Don Juan Lucas de Olavarrieta, de esta vecindad, como tutor y curador ad bona de los menores hijos de don Juan de Unanue y doña María Javiera Jiménez, consortes difuntos, otorga que ha recibido de don Francisco Torres y Jujol, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, como apoderado general de doña Francisco Javier Magarola, la cantidad de 2 600 pesos en reales de contado. Cuya cantidad es parte del pago de los 8 000 que le prestó a rédito al mismo Magarola por conducto de Jujol, quien le otorgó escritura de obligación y reconocimiento, por tiempo de cuatro años y con hipoteca especial de una casa en la segunda cuadra de la calle de las Damas en la Nueva Veracruz, su fecha en dicha ciudad a primero de marzo de 1816. Y vencido aquel plazo le dio prórroga que terminó el primero de marzo de 1824. Y como Magarola tiene pagado los intereses producidos en favor de los menores participes y no le es posible hacer el completo pago de los 5 400 pesos restantes, han convenido en prorrogar otro plazo. Por tanto, don Francisco Torres y Jujol, otorga que se obliga a pagar al referido Olavarrieta, la cantidad de 5 400 pesos, para el primero de marzo de 1826, con sus réditos que se produzcan y ratifica en todas sus partes la mencionada escritura de obligación.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Pedro Bonet, natural de la Villa de Figueras, en el Principado de Cataluña, hijo legítimo de don Francisco Bonet y doña Jerónima Morer, difuntos, otorga su testamento donde declara no ser casado, ni haber tenido hijos. Declara tener una sociedad de intereses en la Nueva Veracruz en el giro de comercio con don Francisco Torres y Jujol. Tiene por bienes 200 pesos fuertes, los que dedica a la hermandad de Nuestra Señora de los Desamparados situada en Cartagena de Levante; hace donación de la ropa que usa y tres cadenas de oro a su hermana doña Balbina Bonet, residente en Barcelona, a doña Teresa Boforullo y a doña Teresa Morer, residentes en Cartagena. Nombra como albacea a don Francisco Torres y Jujol y a don Carlos Oriachi, residentes en esta Villa. Nombra como heredera a su alma.