Don Miguel de Arieta, albacea de la difunta doña Paula Barradas [Pavón Fabre Meléndez], por orden de una cláusula del testamento de la difunta, funda una capellanía con el principal de 4 000 pesos, imponiéndolos a censo redimible con causas de réditos de un 5 % anual, sobre 4 casas ubicadas en este pueblo; las dos primeras de don Pedro Pérez de Llera, de esta vecindad y comercio, y las dos restantes, una de la propiedad de don Francisco Xavier López, Mayordomo de la Cofradía de la Santa Veracruz, y la segunda de la cofradía que representa. Por último, nombra como patrón y capellán al Presbítero don Andrés Antonio Roso, residente en Bolonia, y por su fallecimiento a los hijos de don Antonio Merino y de Doña Mariana Roso, y por falta de éstos, a los hijos de don Miguel Roso y de doña Felipa Roso, y faltando éstos, un hijo el más pobre de esta Villa, que tenga estudios por lo menos hasta filosofía.
Doña Felipa Roso, de esta vecindad, viuda del finado don Miguel Barradas, debe a las herederas del difunto don Juan de Bárcena, la cantidad de 229 pesos 5 reales y 3 cuartillas, que el difunto le suministró para una fianza que dejó pendiente Barradas, y otras partidas cortas que después le suplió para manutención de su familia, cantidades que se obliga a pagar en término de cinco años contados desde esta fecha, hipotecando para ello una casa de paredes cubierta de madera y teja de edificio bajo, situado en la segunda cuadra de la Calle de la Amargura de esta Villa.
Doña Felipa Roso, de esta vecindad, viuda de don Miguel Barradas, que fue de este comercio, otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Noriega, de esta vecindad, la cantidad de 209 pesos y 4 reales, mismos que le prestó en varias partidas para la subsistencia de su familia, los cuales se obliga a pagar en un término de 5 años, contados desde esta fecha, hipotecando para ello dos casas de paredes de edificio bajo, cubiertas de madera y teja, la primera ubicada en la segunda cuadra de la Calle de la Amargura, y la otra situada en la segunda cuadra de la Calle del Ganado que antes fue mesón, obligándose a no vender ni enajenar hasta que la deuda este pagada.
Doña Felipa Roso, de esta vecindad, viuda del finado don Miguel Barradas, otorga que ha recibido de don Juan Esteban de Elías, de este comercio y vecindad, como Hermano Mayor de la Venerable Orden tercera de Penitencia del Convento de San Francisco, patrono de Obras Pías, la cantidad de 500 pesos, de los cuales se obliga a satisfacer en el término de 5 años, con sus 5 % en cada uno; y para seguridad del principal y de los réditos, hipoteca, sujeta y grava una casa de cal y piedra, de edificio bajo, cubierta de madera y teja, que posee en la segunda cuadra de la Calle de la Amargura.\t