegurando que la nominada cantidad le ha sido bien pagada como legítimo representante de don Antonio Blanco y Valon, hijo y heredero de la finada doña Josefa Valon, por lo que no habrá quien de aquí en adelante haga el más ligero reclamo, ni por la cantidad que en esta vez están hechas y constan en la cuenta que queda agregada; la cual aprueba en todas sus partes, en representación del predominado Blanco y Valón, y a nombre del mismo declara libre de toda responsabilidad a la repetida testamentaría de Figueiras en cuanto al indicado capital y sus réditos, confesando estar enteramente pagado y cubierto ese crédito, y de por consiguiente da por nula, rota, cancelada de ningún valor la obligación que el finado acreedor otorgó en esta villa en 18 de septiembre de 1809.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODoña Josefa Valón, natural del Ferrol reino de Galicia, vecina de esta villa, hija legítima de Ignacio Valón y de doña Margarita González de Villarinegui, otorga su testamento en la manera que va declarado: Encarga a su albacea le dé 10 pesos a su sirvienta María Josefa, en retribución de los buenos servicios. Declara que fue casada en primer matrimonio con don Manuel González Blanco, quién llevó al matrimonio algunos bienes como comerciante que era, éste quebró y quedaron sujetos a sus arbitrios y trabajo personal, y de cuyo matrimonio solo cuenta por fruto de él un hijo que se encuentra ausente llamado Antonio González Valón. Asimismo, declara que, muerto su primer marido, pasó a segundas nupcias con don Joaquín Antonio Hurtado, teniente visitador que fue de la Renta de Tabaco, ya difunto, quien tampoco llevó bienes al matrimonio ni tuvieron hijos. Declara por bienes la casa de su habitación, y otra en la esquina del callejón del Diamante y de Quiñones, ambas libres de empeño; el menaje o pocos muebles y su ropa de uso; algunas otras menudencias de que está impuesto su albacea, como los 1 400 pesos y sus premios que le adeuda la testamentaría del finado don Juan Antonio Figueiras. Declara por sus bienes unos 230 pesos que le adeuda Silvestre Aburto y 35 pesos que le debe don Manuel Ignacio Franceschi y Castro. Advierte a su albacea que no le debe a nadie y que tiene existentes unos 250 pesos con que podrá sufragar los gastos de funeral y entierro. Encarga a su albacea que la casa que ocupa la ponga en poder de doña Josefa Segovia, para que la disfrute por sí o perciba su renta el término de un año, el que cumplido vuelva a la masa de sus bienes. Nombra por albacea fideicomisario y tenedor de bienes a don Domingo Nogueira, de este comercio y vecindad. Y nombra como único y universal heredero a su hijo don Antonio González Valón.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINODon Juan José de Ledezma, de esta vecindad, otorga que vende, cede y traspasa en favor del presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, cura del pueblo de Tlacolulan de este partido, una casa de cal y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edifico bajo, situada en esta villa, en la calle Nueva, a la que hace su frente hacia el norte con 15 varas; y del otro lado, casa de María Guadalupe Durán y 15 de fondo al sur por donde linda con casa alta de los herederos de don Francisco Javier de Gorospe; por el costado del oriente, con casa de la difunta doña Josefa Valón y por el poniente, con el fondo de la casa de doña María Dolores Ladrón de Guevara de Landa, de quién la hubo y compró en esta villa su fecha a 1 de diciembre de 1820; y la que ahora la vende al mencionado presbítero por libre de empeño, censo e hipoteca en cantidad de 1 500 pesos en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINODoña María Dolores Ladrón de Guevara, mujer de don Antonio Landa, Alférez de Navío de la Armada Nacional, otorga que vende a don Juan José Ledezma, una casa de cal y piedra ubicada en la Calle Nueva, por la que hace su frente y del otro lado casa de María Guadalupe Durán, al sur linda con casa alta del finado Francisco Javier Gorozpe [Irala y Padilla], al oriente con casa de doña Josefa Valón, al poniente con casa habitación de la otorgante. La venta la hace en 2 000 pesos, 1 000 de ellos los ha entregado en reales efectivos y los 1 000 restantes los ha de satisfacer en ocho meses.
Doña Andrea Dorotea Hernández y doña Gertrudis López, viuda y sobrina, ambas albaceas del difunto Capitán de Pardos, Francisco Javier López, venden a doña Josefa Balon, de esta misma vecindad, una casa ubicada en la esquina que llaman del Callejón del Diamante, con el frente que lo hace al poniente a dicho callejón con casa que fue del difunto don Vicente [Fernández de] Baldimo; al poniente, que es el fondo, linda con otra casa perteneciente a los bienes de dicho Francisco Javier; y lo mismo y con el patio de esta linda igualmente por la banda del sur; por el norte hace frente en el Callejón de Quiñones y casa de doña Rita Morales. La venden en 1,700 pesos de los que continuará reconociendo 500 pesos a censo redimible con causa de réditos de 5% anual, a favor del Convento Hospital de esta Villa.\r\n
Don Juan Francisco Cardeña, Escribano Real y Público de Cabildo, interino en esta Villa, otorga que ha recibido de don José Fernández de Castañeda, de este comercio y vecindad, Mayordomo de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, situada en esta Iglesia Parroquial, la cantidad de 200 pesos, obligándose a satisfacer esta suma en el término de tres años, con sus 5 % en cada uno; y para seguridad del principal, hipoteca, sujeta y grava una casa de cal piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja, que posee en el Callejón de Quiñones, con su frente al oriente en una plazoleta que mira a la Calle de la Raqueta; por el fondo al poniente hace otro frente al Callejón del Diamante, del otro lado casa de don Carlos Días y Herrero; por el norte con casa de doña Josefa Valon; por el sur con solar de Jacinto Mora.